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El gran reto del Prado disperso
Mercedes Orihuela Maeso, Conservadora del Servicio de Depósitos, 1975-ActualidadEl gran reto del Prado disperso
Mercedes Orihuela Maeso, Conservadora del Servicio de Depósitos, 1975-Actualidad
El Museo tenía documentado absolutamente todo lo que había salido fuera, o bien por reales órdenes en época de la monarquía, o bien por órdenes ministeriales. Y se conservaban absolutamente todos los recibos de entrega de las piezas. ¿Qué ocurrió cuando empezamos a hacer las visitas con el fiscal? Pues que algunas instituciones no habían sido visitadas por los técnicos del Museo del Prado en cien años. Ellos pensaban que esas obras no eran un depósito sino un regalo, y hubo que sacarlos de su error, como es lógico. Incluso hubo instituciones como el Tribunal Supremo, se me ocurre ahora, cuyas obras habían querido ser visitadas por algunos patronos, y les habían dicho que no porque no tenían absolutamente nada del Museo del Prado allí. Y les decíamos: “Pues mire usted, tienen esto, esto y esto”. He citado al Tribunal Supremo porque sufrió un pavoroso incendio en 1915 y se destruyó gran parte de las obras que tenían, muchas de ellas depositadas por el Museo, pero no existía una relación exacta de todo lo que tenían, por lo que posteriormente hemos encontrado algunos cuadros que pensábamos que se habían quemado en el Tribunal Supremo. Es decir, no había unas listas exactas para cotejar qué obras tenían y antes del incendio lo que hubo fue una rapiña directamente y por eso han aparecido cosas después, al cabo de muchos años. Han aparecido a través de anticuarios o bien en otros museos, algunos de ellos eran entidades grandes. Algunos cuadros habían sido recortados y vendidos por piezas.
Cuando la investigación se terminó, el fiscal nos hizo llegar una copia de sus investigaciones y su informe final fue que lo que faltaba había sido consecuencia de la situación histórica de este país. Estamos hablando de 1872 y, si se echa una miradita a la historia, no solamente ha existido la Guerra Civil, sino que ha habido otras cosas. Respecto a las embajadas de España en el exterior, algunas de las piezas han sucumbido por las bombas en Berlín, o en la embajada en San Petersburgo con la revolución rusa de 1917. Él decía que de las 7.000 obras que decían los partidos extraparlamentarios que faltaban, en realidad no llegaban a ser 200 y la mayoría de las veces motivadas por este tipo de circunstancias tan trágicas.
A partir de esa documentación empezamos a elaborar una lista de lo que realmente sabemos que hay, que existe y de lo que está sin localizar, que es una frase que utilizamos porque nunca sabremos si los vamos a encontrar o no, porque tenemos experiencia de haber encontrado algunas cosas, y también de los que tenemos pruebas de que están definitivamente destruidos. Entonces acompañada de restauradores o por quien se prestaba voluntario, me he dado la vuelta a España en varias ocasiones para constatar que las obras están, dónde están, cuál es su estado de conservación, etcétera. Entonces el servicio de depósitos lo que ha hecho ha sido facilitar la investigación absolutamente. Ahora es muy sencillo porque le das al botón del SAC [Sistema de Acceso a las Colecciones] y te aparece todo. Pero cuando me enfrenté con todo esto en aquel momento, no podéis imaginar el caos que era.
Conservadora del Museo del Prado desde 1982. Comienza su colaboración con el Museo en los años 70, ordenando documentos y archivos fotográficos. Documenta y visita las instituciones depositarias de obras del Museo, dando origen a la colección conocida como "Prado disperso".
Entrevista realizada el 08 de abril de 2018
Índice entrevista
4 / 21-
Desde 1975 viniendo a esta casa -
Lo primero que hice ha sido bastante útil -
Todo surgió con una denuncia -
El gran reto del Prado disperso -
Años 60. Primeros ejercicios de recuperación de depósitos -
Años 80. Codo con codo con Pérez Sánchez -
Casos insólitos del Prado disperso I. La batalla de San Marcial, de Julio Aparicio -
Casos insólitos del Prado disperso II. Un regalo para un dentista -
Casos insólitos del Prado disperso III. En una subasta de Londres -
Casos insólitos del Prado disperso IV. De Madrid a Caracas -
Casos insólitos del Prado disperso V. La independencia de Cuba -
Casos insólitos del Prado disperso VI. Una huelga de obreros en Vizcaya, de Cutanda -
Casos insólitos del Prado disperso VII. Un cuadro a la intemperie -
Y seguimos encontrando obras -
Posición probable del Globo antes del diluvio -
Un balance positivo -
Un proyecto común -
Los vaivenes políticos del país y la Dirección del Museo -
Dedicación total -
Mi situación actual en el Museo -
Ya he trabajado mucho en esta casa