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Exposición

Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España

Museo Nacional del Prado. Madrid 10/6/2025 - 14/9/2025

“Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España” ofrece una nueva mirada sobre el papel de la Virgen de Guadalupe como imagen revelada, objeto de culto y símbolo de identidad en el ámbito hispano. A través de casi setenta obras entre pinturas, grabados, esculturas y libros, la exposición muestra cómo esta figura religiosa, surgida en el cerro del Tepeyac en 1531, trascendió las fronteras novohispanas para convertirse en una presencia poderosa en el imaginario colectivo español. 

El proyecto, comisariado por los doctores mexicanos Jaime Cuadriello (UNAM) y Paula Mues Orts (INAH), es fruto de años de investigación y colaboración entre instituciones, y se estructura en once secciones temáticas, combinando piezas de pequeño y gran formato, para mostrar desde las primeras representaciones de las apariciones, hasta las sofisticadas "vera effigies" reproducidas con fines devocionales o políticos. 

El recorrido arranca con una cartografía visual que documenta la sorprendente densidad de imágenes guadalupanas distribuidas por toda la geografía española. Esta dispersión responde a factores económicos, sociales y políticos como el comercio con las Indias, la minería y el trasiego de funcionarios virreinales. Las obras reflejan tanto la devoción como los intereses de comunidades, artistas, comerciantes, nobleza y clero, que hicieron de Guadalupe una devoción compartida. 

Los núcleos temáticos abordan, entre otros, la transmisión del relato guadalupano mediante modelos narrativos y visuales estandarizados; la genealogía formal de la imagen y su conexión con iconos marianos europeos como la Inmaculada o la Tota Pulchra; su condición de "pintura no hecha por mano humana", emparentada con el concepto del Deus pictor; y la sacralidad de su manto, concebido como reliquia viva y objeto de veneración. También se incluye un contrapunto con la pintura peninsular contemporánea, revelando afinidades y disonancias estilísticas con escuelas como la madrileña y la andaluza. 

Particular interés despiertan las secciones dedicadas a las “vera effigies", copias exactas o variantes tocadas a la original, que eran reproducidas con técnicas artísticas especializadas. Asimismo, destaca la presencia de materiales exóticos —nácar, marfil, latón— llegados a través del Galeón de Manila, que evidencian la proyección global del culto guadalupano y su inserción en redes transoceánicas de intercambio cultural. 

La exposición incluye obras maestras de artistas novohispanos y peninsulares como José Juárez, Juan Correa, Manuel de Arellano, Miguel Cabrera, Velázquez, Zurbarán o Francisco Antonio Vallejo, entre otros. Un conjunto que traza un mapa artístico y simbólico de la devoción guadalupana vigente desde el siglo XVII hasta principios del XIX.

Como complemento a la muestra, la Fundación Casa de México en España colabora con una intensa programación cultural que profundiza en la dimensión simbólica y artística de la Virgen de Guadalupe. El programa incluye conferencias de los comisarios, un ciclo de cine con títulos históricos y contemporáneos, cápsulas informativas y talleres de artesanía tradicional mexicana, impartidos por maestros de Michoacán y Chiapas. Estas actividades, desarrolladas entre el Museo del Prado y la sede de la Fundación, ofrecen al público una experiencia integral que entrelaza historia, arte y tradición viva.

Comisarios:
Jaime Cuadriello, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de México, y Paula Mues, profesora de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México

Acceso

Sala C y D . Edificio Jerónimos

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Con el patrocinio de:
Rassini
Con la colaboración de:
Comisión de Arte Virreinal

Multimedia

Exposición

La exposición

La exposición
Imagen y apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe

José Juárez (1617-1661)

Óleo sobre lienzo 

1656

Ágreda (Soria), monasterio de sor Maria Jesús de Ágreda

¿Cómo de lejos y cómo de cerca de España estuvo la Virgen de Guadalupe de México entre mediados del siglo XVII y principios del XIX? Esta muestra da cuenta de la amplia circulación de una imagen sagrada que se propagó también por Italia, Portugal, los virreinatos de Sudamérica, el Caribe y Asia. 

Guadalupe de México fue la primera imagen mariana globalizada. El envío de sus “verdaderos retratos” desde Nueva España a España testimonia las intensas relaciones entre familias y personajes que, desde ambos lados del océano, compartieron deseos, aspiraciones y sentimientos. A través de ellos se tejieron densas redes identitarias, culturales, políticas, sociales y económicas, hoy perdidas y que esta exposición busca restituir. 

La Virgen de Guadalupe contaba con una leyenda piadosa, pero, ante todo, era un icono revelado cuya estampación a partir de flores sobre el inaudito soporte de una capa de tela burda hizo que los teólogos comparasen el fenómeno con la transubstanciación de misma Eucaristía. También fue objeto de inspecciones por los artistas para tratar de entender su técnica y conservación milagrosa, interpretadas como signo de su carácter sobrenatural. Estos artistas también lograron copias más exactas, lo que permitía que éstas participaran de la cualidad milagrosa del original. 

La exposición, integrada mayoritariamente por obras del patrimonio español, aborda la intencionalidad y función de las imágenes guadalupanas, tan diversas pese a reiterar un mismo prototipo, y apunta a sus semejanzas y contrapuntos con otras devociones europeas o tratadas por la pintura española.

Cartografía guadalupana en España (1654-1821-2025) Vídeo (sala C)

Desde la llegada a España de las primeras imágenes guadalupanas, en 1654, se contabilizan cerca de un millar de copias procedentes de México. La mayoría de ellas fueron enviadas principalmente antes de 1821, año de la independencia mexicana, por indianos, virreyes, obispos, miembros de órdenes religiosas, funcionarios y familias relacionadas con el comercio transoceánico y la minería. A partir de entonces, y hasta la actualidad, la presencia de estas representaciones se reduce y se vincula a los fenómenos migratorios, a los exilios y a la globalización. 

Las áreas de mayor arraigo devocional se concentran en la vertiente atlántica, el centro peninsular y la cornisa cantábrica. Entre los destinos destacan dieciocho catedrales, trece basílicas, siete colegiatas y cuatro santuarios marianos, en los que reciben culto propio. Además de en parroquias y capillas de villas y pueblos, recintos conventuales y museos, un gran número de ejemplares se conserva en colecciones particulares. 

Este rastreo y estimación cartográfica ha sido realizado por el Dr. Francisco Montes González (Universidad de Sevilla).

Sección 1. Narrar y propagar la historia

Sección 1. Narrar y propagar la historia
Primera aparición de la Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida (Puebla)

Óleo sobre lienzo

h. 1690-1720

Jerez de la Frontera (Cádiz), iglesia de San Miguel

Desde mediados del siglo XVII quedó configurado un modelo de representación que relataba los cuatro encuentros entre la Virgen de Guadalupe y un indígena llamado Juan Diego en el cerro del Tepeyac, extramuros de la ciudad de México. Las narraciones cuentan que el primero ocurrió la madrugada del 9 de diciembre de 1531, entre cantos de aves. Juan Diego actuó como visionario y mediador en el milagro de la estampación de la imagen al recolectar las flores que hizo aparecer María en su capa donde quedó impreso el retrato guadalupano. Este fue presentado al obispo Juan de Zumárraga como prueba de la aparición. 

Los pintores novohispanos José Juárez y Juan Correa, y el grabador sevillano Matías de Arteaga, ejecutaron las primeras series de las cuatro apariciones y establecieron un canon iconográfico, que estuvo vigente durante tres centurias y que pasó a otros múltiples soportes, como la escultura, la arquitectura y un sinfín de artes suntuarias.

Sección 2. Linaje y tipología de la sagrada imagen

La imagen guadalupana pertenece a una familia de Vírgenes de origen nórdico y tardogótico (aunque ya de proporciones más renacentistas), con las manos en oración, rodeadas de una mandorla radial y solar y posadas sobre la luna menguante y un escabel o peana angélicos. Así se ve en la obra del artista sevillano Pedro Villegas Marmolejo o en el retablo de Medina del Campo. Esta iconografía también comparte los elementos identitarios de las advocaciones marianas más populares durante la primera mitad del siglo XVI, la Tota Pulchra y la mujer vestida de sol del Apocalipsis, y, finalmente, llegó a entroncar con las representaciones del misterio de la Inmaculada Concepción.

Sección 3. Icono y pincel divino

Sección 3. Icono y pincel divino
El Padre Eterno pintando a la Virgen de Guadalupe 

Atribuido a Joaquín Villegas (act. h. 1713-53) 

Óleo sobre lienzo

h. 1740-50

Ciudad de México, INBAL/Museo Nacional de Arte, Donación FONCA, 1991

A inicios del siglo XVII, la mayoría de la sociedad en España y en sus territorios americanos veía a los pintores como practicantes de un oficio mecánico y manual. Frente a ello, los artistas, reivindicaban su estatus intelectual usando, tanto en textos teóricos como en pinturas, argumentos mitológicos, teológicos e históricos. Así como en la mitología clásica Zeus fue considerado un pintor-creador, para el cristianismo Dios formó el mundo con imágenes mentales, equiparables a la pintura. En virtud de su omnipotencia, ideó a María sin pecado y, según algunas interpretaciones, pintó la imagen de Guadalupe de México usando como pigmentos las rosas que recogió Juan Diego. La facultad divina de pintar se extendió a san Lucas, quien habría retratado a la Virgen con el Niño en una imagen, conservada en la iglesia de Santa María la Mayor de Roma, conocida como Salus Populi Romani (Protectora del pueblo romano). Sus copias eran “verdaderos retratos” que conservaban su carácter sacro y probaban la nobleza del arte.

Sección 4. El manto como reliquia

Sección 4. El manto como reliquia
Virgen de Guadalupe 

Atribuido a José de Ibarra (1685-1756)

Óleo sobre lienzo

h. 1751

Sevilla, colección particular

Prueba de la sacralidad de la Virgen de Guadalupe era no solo que hubiese quedado portentosamente reproducida en la rústica capa de Juan Diego, sino que permaneciera intacta pese a las condiciones ambientales desfavorables en las que se conservaba. El paño de la Verónica también se consideraba una huella, o reliquia, de la divinidad, pues el rostro de Jesús había quedado estampado en él mediante el contacto con su sudor y su sangre. La imagen de la Guadalupana, por su parte, se explicó de diferentes maneras: como una impresión producida por el sol o como una pintura realizada misteriosamente por Dios o por los ángeles. En uno de los primeros retablos dedicados en México a esta Virgen, se colocó también un “verdadero retrato” de la Santa Faz para equiparar la naturaleza de estas imágenes impresas milagrosamente y que, además, actuaban como protectoras y vehículos de persuasión.

Sección 5. Ocultar y mostrar la imagen al culto

Sección 5. Ocultar y mostrar la imagen al culto
Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida

Óleo sobre lienzo 

dp. 1730

Madrid, Museo Nacional del Prado

Por su estatus de icono revelado, la Guadalupana gozaba de un culto peculiar: estaba permanentemente velada, resguardada en un retablo y cubierta por una vidriera con cortinas, al modo de un iconostasio o un tabernáculo, algo más propio de la iglesia oriental. Tan solo durante las ceremonias más solemnes se descorrían aquellos paños de brocado y se podía contemplar, pero en medio del halo misterioso que estos producían. La música de la liturgia reforzaba este sistema sensorial de “ocultar y mostrar”. En las representaciones de la Virgen homónima extremeña también aparecen a menudo -a modo de trampantojo- cortinajes, flecos y galones dorados.

Sección 6. La estela asiática. El galeón de Manila

Sección 6. La estela asiática. El galeón de Manila
Virgen de Guadalupe

Taller hispanofilipino

Marfil policromado y latón

Siglo XVIII

Madrid, Museo Arqueológico Nacional

La amplitud del culto guadalupano alcanzó la ruta transpacífica, y Nueva España fue un punto de encuentro comercial y artístico entre Filipinas y la península ibérica, como puede verse en estas tres obras, originales y suntuosas.

La técnica de los enconchados, desarrollada en Nueva España entre los siglos XVII y XVIII, retomaba el trabajo ornamental de las lacas japonesas namban (arte japonés para la exportación). Se trabajaba incrustando láminas de nácar en un panel de madera que se pintaba con delgadas capas de pigmento, laca y barnices dejando asomar el brillo de las conchas. En este ejemplo, las teselas de concha cubren toda la figura de la Guadalupe excepto por las encarnaciones. Su elaborado marco presenta uvas, flores y mariposas.

Por su parte, los dos marfiles de factura asiática, creados para el mercado novohispano o español, muestran diferentes aproximaciones en volumen, más acentuado y fluido en la pieza de Sevilla, y más plano y contenido en la de Madrid.

Sección 7. El modelo peninsular

Sección 7. El modelo peninsular
Retrato de Santa María Virgen de Guadalupe

Juan Bernabé Palomino (1692-1777) 

Aguafuerte y buril

1740

Madrid, Biblioteca Nacional de España

Las dos primeras copias guadalupanas expuestas al culto en Madrid llegaron en 1654 por iniciativa de Pedro de Gálvez, visitador general de Nueva España, quien las situó, respectivamente, en el convento de los agustinos recoletos y en el Colegio de Doña María de Aragón, perteneciente a los agustinos calzados. El grabado de Pedro de Villafranca recoge uno de estos dos cuadros, ahora perdidos, pero que sirvieron de modelo a la obra de Senén Vila.

También en Madrid, en 1740, el grabador más afamado de la ciudad, Juan Bernabé Palomino, ejecutó una estampa alegórica con enorme popularidad en ambas partes del océano, dado que celebraba el patronato de la Guadalupe sobre la urbe mexicana, proclamado en 1737. El grabado fue promovido por los indianos agrupados en la Real Congregación de Guadalupe en Madrid, de la que el rey Fernando VI sería hermano mayor.

Sección 08. La jura de la Guadalupana. Patrona de Nueva España y protectora de la monarquía

Sección 08. La jura de la Guadalupana. Patrona de Nueva España y protectora de la monarquía
Alegoría del patronato de la Virgen de Guadalupe sobre la Nueva España

Joseph Sebastian Klauber (h. 1700-1768) y Johann Baptist Klauber (1712-1787) 

Aguafuerte y buril

h. 1754

Bienes propiedad de la Nación Mexicana. Secretaría de Cultura. Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural. Acervo del Museo de la Basílica de Guadalupe

Después de una epidemia devastadora, en 1746 la Guadalupana quedó jurada como patrona principal de Nueva España por los cabildos eclesiástico y civil, generando un sentimiento de pertenencia y unidad territorial del virreinato. Este estatuto jurídico impulsó una red sin precedentes de representantes legales que defendieron la causa más allá de las fronteras del virreinato, hasta tal punto que, en 1754, el papa Benedicto XIV reconoció y proclamó este patronato y la fiesta particular de la Guadalupana quedó inscrita, desde entonces, en el calendario litúrgico. La iconografía alegórica de esta efeméride asocia las armas o escudo aguileños con la personificación del reino, en figura de una princesa indígena lujosamente ataviada sobre los antiguos atributos del imperio de Moctezuma.

Sección 9. Lugar, memoria y localización: el santuario

Sección 9. Lugar, memoria y localización: el santuario
Cuadro de castas, vista de la colegiata de Guadalupe y vista del paseo de la Viga

Luis de Mena (act. a mediados del siglo xviii)

Óleo sobre lienzo 

h. 1750

Madrid, Museo de América

El paisaje montañoso del Tepeyac fue considerado un espacio sagrado aun antes de la llegada de los españoles. Tras la conquista, sería el escenario de las apariciones de la Virgen de Guadalupe y el lugar donde manó un pozo de agua curativa. Como territorio sagrado, era recorrido por los peregrinos para visitar los enclaves del relato y hacer romerías en honor a la Virgen. Las imágenes que representan el santuario identifican claramente los principales edificios y se convierten en un recuerdo visual o locus de memoria, pues la evocación de la visita anclaba y activaba la fe. En ocasiones también se incluye a la variada población que congregaba este culto.

Sección 10. Las vera effigies y su glorificación

Sección 10. Las <em>vera effigies</em> y su glorificación
Virgen de Guadalupe con las cinco apariciones y los arcángeles Miguel y Gabriel

Atribuido a Juan Correa (h. 1646-1716)

h. 1700-16

Óleo sobre lienzo 

Villalón de Campos (Valladolid), parroquia de san Miguel Arcángel

Las copias de la Guadalupana eran retratos fieles o a escala del Sagrado Original que enfatizaban su origen sobrenatural y transmitían su inmanencia sagrada. En sus márgenes se incluían cuatro cartelas que narraban y difundían la historia de su aparición y que legitimaban su condición de obra non manufacta, es decir: no hecha por manos humanas. Estas obras alegóricas tenían una función celebratoria, expresada tanto en las guirnaldas florales, los símbolos de las letanías lauretanas, los coros de ángeles y las lacerías, todos ellos elementos honoríficos y laudatorios, como en las inscripciones. Entre ellas suelen aparecer el lema oficial de la Guadalupana, tomado del Salmo 147: “Nada hizo igual con ninguna otra nación”. Por lo general, al pie se añadía una vista de su santuario, destino de peregrinación, purgación, sanación y rezo, o una quinta aparición, la curación del tío de Juan Diego, Juan Bernardino. Todos estos elementos tenían su correspondencia en los cantos y la música interpretados durante los maitines y en el coro.

El nacimiento de una idea. Guadalupe en el Prado

Toda exposición se acompaña de una propuesta museográfica, fruto del diálogo entre el conocimiento del comisariado y la creatividad del diseño, que envuelve y da forma al discurso. En el caso de la que nos ocupa, este encuentro se ha expresado a través de la arquitectura, inspirada en la parroquia madrileña de Nuestra Señora de Guadalupe. Construida en la década de 1960, fue un proyecto conjunto de los arquitectos Enrique de la Mora y José Ramón Azpiazu y de los ingenieros José Antonio Torroja y Félix Candela. Este último, hispano-mexicano, aportó al proyecto, desde México y en colaboración con Enrique de la Mora, sus experimentaciones con las superficies paraboloides hiperbólicas. Estas parábolas evocaban el manto de estrellas doradas de la Virgen, un símbolo que Candela materializó mediante el uso del hormigón facetado. Esta referencia arquitectónica se traslada ahora al espacio expositivo, en forma de estructuras radiales que acogen los distintos bloques temáticos. Así, el visitante recorre no solo una muestra sobre el universo guadalupano, sino también una interpretación simbólica y envolvente del mismo.

Las copias más exactas del Sagrado Original eran a escala 1:1, lo que se conseguía mediante calcos. No obstante, los talleres de la ciudad de México que retrataban la imagen original ofrecían a sus clientes diferentes tamaños que copiaban con igual exactitud a su modelo, lo que debió implicar reducciones de plantillas o bocetos por medio de técnicas de traslado, como cuadrículas o pantógrafos. Aquí puede verse una comparación de las escalas de las piezas de la siguiente sala.

Creación, copia y materialidad (sala D)

Algunos pintores inspeccionaron la imagen de la Virgen de Guadalupe para certificar su naturaleza milagrosa y explicar sus particularidades pictóricas, así como su extraordinaria conservación. Sus observaciones les permitieron afianzar las técnicas artísticas y los instrumentos profesionales, como calcos y cartones, que empleaban para realizar copias “exactas”. En ocasiones, sin embargo, la fidelidad fue más ideal que real, variando los tamaños y detalles del manto. 

En la inspección de 1751 se percataron de un rasgo “caprichoso” e inusual: en la parte inferior de la túnica se apreciaba un trazo parecido a un ocho, al que dieron diversos significados. A partir de entonces algunos artistas lo incluyeron como prueba de la fidelidad de sus obras. También fue frecuente añadir inscripciones señalando que estas eran copias exactas o que estaban “tocadas” a la imagen original, para transmitirles su sacralidad. Los artífices que realizaron estos exámenes tuvieron un prestigio mayor respecto a los que no tenían el privilegio de acercarse a la capa guadalupana.

Arte

Los artistas que argumentaron que la Guadalupe era una obra divina, participaban de una cultura letrada que defendía la naturaleza teórica y técnica de la pintura, por ejemplo, a partir de textos como el Museo pictórico de Antonio Palomino. El pintor novohispano Miguel Cabrera citó este tratado en Maravilla americana, escrito tras estudiar el original guadalupano entre 1751 y 1752 y dedicado a fundamentar su estatus sobrenatural. Años más tarde, también acompañado por pintores, el científico José Ignacio Bartolache analizó la imagen y llegó a conclusiones muy distintas, sin negar el carácter milagroso. En su libro incluyó un esquema con el recorrido de la costura que unía los dos paños de la capa y un grabado de la planta con la que pensaba que esta se había realizado, proponiendo esta fibra como causa del ocho. Estas especulaciones artísticas tuvieron gran importancia en las discusiones en torno a la Virgen de Guadalupe.

Ciencia

Desde el último cuarto del siglo XVII, los médicos, astrónomos, matemáticos y anticuarios establecieron algunas teorías para explicar, conforme a las leyes de la ciencia, el fenómeno de la estampación. Por medio del estudio de la luz, la óptica, la física y la geometría, sus inspecciones y deducciones iban encaminadas a consolidar el origen celestial del Sagrado Original e incluso a atribuir su hechura a la Trinidad o a la inspiración de los espíritus angélicos.

Devociones íntimas

Las copias de Guadalupe se hicieron en diversas escalas y sobre distintos tipos de soporte. Uno de los más apreciados fueron las láminas de cobre, que se golpeaban y pulían hasta conseguir una superficie lisa, lo que permitía a los pintores usar pinceladas menudas y precisas y lograr gran finura y delicadeza. La mayoría de las láminas son de tamaño reducido, pero se conservan algunas de medidas considerables. Las piezas de pequeño formato como las expuestas eran de fácil transporte y, por lo tanto, las favoritas para la devoción íntima o privada, aunque en ocasiones se incorporaron a retablos o altares.

Obras

2
Sor María de Jesús de Ágreda

Autoría desconocida 

Madera policromada 

h. 1700-35

Obispado de Zamora (procedente del convento de la Purísima Concepción, Madres Concepcionistas Franciscanas)

3
Imagen y apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe

José Juárez (1617-1661)

Óleo sobre lienzo

1656

Ágreda (Soria), monasterio de Sor María de Jesús de Ágreda

4
“Cuarta aparición de la Virgen de Guadalupe de México”

Matías de Arteaga y Alfaro (1633-1703)

Aguafuerte y buril

1686

Luis Becerra Tanco, Felicidad de México en el principio, y milagroso origen, que tuvo el santuario, Sevilla, Tomás López de Haro, 1685. Ciudad de México, Biblioteca JAPS 

5
“Aparición de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe de México”

Autoría desconocida

Aguafuerte y buril

1649

Luis Lasso de la Vega, Huei tlamahuizoltica (Se apareció maravillosamente), Ciudad de México, Juan Ruiz, 1649. [Reproducción moderna / Modern print]. Ciudad de México, Biblioteca del Centro de Estudios de Historia de México Fundación Carlos Slim

6
Retrato de santo Domingo en Soriano

Pedro de Villafranca Malagón (h.1615-1684), a partir de Vicente Carducho (1576-1638)

Aguafuerte y buril

h. 1638

Madrid, Biblioteca Nacional de España

7
Primera aparición de la Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida (Puebla)

Óleo sobre lienzo

h. 1690-1720

Jerez de la Frontera (Cádiz), iglesia de San Miguel

8
San Diego de Alcalá

Francisco de Zurbarán (1598-1664)

Óleo sobre lienzo

1645-50

Madrid, Museo Lázaro Galdiano

10
Tercera aparición de la Virgen de Guadalupe

Atribuido a Juan Correa (h. 1646-1716)

Óleo sobre lienzo

h. 1690-1700

Sevilla, Hermanas de la Compañía de la Cruz 

11
Cuarta aparición de la Virgen de Guadalupe

Atribuido a Juan Sánchez Salmerón (h. 1635-1697)

Óleo sobre lienzo

h. 1666

Alba de Tormes (Salamanca), Museo CARMUS Santa Teresa de Jesús, monasterio de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen

12
La Virgen en la luna creciente rodeada de seis ángeles

Israhel van Meckenem el Joven (h. 1440/45-1503)

Buril

h. 1465-1500

Viena, The ALBERTINA Museum

13
Virgen de Guadalupe y ocho exvotos

Samuel Stradanus (act. 1603-22) 

Buril

Impresión moderna a partir de la plancha original de h. 1613-15

Ciudad de México, Colección Museo Franz Mayer

14
La Virgen con el Niño y rosario sobre la luna creciente

Israhel van Meckenem el Joven (h. 1440/45-1503)

Aguafuerte y buril

h. 1475-85

Bruselas, Biblioteca Real de Bélgica

15
Virgen con el Niño

Pedro Villegas Marmolejo (1519-1596)

Óleo sobre tabla

h. 1550-96

El Pedroso, Archidiócesis de Sevilla, parroquia de Nuestra Señora de la Consolación

16
Virgen del Racimo

Autoría desconocida

Madera policromada

h. 1500-50

Barcelona, Museu Frederic Marès

17
Retablo de la Virgen del Pópulo

Autoría desconocida

Madera policromada

h. 1520

Medina del Campo (Valladolid), colegiata de San Antolín (depositada en Museo de las Ferias)

18
La Virgen de Santa María la Mayor y los siete príncipes o arcángeles de Palermo

Juan Correa (h. 1646-1716)

Óleo sobre lienzo

h. 1700

Amberes, The Phoebus Foundation

19
San Lucas pintando la imagen de Santa María la Mayor

Juan Correa (h. 1646-1716)

Óleo sobre tabla

h. 1690

Ciudad de México, templo de San Felipe Neri “La Profesa”. Bienes propiedad de la Nación Mexicana. Secretaría de Cultura. Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural

20
El Padre Eterno pintando a la Virgen de Guadalupe

Atribuido a Joaquín Villegas (act. h. 1713-53) 

Óleo sobre lienzo

h. 1740-50

Ciudad de México, INBAL/Museo Nacional de Arte, Donación FONCA, 1991

22
La Santa Faz

Francisco de Zurbarán (1598-1664) 

Óleo sobre lienzo 

1658

Valladolid, Museo Nacional de Escultura

23
Virgen de Guadalupe

Atribuido a José de Ibarra (1685-1756)

Óleo sobre lienzo

h. 1751

Sevilla, colección particular

24
Verdadero retrato de la Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida (grab.), a partir de Miguel Cabrera (1710-1768) (dib.)

Aguafuerte y buril, iluminada 

dp. 1754

Ciudad de México, Colección Museo Franz Mayer

25
“Virgen de Guadalupe de Extremadura”

Autoría desconocida

Aguafuerte y buril

1743

Francisco de San José, Historia universal de la primitiva y milagrosa imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, Madrid, Antonio Marín, 1743. Ciudad de México, Biblioteca JAPS

26
“Virgen de Guadalupe de Extremadura”

Autoría desconocida

Aguafuerte y buril

h. 1700-50

Gabriel de Talavera, Historia de Nuestra Señora de Guadalupe, vol. I, 1600-1650

Guadalupe (Cáceres), Real Monasterio de Santa María de Guadalupe

27
Vera effigies de Santa María de Guadalupe de Extremadura

Atribuido a Nicolás Rodríguez Juárez (1667-1734) 

Óleo sobre lienzo

h. 1690-1720

Ciudad de México, Colección Pérez Simón

29
Virgen de Guadalupe

Taller hispanofilipino 

Marfil policromado

h. 1700-30

Sevilla, colección particular

30
Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida

Técnica mixta sobre tabla con incrustaciones de nácar

h. 1680-1710

Castellón de la Plana, Monasterio de Madres Capuchinas

31
Virgen de Guadalupe

Taller hispanofilipino

Marfil policromado y latón

h. 1650-1700

Madrid, Museo Arqueológico Nacional

32
Apariciones de la Virgen de Guadalupe

Senén Vila (h. 1640-1707) 

Óleo sobre lienzo

h. 1695

Madrid, Museo de América

33
“Nuestra Señora de Guadalupe de México”

Pedro de Villafranca Malagón (h. 1615-1684)

Aguafuerte y buril

1658

José Vidal de Figueroa, Theorica de la prodigiosa imagen de la Virgen Santa María de Guadalupe de México, Ciudad de México, Juan Ruiz, 1661. Madrid, Biblioteca Nacional de España

34
Retrato de Santa María Virgen de Guadalupe

Juan Bernabé Palomino (1692-1777) 

Aguafuerte y buril

1740

Madrid, Biblioteca Nacional de España

35
“Nuestra Señora de Guadalupe de México”

Atribuido a Pedro de Villafranca Malagón (h. 1615-1684)

Aguafuerte

1658

Mateo de la Cruz, Relación de la milagrosa aparición de la santa imagen de Guadalupe de México, Madrid, [s. n.], 1662. [Reproducción moderna / Modern print]

Ciudad de México, Biblioteca del Centro de Estudios de Historia de México Fundación Carlos Slim

36
Alegoría del patronato de la Virgen de Guadalupe sobre la Nueva España

Joseph Sebastian Klauber (1700-1768) y Johann Baptist Klauber (1712-1787) 

Aguafuerte y buril

h. 1754

Bienes propiedad de la Nación Mexicana. Secretaría de Cultura. Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural. Acervo del Museo de la Basílica de Guadalupe

37
Alegoría del patronato de la Virgen de Guadalupe sobre la Nueva España

Autoría desconocida

Óleo sobre cobre

1786

Ciudad de México, Colección Pérez Simón

38
Imagen de la Virgen de Loreto (El alma de la Virgen es guadalupana)

José de Páez (1721-1777)

Óleo sobre cobre

ant. 1770

Madrid, Museo de América

39
En Guadalupe, María de la gran México es guía

Mera (act. siglo xviii)

Aguafuerte y buril

h. 1788

Madrid, Biblioteca Nacional de España

40
Virgen de Guadalupe y las armas mexicanas

Manuel Galicia de Villavicencio (1730-h. 1788) (grab.) y Felipe de Zúñiga y Ontiveros (1717-1793) (imp.)

Aguafuerte y buril

1761

Madrid, Biblioteca Nacional de España

41
Fernando VI y Bárbara de Braganza orantes ante la Virgen de Guadalupe

Miguel Cabrera (1710-1768)

Óleo sobre cobre

h. 1756

Madrid, Museo de América

42
La proclamación pontificia del patronato de la Virgen de Guadalupe sobre el reino de la Nueva España

Atribuido a Miguel Cabrera (1710-1768)

Óleo sobre cobre

h. 1756

Ciudad de México, Colección Museo Soumaya, Fundación Carlos Slim A. C.

43
Exaltación del patronato de la Virgen de Guadalupe

Atribuido a José de Alzíbar (1726-1803) 

Óleo sobre cobre

h. 1750-1800

Ciudad de México, Colección Pérez Simón

44
Cuadro de castas, vista de la colegiata de Guadalupe y vista del paseo de la Viga

Luis de Mena (act. a mediados del siglo xviii)

Óleo sobre lienzo 

h. 1750

Madrid, Museo de América

45
Vista de la plaza Mayor de la villa de Guadalupe inundada en septiembre del año 1819

José Mariano Domínguez de Mendoza (act. 1792-1837)

Tinta negra a pluma y aguadas de colores

1819

Madrid, Real Academia de la Historia 

46
“Mapa de la villa, Insigne y Real Colegiata del Santuario de Santa María de Guadalupe”

Francisco Silverio (h. 1699-h. 1763)

Buril

1757

Francisco de Ajofrín, Diario de viaje que por orden de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide hice a la América Septentrional, 1757. Madrid, Real Academia de la Historia

47
Traslado de la imagen y dedicación del santuario de Guadalupe

Manuel de Arellano (1662-1722) 

Óleo sobre lienzo 

1709

Colección Hermanos Osorio

48
Virgen de Guadalupe con las cinco apariciones y los arcángeles Miguel y Gabriel

Atribuido a Juan Correa (h. 1646-1716)

Óleo sobre lienzo 

h. 1700-16

Villalón de Campos (Valladolid), parroquia de San Miguel Arcángel

49
Virgen de Guadalupe con las cuatro apariciones

Miembro de la familia Correa

Óleo sobre lienzo

1698

Sevilla, convento San José del Carmen, Carmelitas Descalzas

50
Retablo de la Virgen de Guadalupe

Atribuido a Antonio Arellano (1638-1714) (pintor). Francisco José Guerrero (h. 1674-1773) (retablista)

Óleo sobre lienzo y madera policromada

h. 1690-95 (pintura) y h. 1741 (retablo)

Granada, Orden Hospitalaria de San Juan de Dios 

51
Virgen de Guadalupe con las cuatro apariciones

Atribuido a José de Ibarra (1685-1756) 

Óleo sobre lienzo

h. 1740

Puerto de Santa María (Cádiz), basílica Nuestra Señora de los Milagros

53
Sor Juana Inés de la Cruz

Andrés de Islas (h. 1753-dp. 1783)

Óleo sobre lienzo

1772

Madrid, Museo de América

54
Portada de Atanasio Kircher, Ars magna lucis et umbrae, Roma, Hermann Scheus

Pierre Miotte (siglo XVII)

Aguafuerte y buril

1646

Madrid, Biblioteca Nacional de España

55
Portada de Emanuele Tesauro, Il cannocchiale aristotelico, 4.ª edición, Roma, Fabio di Falco

Autoría desconocida

Buril

1664 

Madrid, Biblioteca Nacional de España

56
“Lorenzo Boturini”

Matías de Irala (1680-1753)

Aguafuerte y buril

1746

Lorenzo Boturini, Idea de una nueva historia general de la América Septentrional, Madrid, Juan de Zúñiga, 1746. Ciudad de México, colección particular 

57
“Delineación y dibujo de las constelaciones y partes del cielo por donde discurrió el grandioso cometa”

Antonio de Isarti (act. h. 1675-1700)

Aguafuerte

1681

Eusebio Francisco Kino, Exposición astronómica del cometa, Ciudad de México, Francisco Rodríguez Lupercio, 1681. Santiago de Compostela, Universidad de Santiago de Compostela, Biblioteca

58
“La imprimación de la Virgen de Guadalupe en la capa de Juan Diego”

Atribuido a Antonio de Castro (act. 1665-1732)

Aguafuerte y buril

1675

Luis Becerra Tanco, Felicidad de México en el principio, y milagroso origen, que tuvo el santuario, Ciudad de México, Viuda de Bernardo Calderón, 1675. Sevilla, Universidad de Sevilla, Biblioteca

59
“Proporciones del cuerpo y método de traslado por cuadrícula”

Antonio Palomino de Castro (1655-1726) 

Buril

1724

Museo pictórico y escala óptica. Tomo segundo. Práctica de la pintura, Madrid, Viuda de Juan García Infanzón, 1724

Museo Nacional del Prado, Biblioteca

60
Maravilla americana y conjunto de raras maravillas, Ciudad de México, Imprenta del Real y más Antiguo Colegio de San Ildefonso

Miguel Cabrera (1710-1768) 

1756

Ciudad de México, Biblioteca JAPS

61
“Iczotl. Palma silvestre de la que se sacó la materia del ayate de la tilma de Juan Diego”

José Guerrero (act. 1785-1810) (dib.) y Tomás de Suria (1761-1844) (grab.)

Aguafuerte

1790

José Ignacio Bartolache, Manifiesto satisfactorio anunciado en la Gaceta de México, Ciudad de México, Felipe de Zúñiga y Ontiveros, 1790. Ciudad de México, Biblioteca JAPS

62
“Costura de los dos paños de la Virgen de Guadalupe”

José Guerrero (act. 1785-1810) (dib.) y Tomás de Suria (1761-1844) (grab.)

Aguafuerte

1790

José Ignacio Bartolache, Manifiesto satisfactorio anunciado en la Gaceta de México, Ciudad de México, Felipe de Zúñiga y Ontiveros, 1790. Ciudad de México, colección particular

63
Virgen de Guadalupe

Francisco Antonio Vallejo (1722-1785)

Óleo sobre cobre

1777

Sevilla, colección particular

64
Virgen de Guadalupe

Carlos Clemente López (h. 1701-h. 1775) 

Óleo sobre lienzo

1760

Ciudad de México, Colección Pérez Simón

65
Virgen de Guadalupe y tabla de indulgencias

Juan Correa (h. 1646-1716)

Óleo sobre lienzo

h. 1700-06

S.I. Catedral de Segovia

66
Virgen de Guadalupe

Miguel Cabrera (1710-1768)

Óleo sobre lienzo

1763

Madrid, Museo de América

67
Virgen de Guadalupe

Autoría desconocida

Óleo sobre cobre

Siglo xviii

Colección Moraza Navarrete

68
Virgen de Guadalupe

Miguel Correa (h. 1674-1720)

Óleo sobre cobre

h. 1700

Sevilla, colección particular

69
La Virgen de Guadalupe con las cuatro apariciones

Manuel Osorio (h. 1695-h. 1765)

Óleo sobre lienzo 

1739

S. I. Catedral de Palencia, capilla de la Inmaculada

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