formularioRDF
El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Francisco Pérez Sierra

Nápoles, 1627 - Madrid, 1709

Pintor napolitano hijo del matrimonio entre el militar gibraltareño Martín Pérez, y la hija del Gobernador de Calabria. Palomino escribió de él que “salió en extremo inclinado a la Pintura”. Se formó en la pintura de batallas con el italiano Aniello Falcone, experto en la materia, Mientras, trabajaba para Diego de la Torre, Secretario del Consejo de Santa Clara en Nápoles. Con él se instaló en Madrid, ya que de la Torre ascendió a Secretario de Italia, y él continuó su formación en la corte con Juan de Toledo. Debido a su práctica exitosa, se dedicó por completo a la pintura de batallas, países y paisajes.
Realizó sus obras al fresco, temple y óleo, tanto en lienzo como mural. Contrajo matrimonio con Mónica de los Ríos, y especialmente destaca en su trayectoria su numerosa producción conventual, no conservada actualmente en su mayoría, como la realizada para los desaparecidos conventos de la Victoria, el de Santa María de los Ángeles o para la capilla privada de la Torre para el convento de San Plácido, pintando copias de Ribera traídas desde Nápoles por su amo, y otros santos de su mano. Realizó un arco triunfal para el convento de San Francisco por la canonización de Santa Rosa de Lima, “y esto con extremado primor, y acierto, de que yo vi varios despojos en su casa”, describió Palomino. Colaboró con Matías de Torres, Dionisio Mantuano, o con Francisco Rizi y Juan Carreño de Miranda en la ejecución de las decoraciones al fresco en la Huerta de Sora, hogar del marqués de Eliche, pues ambos valoraron su maestría. Son dignas de mención la “Inmaculada Concepción” de 1665 del convento de las trinitarias en Madrid, y un “San Joaquín” (P003181) y “Santa Ana conduciendo a la Virgen” (P003282), procedentes del Convento Real de Santa María de los Ángeles, que pasarían en 1838 al Museo de la Trinidad y, después, al Museo del Prado.
Una vez alcanzado un considerado nivel social, tras varios años como Agente de los Presidios en España nombrado por de la Torre, dedicó sus últimos años de vida a la pintura de flores, bodegones y naturalezas muertas por placer, pues vivió cómodo con la economía adquirida hasta el momento, inspirado por “un muy pulido” jardín que tenía en su hogar en la calle de las Infantas.
Fue elogiado por Diego de Nájera con un soneto por la ilusión óptica que provocaba, en alusión a la grandilocuencia del arte clásico, como la disputa entre los artistas Zeuxis y Parrasio, relatada en la Historia Natural de Plinio el Viejo. Se conoce la existencia de seis floreros gracias al estudio de Pérez Sánchez sobre el inventario de las colecciones reales de 1701, ubicándolas en el Palacio del Buen Retiro, algo ya documentado por Cean Bermúdez describiendo que “están en un pasillo que va a la habitación de los infantes en el palacio del Buen Retiro” y en demás casas particulares, o Antonio Ponz, hablando de que se encuentran en una habitación contigua al Casón. Asimismo, Pérez Sánchez destaca, que en el inventario fuese el único bodegonista español mencionado junto a Juan de Van der Hamen, lo que demuestra su valor como pintor.
Murió de vejez en el año 1709 a los 82 años, provocado por sufrir perlesía, y fue enterrado en el desaparecido convento de los Capuchinos de la Paciencia.

Obras (3)

Imagen de la obra

San Joaquín

Óleo sobre lienzo, Siglo XVII

Francisco Pérez Sierra

Imagen de la obra

Santa Ana conduciendo a la Virgen

Óleo sobre lienzo, Segunda mitad del siglo XVII

Francisco Pérez Sierra

Imagen de la obra

Florero

Óleo sobre lienzo, Hacia 1700

Francisco Pérez Sierra

}

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba