Ángel de Saavedra, duque de Rivas (copia)
Hacia 1881. Óleo sobre lienzo, 76 x 63 cmDepósito en otra institución
Copia inspirada en la litografía original de Federico de Madrazo (G04612), publicada en El Artista en 1835 (entrega XV del primer año).
Este retrato realizado por Maureta representa al escritor a la edad de 44 años, de medio cuerpo, de tres cuartos a la izquierda, apoyando su brazo izquierdo en el respaldo de una silla. De abundante cabello ondulado y con grandes patillas, aparece bien vestido, como su origen y categoría social exigen, con camisa y corbata negra sujeta por un broche, chaleco de triple botonadura y levita negra con cuello de terciopelo. La mano enfundada en un guante sostiene un bastón. Maruete interpreta este retrato siguiendo fielmente la estética romántica fijada por Madrazo, aunque su tratamiento pictórico evidencia rasgos peculiares que le alejan del virtuosismo dibujístico del original para dar paso a un interés por los valores plásticos y volumétricos que la propia materia pictórica exige. Es de suponer que el propio Madrazo, desde su autoridad de amigo y maestro de Maureta aconsejara y encargara a su alumno la copia, cuyo destino sería el ya referido Museo Iconográfico. La posición invertida del lienzo respecto a la litografía hace suponer razonablemente que la copia fuera realizada bien de un dibujo preparatorio o bien de la misma piedra litográfica de Madrazo.
Ángel Saavedra Ramírez de Baquedano nació en Córdoba en 1791. De familia ducal con Grandeza en España, fue escritor, pintor, militar y político. Se distinguió en la Guerra de la Independencia por su heroísmo y en Cádiz conoció a Manuel José Quintana (P02904), cuyo consejo influiría en su vocación literaria. De su producción dramática destaca su obra más conocida "Don Álvaro o la Fuerza del Sino", escrita en 1835, que marca una época y una escuela no sólo en la dramaturgia sino en toda la literatura nacional. En cuanto a la lírica de tono patriótico, son especialmente significativos sus poemas "El desterrado", "El sueño del proscrito", "El faro de Malta", y respecto a la de tono histórico, sus "Romances históricos" de 1841, inspirados en crónicas medievales y en leyendas populares, constituyen por antonomasia "la expresión feliz del mejor Romanticismo".
El mundo literario en la pintura del siglo XIX del Museo del, Madrid, Centro Nacional de Exposiciones y Promoción Artística, 1994, p.192, nº35