Ascensión de un globo Montgolfier en Aranjuez
1784. Óleo sobre lienzo, 169 x 279,5 cmSala 020
El cuadro representa el primer vuelo tripulado de un globo aerostático de aire caliente realizado en España el 5 de junio de 1784 en el Real Sitio de Aranjuez, en el que la familia real y su corte solían pasar las primaveras y que presenciaron este evento junto a un numeroso y variado público. Solo un año antes, el 4 de junio de 1783, los hermanos Étienne y Joseph Montgolfier habían logrado lanzar, en la pequeña ciudad francesa de Annonay, el primer globo de este tipo, aun sin tripulación. El 19 de septiembre de ese año, en Versalles y ante el rey Luis XVI de Francia, se aplaudió la primera ascensión con unos seres vivos -una cabra, un pato y un gallo-, y el 21 de noviembre, en París, voló a bordo de un globo la primera tripulación humana, el físico y químico Jean-François Pilâtre de Rozier y el marqués d`Arlandes, sargento mayor de Infantería. Con este vuelo se cumplió el antiguo sueño del hombre de poder viajar por el aire.
En España fue el infante don Gabriel, hijo de Carlos III, que realizó varios experimentos con globos entre 1783 y 1784. Para estos ensayos había llamado a Madrid al francés Jean-Pierre Bouch, cuya presencia en la corte está documentada a partir de finales de 1783 y cuya manutención fue gestionada por el también francés Leonardo Chopinot, joyero de Carlos III (Archivo General de Palacio, Madrid (AGP), Archivo Infante Gabriel (AIG), Contaduría 473). También se debe a la iniciativa del infante la espectacular presentación en Aranjuez pintada por Carnicero, dirigida por Bouch, que subió en el globo, aunque este accidentó y le dejó lesionado, por lo cual el infante le concedió una generosa pensión vitalicia de 20 reales diarios "en atención a la desgracia que padeció en el Real Sitio de Aranjuez, con motivo de las operaciones del globo aerostático" (AGP, AIG, Contaduría, 307/3; Martínez Cuesta 2003, p. 414). También le pagó 6.000 reales para el viaje de vuelta a París en abril de 1785, "en atención a la desgracia que padeció sirviendo a Su Alteza en las operaciones y ensayos de globo aerostático" (Martínez Cuesta 2003: 422).
Evidentemente, a pesar de ese accidente, el infante don Gabriel encargó un testimonio pictórico de esa elevación de globo en Aranjuez. Esta pintura está documentada en el Real Sitio de Aranjuez el 31 de enero de 1787, cuando desde Contaduría del infante se pagaron 12 reales "a los tallistas que mudaron el cuadro del Globo en la Batida de Aranjuez" (Martínez Cuesta 2003, p. 432). Después del fallecimiento del infante en 1788, Antonio Martínez, su pintor de cámara, redactó un inventario con tasación de sus pinturas, en el que figura bajo el núm. 145 "otra [pintura] del Glovo" tasada en 3.000 reales (Martínez Cuesta 1991, p. 57, n. 145). Basándose en ese inventario y tasación, entre 1791 y 1792 se realizó una venta de la colección, entre ella el "Glovo" tasado en 3.000 reales, junto con su marco tasado en 1.620 reales. La pintura con su marco fue adquirida, en una fecha antes del 19 de abril 1792 y rebajada a 3.080 reales, por Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pacheco, IX duque de Osuna (AGP, AIG, leg. 756, p. 79, n. 43 y pp. 139-140, n. 145 del documento digitalizado; Martínez Cuesta 1991, p. 57, n. 145). Aparece registrada también en una lista de "efectos tomados de la almoneda del Señor Infante Don Gabriel por la Excelentísima Señora Condesa Duquesa de Benavente, Duquesa de Osuna" (Archivo Histórico Nacional de la Nobleza, Toledo (AHN), Osuna, C. 517, D. 33). Figura, además, en un inventario de los bienes de Francisco de Borja Téllez-Girón, X duque de Osuna, redactado a su muerte en 1820, entre las pinturas de la "colección de varios retratos de los Duques de Osuna", como "un cuadro grande que representa la salida del globo en Aranjuez con un magnífico marco", ambos tasados en 6.000 reales (AHN, Osuna, CT. 440/1, 2). La atribución del cuadro a Antonio Carnicero se documenta por primera vez en el catálogo de la venta de la Colección Osuna en 1896 (Sentenach 1896, seg. ed., n. 31), en la que fue adquirido por el Estado español para el Museo del Prado.