Dos figuras femeninas tocando órganos de mano. Arpa coronada por una estrella / Mujer con un niño en brazos
Hacia 1870. Pluma, Tinta parda sobre papel amarillento, 149 x 195 mmNo expuesto
Apuntes ligeros a pluma de dos figuras femeninas arrodilladas y contrapuestas, tocando ambas un órgano de mano. En la esquina superior izquierda puede verse una lira rematada por una estrella de la que emanan rayos de luz. Tanteo para la "Alegoría de la Música" pintada por Rosales en 1871 para decorar el techo de uno de los gabinetes del palacio de los marqueses de Portugalete, hoy desaparecido, puede considerarse como el dibujo puente entre la primera versión concebida por Rosales para esta decoración mural y la composición definitivamente trasladada por el artista a la pintura, ya que posee elementos de ambas. En efecto, la mujer del extremo derecho del dibujo, que aparece de perfil, tiene ya una posición muy semejante a la de la musa Erato de la pintura final, aunque variadas sus extremidades y el vuelo de su paño, aquí flotando en semicírculo, sustituyendo además el instrumento que tañe por la lira, atributo característico de esta musa. Por su parte, la otra figura femenina adopta ya la postura, de espaldas y con el torso desnudo, de la ninfa tocando el laúd que cierra el flanco izquierdo de la alegoría pintada, aunque también cambiado su instrumento musical. A pesar de lo abreviado de estos dos apuntes, de trazo rápido y sintético, llama la atención la capacidad de observación de Rosales en el dibujo del pequeño órgano de mesa, diseñando incluso el pequeño fuelle que muestra uno de ellos en su parte trasera. Por otro lado, la lira que aparece en una de las esquinas del papel y la estrella destellante de rayos que la remata, apenas trazadas con unos rasguños de la pluma, son los símbolos principales que adornaban a la musa Erato en la interpretación de esta figura como encarnación de la Música en la primera versión de la alegoría, situando la estrella coronando su cabeza, de la que emana una luz sobrenatural que ilumina todo el celaje; aspectos finalmente eliminados en la pintura definitiva (Díez, J. L., Eduardo Rosales [1836-1873:] Dibujos. Catálogo razonado, Santander, 2007, p. 293).