Friso decorativo con amorcillos
Siglo XVII. Aguada parda, Pluma, Sanguina, Lápiz negro sobre papel agarbanzado, 102 x 384 mmNo expuesto
Dibujo preparatorio para un friso decorativo, posiblemente con alternancia de pintura y estuco pulido, como es característico de la decoración mural boloñesa, pero no se relaciona con ninguna de las obras conocidas de Cignani. El dibujo representa a dos amorcillos sentados en una cartela y otros dos a los lados con guirnaldas de flores.
Los modelos infantiles son típicos del artista, y la técnica, de gran delicadeza, es semejante a la de otros apuntes atribuidos al pintor, como dos en Oxford que deben de ser de su periodo juvenil por su semejanza con la técnica de Canuti. Carlo Cignani fue discípulo de Francesco Albani. Su pintura abre un capítulo nuevo en la evolución del arte boloñés de la segunda mitad del siglo XVII; al clasicismo inicial se van añadiendo elementos de la cultura romana y, tras su estancia en Parma, de Correggio, que se funden con la elegancia prerrococó de origen reniano y una poesía idílica que define y encamina el desarrollo de la pintura boloñesa hacia el extremado refinamiento del siglo XVIII. A su estilo corresponden los dibujos conservados, que atemperan el naturalismo boloñés, con formas delicadas y mórbidas, en las que la sanguina difuminada adquiere características absolutamente originales.(Texto extractado de Mena Marqués, M.B., Catálogo de dibujos. VI. Dibujos italianos del siglo XVII, Museo del Prado, 1990, p. 60-61).