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Jacinto Octavio Picón
Villegas y Cordero, José
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Villegas y Cordero, José

Sevilla, 1844 - Madrid, 1921

Miniatura autor

Director del Museo del Prado de 1901 a 1918. Formado primero en el taller sevillano del pintor José María Romero, y en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, completó su aprendizaje junto a Eduardo Cano de la Peña. Una vez concluidos sus estudios, el joven artista viajó a Madrid, donde conoció perso ...

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Jacinto Octavio Picón

1903. Óleo sobre lienzo, 110 x 74,8 cm.

Jacinto Octavio Picón (Madrid, 8 de septiembre de 1852-Madrid, 19 de noviembre de 1923), hijo del periodista y magistrado Felipe Picón y de Octavia Bouchet, dama francesa, estudió Derecho entre 1869 y 1873. Oficial administrativo del Ministerio de Ultramar durante la República, fue luego corresponsal literario de El Imparcial, trasladándose a París y más adelante a Argelia. Destacó sobre todo en el cuento y en la novela, en la que obtuvo fama desde su primera obra, Lázaro (1882), a la que siguieron La hijastra del amor (1884), Juan Vulgar (1895), El enemigo (1887), La honrada (1890) y Dulce y sabrosa (1891), que le valieron un nombre entre los escritores naturalistas. Además, fue fino crítico de arte en las páginas de El Correo. Ingresó en 1900 en la Real Academia Española, de la que en 1914 fue nombrado bibliotecario perpetuo y, en 1902, en la de Bellas Artes de San Fernando, con un discurso acerca de El desnudo en el arte. De ideas republicanas, fue diputado por Madrid en 1903. En sus últimos años fue vicepresidente del Patronato del Museo del Prado y secretario de la Junta de Iconografía Nacional.

Entre el amplio número de retratos que se hicieron a Jacinto Octavio Picón, de los que el Prado guarda, gracias a su generoso legado, los debidos a Nicolás Megía (P4506), Emilio Sala (P7584) y, en bronce, a Mariano Benlliure (E772), es éste quizá el de mayor significación. Se trata, en efecto, de un regalo del artista, por entonces director del Museo del Prado, que lo pintó en 1903, agradecido por el discurso de contestación que al suyo de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando pronunció, el 1 de marzo de aquel año, Jacinto Octavio Picón. El retratado aparece con sus cuartillas sobre la rodilla, en alusión a su dedicación a las letras. Sentado en el extremo de un canapé tapizado en rojo, lleva un abrigo forrado de piel, apropiado al natural friolento que, según sus amigos, tenía. Como es propio de muchos retratos de Villegas, inclina la cabeza y los hombros a un lado, lo que induce una sensación de movimiento y de presencia inmediata frecuente también en sus autorretratos (P6461), que transmiten una atmósfera de cierta tensión. El artista solía resolver en pocas sesiones sus retratos. Así, en el que pintó por la misma época, en 1903, de su amigo andaluz Luis Palomo (colección particular), también sedente, figura en el reverso del lienzo una inscripción que indica que fue realizado en tres sesiones de menos de dos horas. De este modo, la rapidez de la ejecución, mediante una pincelada muy viva, preservaba la espontaneidad de la expresión del modelo. En este caso puede advertirse en el retratado, cumplidos los cincuenta años, la personificación sencilla y diáfana de la rectitud, de la lealtad y de la más afable cortesía, como recordaba Antonio Maura en su discurso necrológico ante la Academia Española. Por otra parte, como reflejó Agustín González de Amezúa en el prólogo de 1925 a la segunda edición del libro que había dedicado Picón en 1899 a la Vida y obras de don Diego Velázquez: la cabeza fina y bien plantada denota energía y posesión de sí; la frente, noble y desembarazada, inteligencia y ensueño. Los bigotes, crecidos y peinados al uso de su tiempo en enhiestas y afiladas guías, no consiguen ocultar el rictus amargo y desengañado de su boca. [...] Hay en el conjunto de su persona, con ser de complexión desmedrada y casi esquelética, todo lo que fue su estilo: dignidad, sencillez y elegancia, juntamente. (Texto extractado de Barón, J. en: El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla, Museo Nacional del Prado, 2007, p. 168).

Ficha técnica

Número de catálogo
P05684
Autor
Villegas y Cordero, José
Título
Jacinto Octavio Picón
Fecha
1903
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 110 cm.; Ancho: 74,8 cm.
Procedencia
Legado por el retratado al Museo de Arte Moderno, 1923.

Bibliografía +

Espinós, A.; Orihuela, M. y Royo Villanova, M. [et al.], El ''Prado disperso''. Cuadros depositados en Barcelona. III, Cuenca y Segovia. Segovia. Alcázar, Boletín del Museo del Prado, VII, 1986, pp. 195.

Barón, J., Jacinto Octavio Picón (1903). En: Barón, J.: El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2007, pp. 168, n. 57.

Otros inventarios +

Registros-Inventarios MAM (Museo Nacional de Arte Moderno), 1900-1936. Núm. 65V.

Exposiciones +

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla
La Coruña
11.06.2008 - 07.09.2008

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla
Toledo
12.03.2008 - 25.05.2008

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla
Salamanca
18.12.2007 - 24.02.2008

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla
Murcia
03.10.2007 - 02.12.2007

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla
Valencia
12.06.2007 - 02.09.2007

El retrato español en el Prado. De Goya a Sorolla<br />
Bilbao
05.03.2007 - 20.05.2007

Fecha de actualización: 14-10-2016 | Registro creado el 28-04-2015

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