La beata Josefa María de Santa Inés de Benigánim
Hacia 1805. Aguada parda, Lápiz sobre papel verjurado, 212 x 175 mmNo expuesto
Se trata de un retrato de medio cuerpo de esta venerable valenciana, que sostiene un libro con una estampa ovalada en su mano izquierda, cuyas páginas señala. Sobre la mesa, un crucifijo y una calavera, instrumentos característicos de meditación religiosa. La composición se ambienta en la celda de la monja, de la que se alcanza a ver un cortinaje corrido y uno de sus muros, con una cruz y una estampa, ligerísimamente esbozados.
La factura de este dibujo, en el que se muestra muy evidente la preparación rayada a lápiz, es más libre y ligera que en otros similares, perfilando con gruesas líneas de pincel los rasgos y perfiles del personaje y los objetos, y delimitando los pliegues del hábito y los volúmenes con aguada para conseguir las diferentes intensidades luminosas. La vida de la beata sor Josefa María de Santa Inés de Beniganim, religiosa del convento de la población valenciana del mismo nombre, estuvo sembrada de milagros y visiones. Dos siglos más tarde su devoción se extendió en su región de origen, como demuestran tanto este dibujo como las estampas que de él se grabaron. La composición fue además copiada al lienzo por el pintor Carlos Giner Vidal, cuadro que se conserva en el Colegio del Corpus Christi de Valencia.
Díez García, José Luis, Vicente López (1772-1850). Dibujos para grabados, Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, 1985, p.66-67