Santa María Magdalena
Primera mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo, 75 x 62 cmDepósito en otra institución
Esta obra representa a Santa María Magdalena y es una copia parcial de una pintura de Guido Reni conservada en la Galleria Nazionale d’Arte Antica di Palazzo Corsini en Roma (inv. 1437). La comparación entre ambos cuadros es lo que ha permitido identificar al personaje efigiado, pues en el ejemplar de la pinacoteca madrileña no aparece ninguno de los atributos de la santa, como es la calavera o el tarro de ungüento. Esto indicaría quizá que el lienzo podría haber sufrido un recorte que habría modificado sus dimensiones, o simplemente fuera una evocación a una composición que era muy conocida desde el siglo XVII, como demuestra la existencia de numerosas reproducciones llevadas a cabo desde entonces.
Pérez Sánchez propuso que se tratara de una repetición autógrafa, aunque con ciertas reticencias, pero debido a que presenta cualidades técnicas inferiores a las del original, Pepper la consideró posteriormente como una obra creada por algún pintor del taller del maestro boloñés. Esto se deduce asimismo al confrontarla con otras versiones originales, como la conservada en la Colección Micheli de Milán, la cual perteneció a la familia Barberini y es aceptada por la crítica como la cabeza de serie, fechada en 1627. Esta muestra sutiles diferencias compositivas tendentes a potenciar la sensualidad femenina, aunque no resultan comunes en la producción de Reni estas licencias que se alejan del decoro contrarreformista. Por ello, en los ejemplares realizados con posterioridad, el pintor revestiría a sus Magdalenas de un halo de pureza y castidad, como puede verse, entre otras, en la citada obra romana.
Sin embargo, la existencia de otra versión en la que la santa se presenta en un formato similar de medio cuerpo, conservada en la National Gallery de Londres (inv. NG177) y datada hacia 1635, corrobora que este maestro no pudo haber llevado a cabo una repetición parcial de su propia obra sin alcanzar unos resultados similares. En ella se aprecian algunos rasgos del estilo de la etapa final del artista boloñés, como los toques de pincel que hacen destacar ciertos volúmenes de manera natural, los cuales, en cambio, se echan en falta en el lienzo madrileño. La minuciosa atención prestada por el copista al imitar todos los detalles compositivos del original es un intento por encubrir un manejo inferior de la técnica, siendo esta una práctica muy común en los obradores.
A pesar de ello, en los inventarios reales aparece como original desde su adquisición en tiempos de Isabel de Farnesio, así como en todos los catálogos del Museo hasta la actualidad, cuando comienza a aceptarse como obra de taller. Además, entre los siglos XIX y XX fue el segundo cuadro de Reni más copiado en el Museo del Prado, registrándose un total de treinta solicitudes en los libros de copistas. Destacan dos años en los que esta obra fue especialmente requerida, 1899 y 1902 con cinco ocasiones en cada uno.
Japón, Rafael, 'Taller de Guido Reni. Santa Maria Magdalena' En: El factor Prado: los depósitos del Museo Nacional del Prado., Museo de Bellas Artes de Asturias,, 2022, p.34-37 nº 4