La Virgen con el Niño
Hacia 1520. Óleo sobre tabla de madera de roble, 45 x 34 cmSala 058A
María, en pie, sostiene al niño en los brazos; viste camisa blanca, de la que asoman unos puños rojos, y túnica púrpura, y encima un manto azul oscuro con el que cubre parcialmente su cabeza, tocada por una diadema negra con un broche de oro en el que se engastan cuatro perlas y un rubí cuadrado. El Niño, cubierto por un leve manto blanco, tiene colgado del cuello un contario de cuentas rojas alternadas por otras doradas, cuyo número permite inferir que se trata de un rosario. De hecho, sostiene algunas con sus manos en el gesto propio del rezo con este objeto.
La obra llegó al Prado con la atribución a Van Leyden que tuvo en El Escorial desde al menos 1820, cuando fue descrita por el padre Bermejo. Fue atribuida de manera oficial a Gerard David en el catálogo del Museo del Prado de 1920, aunque manteniendo una frase que se arrastraba desde 1873: «No es incontrovertible su autenticidad». La cuestión que permanece en el aire es si el taller donde se produjo la obra puede ser el de Gerard David. Incluso la posibilidad de una obra primero realizada por David y concluida más tarde por un seguidor suyo, incorporando el paisaje y la naturaleza muerta, se ve mermada por las características del rostro de María, que, pese a tener cierto aspecto davidiano, solo puede ser atribuido a un seguidor.
En todo caso, la similitud con modelos de Gerard David es innegable, y si la tabla no fue realizada directamente por su taller lo sería por un seguidor con acceso a modelos del artista, hoy desaparecidos. En este sentido, la posibilidad de que ese seguidor sea Simon Bening es muy atractiva, siendo un artista que en otros casos ya utilizó modelos de Gerard David para sus pinturas sobre tabla. Aun así, hay cuestiones que impiden atribuir con certeza la obra madrileña a Bening. Por ejemplo, quedaría por explicar el aspecto tan profundamente davidiano del Niño. También queda por aclarar si Bening tenía permiso para crear y comerciar con pinturas en Brujas, donde la obra se habría ejecutado. Todos estos factores y dudas hacen imposible alcanzar una atribución definitiva de la obra con los elementos de juicio existentes hasta ahora.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.122-127 nº.13