Orla decorativa con la aparición de la Virgen a san Simón Stock y varios santos carmelitas
Hacia 1816. Pluma, Aguada parda sobre papel amarillento, 365 x 500 mmNo expuesto
Espléndido “modellino” preparatorio perfectamente concluido para el Título de la Hermandad del Carmen, que grabó Mariano Brandi en 1816. La cédula está rematada en su parte superior por una moldura arquitectónica en cuyo frente se representa el tema de la aparición de la Virgen María a san Simón Stock, general de la Orden Carmelitana. La Virgen aparece coronada en medio de un gran resplandor, sentada entre nubes y acogiendo con su manto al santo, que está escoltado por san José.
Rematan las esquinas superiores del enmarque del texto, flanqueando el grupo principal, sendos medallones con las efigies en busto de san Joaquín y santa Ana, protectores de la Orden, decorándose el borde inferior con guirnaldas y mascarones de querubines. En su centro se representa el escudo carmelita coronado con un tondo vacío en su centro destinado al sello seco. En su frente hay dos recuadros con las imágenes de santa Teresa de Jesús, con el collar de doctora de la Iglesia y escribiendo inspirada por el Espíritu Santo, y santa María Magdalena de Pacis, contemplando el crucifijo que lleva en sus manos.
Dos cuerpos retranqueados rematan el enmarque en los extremos, también decorados con las figuras de otros santos relacionados con la Orden. En la parte superior las imágenes de dos carmelitas mártires, san Angelo –con una espada en la cabeza y una palma de martirio con tres coronas- y san Anastasio, también con la palma del martirio y la espada sarracena con que fue decapitado. Debajo, en hornacinas y de cuerpo entero, en su calidad de fundadores de la Orden, el profeta san Elías vestido con capa de pieles y sosteniendo una espada de fuego y un libro abierto, y a la derecha, san Eliseo, profeta discípulo del anterior, también cubierto con manto de pieles y sujetando una urna. En los recuadros interiores, por otro lado, se representan dos parejas de santos carmelitas que ostentaron dignidades eclesiásticas; a la izquierda, san Cirilo y san Andrés Corsino y, a la derecha, san Bertoldo y san Alberto.
Díez García, José Luis, Vicente López (1772-1850) II. Catálogo razonado, Madrid, Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico, 1999, p.396, lám. 154