San Jerónimo y un rabino
Hacia 1622. Óleo sobre lienzo, 100 x 126 cmNo expuesto
San Jerónimo señala, con el dedo índice de su mano izquierda, una página en hebreo que le presenta un rabino; mientras que con la mano derecha se dispone a escribir. Alusión a la traducción hecha por el santo de los textos bíblicos.
Atribuido en el catálogo de 1872 a Benedetto Gennari, el sobrino y discípulo de Guercino, que imita tan literalmente los modos de su tío y maestro. Pérez Sánchez, en un primer momento, lo creyó obra de Cesare Gennari, pero posteriormente lo fecha hacia 1620-1625 y lo considera como de mano de Guercino.
El hecho de que otro ejemplar, idéntico pero de calidad inferior, se guarde en la Walker Art Gallery, de Liverpool (Inv. 2.779. Catalogue Foreing School, p. 75), parece indicar la existencia de un original de Guercino, desconocido hasta ahora. La calidad del ejemplar del Prado es considerable, y se conecta muy bien con la producción de Guercino hacia 1620-25. Las dimensiones son las mismas del cuadro de San Pedro en la cárcel (P200), que, a su vez, son las habituales en los lienzos de medias figuras salidos de su taller. Podría, problemáticamente, identificarse con el San Jerónimo citado por Ponz (p. 192) y Conca (II, p. 97) en la Sacristía del Escorial, indicando que era de su estilo más dulce, aunque quizá no convenga esto exactamente al estilo de esta composición. No se corresponde con ninguno de los muchos cuadros de San Jerónimo que se citan, sin nombre de autor, en los inventarios reales.
Un importante descubrimiento de estos últimos años (Carreras Asensio 2019) ha sido la localización de otra versión autógrafa de este tema en la iglesia parroquial de Caminreal (Teruel), tal vez la obra desconocida cuya existencia suponía Pérez Sánchez (1970). De dimensiones algo mayores que el lienzo del Prado (120 x 170 cm), la pintura fue donada a ese templo en el siglo XVII por un descendiente de don Juan Salas Malo, canónigo del Pilar de Zaragoza que había estado presente en Roma entre 1623 y 1625. La estancia romana de Guercino al servicio de los Ludovisi haría del todo compatible que el clérigo pudiera haberle adquirido o encargado esta obra cuando se encontraba en la capital pontifica. El lienzo de Caminreal desarrolla la escena con una inclusión de paisaje análoga a la versión de la Walker Art Gallery, tratándose de una importante incorporación al catálogo del autor que dialoga también con esta obra del Museo del Prado. (Información actualizada por el Departamento de Pintura Italiana y Francesa hasta 1800 el 25/4/2024).