El Sacrificio de Isaac
1650 - 1652. Aguada, Tinta parda, Pluma, Preparado a lápiz sobre papel verjurado, 119 x 143 mmNo expuesto
La figura de Isaac en la pira, reclinada y con los ojos vendados, ocupa la parte inferior derecha del dibujo. Abraham está de pie tras él, con el cuchillo en la mano derecha. Mira hacia atrás sobre su hombro derecho, el ángel que señala el cordero situado en la parte inferior izquierda. Cano hizo correcciones después de aplicar la tinta y la aguada. La cabeza de Abraham fue redibujada en un pequeño trozo de papel y fijada sobre el dibujo original. Un estudio minucioso deja ver que cuando se dibujó por primera vez, la cabeza de Abraham era calva y se corrigió para que el pelo blanco fluya hacia atrás desde su cabeza haciendo que la figura acordara con la apariencia aceptada para un patriarca del Antiguo Testamento. Se utilizó la misma técnica para modificar el brazo y mano izquierdos del ángel, que se redujeron en tamaño y se desplazaron ligeramente hacia la derecha. Hay otro cambio más difícil de detectar, en la pierna izquierda de Isaac, que en el esbozo al carboncillo estaba extendida, pero que en el dibujo a tinta se dobló, levantando la rodilla.
El trabajo que Cano se tomó para corregir detalles de composición relativamente menores en un dibujo tan pequeño sugiere que estos dibujos a tinta y aguada eran esenciales en su proceso creativo. Gómez Moreno sugería que este dibujo podría ser preparatorio para una pintura documentada en la Cartuja de Sevilla. Cano volvió a utilizar la figura del ángel en La liberación de san Pedro, una pintura conservada originalmente en el Convento del Ángel Custodio de Granada, pintada en 1653-57. El sacrificio de Isaac está relacionado con la serie de pinturas en la Cartuja de Sevilla. (Texto extractado de Véliz, Z., Alonso Cano (1601-1667). Dibujos. Catálogo razonado, Fundación Marcelino Botín, 2009, p. 158-161).