Escena alegórica de la vida de Alejandro Magno (?)
1537 - 1562. Aguada, Pincel, Albayalde, Pluma, Tinta parda sobre papel verjurado azulado, 228 x 180 mmNo expuesto
La obra dibujada de Pedro de Campaña, nombre por el que se conoció en castellano al pintor bruselense Peeter de Kempeneer (h. 1503-h. 1580), constituye un ejemplo de la dificultad que entraña la determinación de un corpus de dibujos seguros de los artistas que desarrollaron su carrera en España, en este caso en la Sevilla de mediados del siglo XVI. Son muy pocos los dibujos ciertos que se le atribuyen de su periodo sevillano (1537-1562). Inicialmente Diego Angulo y Alfonso E. Pérez Sánchez recogieron cuatro de ellos en el Corpus of Spanish Drawings (Londres 1975). De estos, solo dos fueron considerados obra de Campaña por Nicole Dacos en su artículo “Peeter de Kampeneer/Pedro de Campaña as a Draughtsman” (Master Drawings, 25, 4, 1987, pp. 359-389, 422-443) aunque por razones estilísticas y de relación con pinturas, añadió otros cuatro dibujos conservados en diferentes colecciones. En El arte de la pintura (1649), Francisco Pacheco se hizo eco de los dibujos de Pedro de Campaña realizados en Sevilla al hablar de la práctica gráfica de los pintores pertenecientes al tercer y último grado de la pintura, refiriéndose a los rasguños, dibujos y cartones realizados con “aguada y realce, valiéndose de papel teñido o de cualquier otro color que sirva de media tinta al albayalde con goma, con que se realza, como se ven muchas cosas de valientes y usó nuestro Vargas y Mase Pedro” (ed. Bassegoda, 1999, p. 436). Ninguno de los dibujos que se le atribuyen de este periodo están realizados sobre papel preparado de color, y solo el preliminar para el lienzo de San Jorge y el dragón del retablo de la iglesia de Santa Ana en Sevilla (Madrid, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre), muy dañado, se sirve abundantemente de las aguadas y del albayalde para los realces. Es interesante apuntar la posibilidad de que el dibujo atribuido a Campaña por Benito Navarrete incluido en el Álbum Alcubierre (El papel del dibujo en España, 2006, pp. 32-33), reunido en Sevilla y básicamente con dibujos de esta procedencia, pudiera haber sido realizado durante la estancia andaluza del pintor y no posteriormente en Bruselas, pues esta última posibilidad dificultaría la comprensión de cómo llegó a formar parte del álbum. Otro dibujo en el álbum de la Colección de dibujos del Rey nuestro señor don Fernando VII (Navarrete y Pérez Sánchez, Álbum Alcubierre, 2009, p. 44), por su procedencia y similitud con el anterior, podría ser también de los últimos años del periodo sevillano.
El dibujo del Museo del Prado se ajusta a las características descritas por Pacheco, y por su procedencia española y la antigua inscripción a pluma en la parte superior del dorso “m[aes]tro pedro”, permiten pensar que pudo haberlo realizado en la capital andaluza, aunque su temática profana lo aleja de los motivos religiosos que caracterizan su producción española documentada. Las escasas noticias documentales de Pedro de Campaña en Sevilla permiten situarle todavía en la ciudad en noviembre de 1562, al actuar como padrino de la hija de un conciudadano flamenco en la parroquia del Sagrario. En mayo de 1563 ya está en Bruselas, donde firma un contrato como diseñador de cartones para la fábrica de tapices de la ciudad, sucediendo en el cargo a Michel Coxcie.
En el mencionado artículo de Dacos, la autora hizo una notable aportación al incorporar al catálogo un buen número de dibujos de tema bíblico de su último periodo bruselense (1563-80) relacionados con su actividad como diseñador de tapices y probablemente como ilustrador de libros. Por comparación estilística, se pensó inicialmente que este nuevo dibujo podría pertenecer a este periodo. Dichos dibujos, al igual que el nuestro, están realizados sobre papel azul teñido durante su proceso de fabricación. El uso de este papel fue habitual desde el Renacimiento para la elaboración de dibujos de diferentes tipologías. En los estudios de figuras, ya fueran del natural o de esculturas, se trazaba con carboncillo o lápiz negro el contorno y las sombras y después se realzaba con clarión para incorporar las luces. El azul del fondo servía por tanto para crear una base atmosférica sobre la que colocar la figura. Del mismo modo, en dibujos de preparación o presentación de composiciones acabadas, el azul constituía el fondo sobre el que se delineaban las figuras con tintas, aplicadas con pluma o pincel, añadiendo después aguadas y finalmente las luces se incorporaban mediante el blanco del albayalde (blanco de plomo). Los catorce dibujos de tema bíblico catalogados por Dacos, a los que habría que añadir uno descubierto posteriormente por Adela Espinós, en su artículo “Another Drawing by Pedro de Campaña for his Old Testament Series” (Master Drawings, 37, 4, 1999, pp. 365-367), puede que se concibieran como modelos para la ilustración de una Biblia o preparatorios para una serie de estampas. Por la numeración que tienen, se concibió un número mucho mayor, cercano al medio centenar. De formato apaisado, técnicamente se caracterizan por el mencionado papel azul, sobre el que se dibujan nítidamente a pluma los contornos de las figuras, añadiendo posteriormente ligeras aguadas y especialmente realzando las luces con amplias pinceladas de albayalde. El dibujo del Prado, aunque de formato vertical, presenta similares características técnicas y tipológicas de las figuras y los fondos representados.
En cuanto a su iconografía, el dibujo ha sido descrito como una escena alegórica de la vida de Alejandro Magno en la que el macedonio recibe una corona de mano de otros reyes, mientras que en la parte superior aparece un carro tirado por caballos, con una figura que por sus atributos (cetro y lira) puede ser identificada con Apolo, con el sol reluciente tras su cabeza. Sobre él, apenas visible, un arco celeste con los símbolos de Piscis, Aries, Tauro, Géminis y Cáncer. Compositivamente se puede relacionar con estampas contemporáneas y, de hecho, en una antigua inscripción a pluma en el ángulo inferior izquierdo se apuntó el nombre de “Zadeler fec.”, referencia a Johan Sadeler I (1550-1600), activo en esos mismos años y autor de numerosas estampas con las que formal e iconográficamente podría compararse.
Matilla, José Manuel, 'Pedro de Campaña. Escena alegórica de la vida de Alejandro Magno (?)'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2024, Madrid, Ministerio de Cultura, 2025, p.103-106