Isabel la Católica
Hacia 1848. Óleo sobre lienzo, 225 x 140,8 cmEn exposición temporal
De acuerdo con las primeras ideas de José de Madrazo la Serie Cronológica de los Reyes de España debía acabar con las efigies de Isabel I de Castilla, “la Católica” (1451-1504), reina de Castilla (1474-1504) y de Fernando II de Aragón. Dado el papel relevante que esta tendría dentro del conjunto, encargó su realización a uno de sus hijos, el segundo de los dos que se dedicaron a la pintura. Para su realización tuvo en cuenta el retrato del siglo XVII que existía ya en el Real Museo desde 1834 (Museo del Prado, P6080) y que había servido en 1833 a Vicente López para su cuadro La reina Isabel la Católica guiando a su nieta, la princesa Isabel, al templo de la gloria (desaparecido). Madrazo copió su composición e indumentaria, variando el fondo y sumando algunos elementos, como la corona y el cetro, así como otros elementos del fondo. La reina luce un traje de terciopelo rojo en ambos casos y se encuentra girada a la izquierda. Viste además una camisa margomada (decorada con castillos y leones) y de su cuello pende una venera de Santiago con diferentes cruces. Estos elementos -túnica, camisa y cruz esmaltada en rojo- estaban también en el célebre retrato de la reina que María Cristina había mandado traer a su palacio de Madrid años antes (obra de Juan de Flandes, hoy en Patrimonio Nacional) y formaron parte desde entonces de la iconografía de Isabel en la pintura de historia de todo el siglo XIX. Sin embargo, Madrazo no debió tener en cuenta esta efigie histórica -pues no incluye la venera que él sí pinta- y se guio solo por la que se encontraba en el Museo.
La presencia del libro se antoja como una clara alusión a la acendrada religiosidad de la reina, aunque es elemento común a otras efigies femeninas de la serie. El zócalo lignario que recorre la pared y el textil de la mesa ayudan a contextualizar históricamente la efigie: el primero dibuja arcadas y motivos del último gótico y el segundo evoca los brocados coetáneos. Al fondo se observa, sobre un estrado, un escudo, inventado y con una incorrección destacada, ya que la orla está formada con cueros recortados, un motivo decorativo posterior al reinado de Isabel. Sin embargo, en su interior se observan el yugo y las flechas y en la parte superior se lee la primera parte del famoso lema que identificó el gobierno de los Reyes Católicos “TANTO M[…]”.
Como corresponde a los cuadros de la serie, en la banda inferior se dispuso el nombre y la fecha de muerte de la reina y se guarneció con un marco liso dorado al agua y policromado al temple, que ha conservado hasta la actualidad y que es similar a los que tuvieron el resto de la serie (Martínez Plaza, Pedro J., en Gerardo Boto y José Alberto Moráis (eds.), Reina Ella. Urraca I de León (1109-1126), catálogo de exposición, 2026, p. 202).