La Virgen de la Soledad
Hacia 1665. Óleo sobre lienzo, 250 x 174,8 cmNo expuesto
La Virgen de la Soledad, que desde 1568 recibía culto en el convento de Nuestra Señora de la Victoria, de los Mínimos de San Francisco de Paula, en Madrid, arraigó como una iconografía popular, con una expansión sorprendente en todos los territorios de la hegemonía hispánica, no solo en Europa, sino en ultramar, de Nueva España a Filipinas. La Virgen de la Soledad fue copiada en una enorme variedad de pinturas y estampas de la calidad más dispar que, en su mayor parte, buscaban transmitir con la mayor fidelidad su presentación en el convento de la Victoria. Esto sucede con este lienzo, procedente además del propio convento, que se ha clasificado como próximo a la producción de Sebastián Herrera Barnuevo, en el que tanto la peana como los adornos argénteos que rodean a la figura pretenden reproducir su ubicación original como si de una instantánea fotográfica se tratara.
Arias Martínez, Manuel, Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.210-213