Los discípulos de Emaús
1778. Aguafuerte sobre papel, 400 x 438 mmNo expuesto
"La importancia de Castillo en el arte del grabado radica, principlamente, en que junto a Ramón y Francisco Bayeu y Goya es uno de los escasos pintores que se ocupó en la reproducción de pintura [...] Siempre se sirvió de la técnica del aguafuerte para grabar aunque nunca empleó este arte para crear sus propias composiciones. Fue un activo dibujante y colaboró como tal en algunas de las más importantes empresas de grabado fruto de la política ilustrada (Vega, Jesusa en "Museo del Prado. Catálogo de estampas", p, 27).
La estampa reproduce el lienzo de Jesús cenando en casa de los discípulos de Emaús, en el centro de la composición. A la izquierda una mujer, a la derecha un joven con un haz de leña sobre la espalda. En la parte superior una ruptura de gloria con la aparición de un ángel.
La lámina la adquirió en 1790 la Calcografía Nacional de Madrid (117).