Retrato de caballero (esbozo)
Hacia 1855. Óleo sobre lienzo, 195,5 x 108,5 cmNo expuesto
Federico de Madrazo prestó especial atención a las formas en sus obras, pero el hecho es que, salvo en el primer trecho de su vasta carrera, lo haría siempre sin acentuar, enfatizar o exacerbar la línea, usándola con bien discreta y justa medida, de suerte que su estricta función se integrara del modo más confortable posible en la entonación pictórico-atmosférica general. Es muy probable que dejara pronto de trabajar con lápices y carboncillos en el dibujo previo de sus retratos al óleo, como para puede deducirse en el planteamiento a pincel sobre este lienzo de considerables proporciones o en un apunte para el retrato de la Marquesa de Rambures, este último ejecutado incluso sin haber planteado la totalidad de la figura con un dibujo preparatorio a pincel, conformándola a medida que la pintaba. Por lo tanto, se puede pensar que le bastaba un esquema somero a lápiz, sobre algún pequeño papel, para pensar la composición y carácter de sus efigies antes de acometerlas sobre la tela, tal como parece indicar el sucinto esbozo para un retrato de Isabel II, un dibujo perteneciente a la Biblioteca Nacional.
Los Madrazo: una familia de artistas, Madrid, Ayuntamiento, Concejalía de Cultura, 1985, p.165 nº55