El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Actualidad <Atrás

Manet en el Prado

14.10.2003 - 11.01.2004

La primera exposición que se dedica en España a Edouard Manet (1832-1883), es una ocasión única para contemplar más de un centenar de las mejores obras, entre pinturas, estampas y dibujos, de este pintor francés, precursor del impresionismo. Organizada por el Museo Nacional del Prado con el patrocinio de la Fundación Winterthur y la colaboración de la Comunidad de Madrid, este acontecimiento ha sido posible gracias a los generosos préstamos de más de treinta instituciones y coleccionistas privados.

Esta exposición es la mayor retrospectiva del artista realizada desde la muestra presentada en París y Nueva York en 1983, y cobra una especial relevancia debido a la visita al Museo del Prado realizada por el propio Manet en 1865. El contexto de la pinacoteca permite establecer un diálogo entre Manet y la escuela española, mostrando sus relaciones con Velázquez o Goya, de los que se inspiró profundamente, sin dejar de presentar al Manet independiente, el que fuera uno de los fundadores del arte moderno.

La muestra ofrece un amplio recorrido por su obra, desde sus inicios (El cantante español, 1860, Nueva York, Metropolitan Museum of Art), pasando por su viaje al Prado, que marcará su “período español” (El Balcón, 1868-69, París, Musée d’Orsay), hasta llegar a la culminación de su arte (Un Bar en el Folies-Bergère, 1881-82, Londres, Courtauld Institute of Art).

Comisaria:
Manuela Mena, Conservadora jefe del Departamento de Pintura del S. XVIII del Museo Nacional del Prado, con la colaboración de un equipo de especialistas españoles e internacionales.

Acceso

Sala 19 a 23 y 32 a 39 de la primera planta. Edificio Villanueva

Horario

de martes a domingo y festivos de 09.00h a 19.00h. Las taquillas permanecerán abiertas hasta una hora antes del cierre de la exposición.

Patrocinada por:
Fundación Winterthur
Con la colaboración de:
Comunidad de Madrid

Exposición

Inicios. España antes de España. La vida en París (1850-65)

Inicios. España antes de España. La vida en París (1850-65)
El Balcón. 
Manet
Óleo sobre lienzo, 170 x 124.5 cm.
1868-69
París, Musée d’Orsay, legs. Gustave Caillebotte, 1894.

Durante su formación con Thomas Couture, Manet copió obras de todo género, centrándose en el Renacimiento y en Velázquez, Rubens y Tiziano. En esas copias sobresalió ya el protagonismo del color puro. y la definición clara de la luz y la sombra, para conseguir una mayor cercanía y expresividad de las figuras. La abstracción de la forma, de gran trascendencia en el futuro, marca sus dibujos y su obra gráfica. En sus composiciones independientes, Manet unió temas españoles, tan de moda en Francia, con retratos de amigos y familiares, dando paso a la representación revolucionaria de la sociedad de París, y del desnudo moderno.

El viaje a España (1865-67)

El viaje a España (1865-67)
El pífano. 
Manet
Óleo sobre lienzo, 161 x 97 cm
1866
París, Musée d’Orsay, Legs du Comte Isaac Camondo, 1911

La visita de Manet al Museo del Prado en 1865 afianzó su orientación hacia la pintura española. De Velázquez derivan el espacio indefinido de sus mendigos-filósofos parisinos y sus retratos de actores. La escena de Los fusilamientos del 3 de mayo de Goya le inspiró para realizar su obra La ejecución del emperador Maximiliano. En El Balcón (Galería central), otro homenaje a Goya, Manet citó sus propias invenciones anteriores, integrándolas así en la historia del arte reconocido.

Manet después de España (1867-71)

Manet después de España (1867-71)
La ejecución de Maximiliano.
Manet
Óleo sobre lienzo, 48 x 58 cm
1867
Copenhague, Ny Carlsberg Glyptotek.

En 1867, Manet expuso su obra realizada hasta el momento, como Cristo escarnecido por los soldados (Galería central), reflejo del mismo tema pintado por Van Dyck y Cristo muerto y los ángeles, en que se traslucen otra vez conceptos renacentistas. En los retratos de amigos llenos de alusiones personales, Manet se identificó sutilmente con sus modelos. La faceta más expresiva de la ciudad la compendió en imágenes sobre acontecimientos de la significación social y política, como la Exposición Universal o la Guerra Franco-prusiana y la Comuna de 1870-71.

Manet y el Impresionismo (1872-75)

Manet y el Impresionismo (1872-75)
Amazona sobre fondo azul.
Manet
Óleo sobre lienzo, 73 x 52 cm
1882-83
Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza.

En los primeros años de la posguerra, Manet estableció, con Berthe Morisot como modelo, el retrato de la parisina elegante vestida de negro, que avanzaría hacia retratos luminosos de ricas telas y pieles. Experimentó con la técnica impresionista y, con Monet en 1874 en Argenteuil, con la pintura al aire libre, para representar la luz exterior envuelta en el humo de un ferrocarril, la luz teatral, y la luz reflejada por el agua, sin fusionar la forma que describe la figura con las pinceladas sueltas del entorno.

La "Vida moderna" (1876-1882)

La "Vida moderna" (1876-1882)
Bar del Folies-Bergère. 
Manet
Óleo sobre lienzo, 96 x 130 cm
1881-82
Londres, Courtauld Gallery.

Siguiendo las tendencias del París moderno, Manet presentó, por vez primera en el arte, los lugares de moda, los cafés y el teatro, la intimidad del invernadero, y del boudoir, la calle, la estación, la sociedad elegante de sus días, e incluso, lo más chocante, la prostituta de lujo, independiente y moderna. El variado mundo de París se contrapone a la profunda soledad de sus personajes, contraste que culmina en Un bar en el Folies-Bergère, obra que resume toda la maestría técnica y conceptual conseguida por Manet a lo largo de su vida.

 

Manet. Biografía

A los doce años ingresó en el distinguido colegio Rollin, donde se hizo amigo inseparable de Antonin Proust, futuro Ministro de Bellas Artes y biógrafo de Manet. Ya en esa época empezó a despertar su interés por el arte, gracias a la influencia de su tío Edouard Fournier, quien con frecuencia le llevó a visitar El Louvre y la Galería Española de Luis-Felipe, instalada allí hasta finales de 1848.

Tras fracasar en su intento de acceder a la Escuela Naval, Manet logró convencer a su padre de su vocación artística, ingresando en 1850 en el estudio del pintor Thomas Couture, donde, además de adquirir una sólida formación, aprendió estudiando y copiando las obras de maestros antiguos del Louvre, como Tiziano, Tintoretto y Rubens, y otras obras atribuidas entonces a Velázquez. Sus primeros viajes a Holanda e Italia le pusieron en contacto con las obras maestras de Rembrandt y Frans Hals, así como con Tiziano y los pintores del Renacimiento florentino. Durante esos años conoció a Suzanne Leenhoff, profesora de piano de los hermanos Manet, que se convertiría en su esposa en 1863. Suzanne había tenido un hijo en 1852, Léon Koella, quien fue uno de los más importantes modelos del pintor.

En 1856 se independizó y abrió un estudio propio, iniciando un camino difícil marcado por los fracasos, al ser rechazado en 1859 el primer cuadro que presentó al Salón, El bebedor de absenta (1858). El desafío más importante para Manet era convencer al público del Salón y, a pesar de las duras críticas recibidas, nunca dejó de presentar sus cuadros al Salón. Su condición de hombre brillante, culto y refinado, amante de la literatura y de la música, le permitió estar rodeado siempre de un relevante círculo de literatos, como Baudelaire, Zola o Mallarmé, grandes defensores de su pintura, y artistas como Degas, Stevens, Fantin-Latour, y más tarde Claude Monet, o Berthe Morisot, quien contrajo matrimonio con su hermano Eugène en 1874.

En 1861 recibió una medalla por su obra El guitarrero o El cantante español (1860)*, ejemplo de la moda de temas y personajes españoles imperante en el París de la época, tendencia acentuada en esos años por el matrimonio del emperador Napoleón III con Eugenia de Montijo. En 1862 murió su padre dejándole una importante herencia, lo que le permitió consagrarse ya plenamente a la pintura sin preocupaciones económicas y adentrarse en el camino de la modernidad, consolidando a partir de 1871 un círculo de clientes propios. Le Déjeuner sur l'herbe (1863), rechazado por el Salón, y Olimpia (1865), son magníficos ejemplos de su plenitud creativa, que, sin embargo, provocaron grandes escándalos al ser expuestos. A partir de 1862, Manet expuso en diversas galerías y organizó sus propias muestras, como en 1867 su "exposition particulière" en el Pont de l'Alma, durante la Exposición Universal, o en 1876 en su propio estudio, consiguiendo a partir de 1879 el tan deseado reconocimiento del Salón.

Su viaje a España en 1865, le permitió enriquecer su conocimiento de la obra de maestros españoles como El Greco, Goya y Velázquez, a quien, tras su visita al Museo del Prado, denomina el pintor de los pintores. A su regreso a París realiza, además de unas escenas taurinas, algunas obras de marcada influencia española, como El pífano (1866)*, La ejecución de Maximiliano (1867)*, El filósofo (1866-67)* y El balcón (1868-69)*.

Durante la guerra franco-prusiana iniciada en 1870, Manet se enroló, junto con Degas, en la Garde Nationale. En una serie de dibujos, grabados y litografías documentó la represión de la Comuna en la "semana sangrienta" de mayo de 1871. Las obras de la última década de su vida, después de su estancia en Argenteuil con Claude Monet, están marcadas por su relación con los impresionistas, en cuyas exposiciones sin embargo nunca quiso participar. Faure en el papel de Hamlet (1876-77) y los retratos tardíos como Retrato de Madame Marlin o La Dama en rosa (1879-1881)* y Otoño (1881)*, son ejemplos de su interés por la técnica impresionista, que se fusiona con su propia estética independiente en su última obra maestra, el Bar en el Folies-Bergère (1881-82)*.

Manet falleció en París, el 30 de abril de 1883, reconocido por muchos como el artista más innovador de la época.

* La obra puede contemplarse en la exposición Manet en el Prado.

El París de la época

Influido por los pensamientos de Baudelaire, Manet se alejó desde el principio de temas habituales, alegorías, mitologías o historias pasadas, para centrarse en la realidad que le rodeaba. Mezcló composiciones clásicas con escenas características de su tiempo, que el pintor "flâneur" (paseante desocupado y observador) pudo observar en las calles, los cafés y salones de París.

Ya su obra primera, El bebedor de absenta (1858-59), representa, según sus propias palabras, un "individuo de París", elevado, sin embargo, al nivel de un símbolo de la dureza de la vida urbana. A estos héroes modernos pertenecen obras como La cantante callejera (1862)* o los mendigos-filósofos, algo más tardíos (1866-67)*.

Manet rindió un excelente homenaje a la sociedad burguesa y a la vida cultural de París del Segundo Imperio en Música en las Tullerías (1862)*. Ese retrato de grupo reúne, en el jardín más elegante de París, a artistas, literatos, músicos y políticos de alto rango.

En retratos individuales como el Retrato de Emile Zola (1868)*, o el Retrato de Stéphan Mallarmé (1876)*, Manet expresó a través de claras referencia visuales a culturas ajenas, como la española y la japonesa, la exigencia poética, intelectual y mundana de la vanguardia parisina. A la vez, expuso, como en La parisina (Estudio de Ellen André) (h. 1874-75)* u Otoño, la exquisita moda femenina de esos años en verdaderos retratos de telas y pieles vestidas por hermosas modelos, muy conocidas en el París de ese tiempo.

A ese retrato global del París moderno, Manet le añadió metáforas que representan las diversiones burguesas de moda, como el hipódromo, litografiado en Carreras de caballos en Longchamp (1865-72)*, Skating, o Patinaje (1877), Baile de máscaras en la Ópera (1873-74), y los cafés-concierto, como Esquina en un café y Un bar en el Folies-Bergère (1881-82)*. La Vista de la Exposición universal de 1867 (1876)*, o El ferrocarril (1873)*, imagen expresiva de la estación Saint-Lazare, simbolizan el progreso urbano e industrial.

* Obra que puede contemplarse en la exposición Manet en el Prado.

Manet y España

A finales de agosto de 1865, Manet viajó a Madrid para estudiar la obra de Velázquez, uno de los pintores que más admiró desde el inicio de su carrera artística. Este viaje era también consecuencia del gusto francés por lo español, reflejado ya en la exquisita colección de pintura española del rey Luis-Felipe. El Salón de 1862 otorgó a Manet una medalla por el Guitarrero o cantante español*, tema español que siguió presente en su producción de los siguientes años con obras como Mlle... Victorine con traje de torero (1862)*, Ballet español (1862)*, Lola de Valencia (1862-63), o Angelina (1864)*.

En el distinguido Gran Hotel de París, en la Puerta del Sol de Madrid, Manet conoció a Théodore Duret, fabricante y vendedor de coñac y futuro mecenas, a quien retrataría en 1868*. Juntos fueron a Toledo para ver las obras de El Greco, y con él regresó, después de diez días, a Francia. El viernes 1 de septiembre, Manet y Duret visitaron el Real Museo de Pintura y Escultura**, cuyas principales salas habían sido restauradas y reorganizadas poco antes por su director Federico de Madrazo. Allí admiró Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío, titulado también El 3 de mayo en Madrid, de Goya, que le facilitaría más tarde la idea para su gran cuadro de historia contemporánea, La ejecución del Emperador Maximiliano (1867). Sin embargo, la obra de Goya que más apreció en este viaje fue La maja vestida, expuesta entonces en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

De las obras de Velázquez, la mayoría colgadas en la Galería principal del Prado, dejaron una huella especial en él Esopo y Menipo, que reinterpretó como mendigos-filósofos contemporáneos y parisinos en su serie deFilósofos (1865-67)*. También en el museo madrileño encontró la que para él era la mejor obra contemplada en su viaje: el Pablo de Valladolid. El concepto de figura vestida de negro y aislada en un espacio luminoso e indefinido lo utilizó más tarde, aplicando la técnica impresionista, en una serie de imágenes de significado universal como El pífano (1865-66)*, sus versiones delRetrato de Faure como Hamlet (1875-76)*, o La parisina(1875-76)*.

* La obra puede contemplarse en la exposición Manet en el Prado.

** Origen del actual Museo Nacional del Prado

Retratos

El retrato es, en la obra de Manet, el género primordial y el manifiesto de su estética. En este género Manet iba más allá de la semejanza y lo característico del retratado, para evidenciar, como en un diálogo entre el pintor y su modelo, su propia reflexión, imaginación y pensamiento, creando así un mundo representativo de la vanguardia del arte moderno.

Los retratos de Manet, que rompen los moldes convencionales, trasmiten un significado universal y autobiográfico, como en el elocuente Retrato de sus padres (1860)*, en que los colores de los hilos en la cesta de la madre parecen simbolizar el arte de la pintura.

En los elegantes retratos de amigos, literatos y políticos, Manet siempre relacionó al modelo con su pintor, por medio de alusiones visuales o en la actitud de la figura misma, por los fondos o a través de los objetos y flores, y con ello, sutilmente, con el espectador. Tales alusiones son, por ejemplo, la firmeza ideológica expresada en elRetrato de Clemenceau en la Tribuna (1879-80)*, y la afición por el arte y el pensamiento intelectual en los retratos de Zacharie Astruc (1866), de Emile Zola(1868)*, y de Théodore Duret (1868)*, de Stéphane Mallarmé (1876)*, o Eva González ante el caballete(1870).

También en los retratos emblemáticos de actores, como ElActor trágico, (Rouvière, en el papel de Hamlet) (1865-66)*, Retrato de Faure en el papel de Hamlet, en la Ópera(1877)*, o Emilie Ambre, en el papel de Carmen (1880)*, representados siempre en la escena del teatro, Manet expresó el compromiso del artista con su arte, creando así una alegoría personal, profundamente sentida, sobre el valor y la libertad del artista moderno.

Otros modelos, la mayoría de ellos pertenecientes a su círculo de artistas y escritores, reaparecen en varios cuadros y personifican la elegancia de la moda urbana de París, como Berthe Morisot con un ramillete de violetas(1872)*, Mujer con abanicos (Retrato de Nina de Callias)(1873-74)*, y el Retrato de Madame Marlin o "La Dama en rosa" (1879-1881)*. Los retratos no menos refinados de parejas y grupos, como En el invernadero (1879)*, o El balcón (1868-69)*, completan la visión cosmopolita de Manet en el inicio de una nueva época cultural.

* Obra que puede verse en la exposición Manet en el Prado.

Obras en papel

Dibujos y Acuarelas

Los primeros dibujos conservados de Manet reflejan ya su interés por la figura clásica y por los motivos arquitectónicos renacentistas estudiados en Florencia.Fuente con tritones (1857)* o Interior de un edificio renacentista, con escalinata y arquerías (1857), son estudios de la perspectiva y el juego natural de la luz y la sombra, abstraídos ya hasta un grado espectacular de modernidad.

Manet estableció además un amplio repertorio de modelos para sus composiciones al óleo con sus numerosas copias dibujadas de obras clásicas en el Louvre, de dibujos italianos conservados en los Uffizi, y sobre todo de frescos renacentistas florentinos, como Silentium (1862-64)* de Fra Angélico, San Lucas (1857)* de Rodolfo de Ghirlandaio, Dos mujeres (1857)* de Andrea del Sarto y otras. En ellas, Manet se centró en los detalles más expresivos y característicos de las figuras, como en el giro de la cabeza de Mujer de espaldas, con cántaros de agua(1857)*, según Rafael, o el gesto de Crisipo (h. 1858-60)*, copia de una escultura helenística en el Louvre.

Algunos dibujos y acuarelas le sirvieron a Manet de estudios preliminares para obras al óleo, en los que avanzó las posibilidades técnicas hacia una nueva expresividad, como en el Estudio de desnudo femenino para Olimpia (h. 1862-63), cuya figura no concluyó, ni añadió el rostro a la modelo. Revelan además la génesis de su idea y sus intenciones, como Estudio para Cristo escarnecido por los soldados (1864)*. Otros representan escenas y diversiones populares observadas por Manet en las calles y jardines de París, tomados directamente del natural, como Domador de osos (1862)*, Saltimbanquis(1862)*, o Jardín de la Tullerías (1862)*. Con ellos creó un repertorio de impresiones, que integró, en el atelier, en sus temas de París pintado.

Estampas

Manet se cuenta entre los primeros creadores que utilizaron la estampa, el aguafuerte, la aguatinta o la litografía, de un modo nuevo. Experimentó con papeles de diferente color, grosor o factura, y con los valores tonales de blanco y negro reducidos, para captar lo esencial del volumen de una figura, definiendo perfectamente la luz y la sombra, como se ve en La infanta Margarita de Austria, de Velázquez (1861-62)*, y en Felipe IV, copia de Velázquez (1862)*. Avanzó el aguafuerte, como la pintura, entremezclando otras técnicas e incluyendo elementos del arte japonés, como en Gato y flores(1869)*, donde añadió sombras con una aguada oscura, para dar más vida y profundidad.

Siguió también la tradición de publicar sus pinturas por medio de estampas, como los ocho Aguafuertes publicados en la edición de Alfred Cadart (1862)*. Aprovechó estas copias, sin embargo, para reelaborar sus composiciones, intensificando la expresividad, como en el aguafuerte de Los Pequeños caballeros (1861-62)*, coloreado a la acuarela, o en el aguafuerte de Olimpia(1867)*, donde Manet acentuó aún más la hermosura clásica de la figura protagonista.

* Obra que puede contemplarse en la exposición Manet en el Prado.

Obras

1

Venus del Pardo

(copia de Tiziano)
óleo sobre lienzo, 47 x 85 cm
c. 1854
París, Musée Marmottan

2

Les petits cavaliers (Los pequeños caballeros)

óleo sobre lienzo, 45.72 x 75.56 cm
1858-59
Norfolk, Virginia, Chrysler Museum of Art

3

Caballeros españoles y niño llevando una bandeja

óleo sobre lienzo, 45.5 x 26.5 cm
1859
Lyon, Musée des Beaux-Arts

4

Ninfa sorprendida

Óleo sobre lienzo, 146 x 114 cm
1859-61
Buenos Aires, Museo Nacional de Bellas Artes

5

Retrato de Auguste Manet y Eugènie-Desirée Manet, padres del artista

Óleo sobre lienzo, 110 x 90 cm
1860
París, Musée d’Orsay, acquis grâce à la générosité de la famille Rouart-Mont de Mme. Jeannette Veil-Picard et d’un donateur étranger, 1977.

6

El guitarrero o el cantante español

Óleo sobre lienzo, 147.3 x 114.3 cm
1860
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, Gift of William Church Osborn 1949 (49.58.2)

7

El niño de la espada

Óleo sobre lienzo, 131.1 x 93.4 cm
1860-61
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, Gift of Erwin Davis, 1889 (89.12.2)

8

La pesca

Óleo sobre lienzo, 76.8 x 123.2 cm
1861-63
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, purchase Mr and Mrs Richard J. Bernhard Gift, 1975 (57.10)

9

Anciano leyendo

Óleo sobre lienzo, 97.8 x 80 cm
1862
Saint Louis, The Saint Louis Art Museum

10

El ballet español

Óleo sobre lienzo, 60.9 x 90.5 cm
1862
Washington D.C., The Phillips Collection

11

La amante de Baudelaire en un diván

Óleo sobre lienzo, 90 x 113 cm
c. 1862
Budapest, Szépmuveszeti Muzeum

12

Retrato de Victorine Meurent

Óleo sobre lienzo, 42.9 x 43.8 cm
1862
Boston, Museum of Fine Arts, Gift of Richard C. Paine in memory of his father Robert Treat Paine 2nd, 46486

13

La cantante callejera

Óleo sobre lienzo, 171.1 x 105.8 cm
1862
Boston, Museum of Fine Arts, Bequest of Sarah Choate Sears in memory of her husband Joshua Montgomery Sears, 66.304

14

Retrato del pequeño Lange

Óleo sobre lienzo, 115 x 72 cm
1862
Karlsruhe, Staatliche Kunsthalle

15

Mlle. Victorine Meurent en traje de espada

Óleo sobre lienzo, 165.1 x 127.6 cm
1862
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, H. O. Havemeyer Collection, Bequest of Mrs. H. O. Havemeyer 1929 (29.100.53)

16

Música en las Tullerías

Óleo sobre lienzo, 76.2 x 118.1 cm
1862
Londres, National Gallery

17

Joven vestido de majo

Óleo sobre lienzo, 188 x 124.8 cm
1862
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, H. O. Havemeyer Collection, Bequest of Mrs. H. O. Havemeyer 1929 (29.10054)

18

Sombrero español y guitarra en una cesta, ante un telón de teatro

Óleo sobre lienzo, 77 x 121 cm
1862
Avignon, Musée Calvet

19

El torero muerto

óleo sobre lienzo, 75.9 x 153.3 cm
1863-65
Washington D.C., National Gallery of Art, Widener Collection, 1942.9.40

20

Bodegón con salmonete y anguila

Óleo sobre lienzo, 38 x 46.5 cm
1864
París, Musée d’Orsay, Don du Dr. et Mme. Albert Charpentier, 1951

21

Cristo muerto y los ángeles

Óleo sobre lienzo, 179.4 x 149.9 cm
1864
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, H. O. Havemeyer Collection, Bequest of Mrs. H. O. Havemeyer 1929 (29.100.51)

22

Mujer a la ventana (Angelina)

Óleo sobre lienzo, 92 x 73 cm
c. 1865
París, Musée d’Orsay, Legs Gustave Caillebote, 1894

23

Cristo escarnecido por los soldados

Óleo sobre lienzo, 190.8 x 148.3 cm
1865
Chicago, Art Institute

24

Filósofo

Óleo sobre lienzo, 187.3 x 108 cm
1865
Chicago, Art Institute

25

El actor trágico o (Rouvière en el papel de Hamlet)

Óleo sobre lienzo, 187.2 x 108.1 cm
1865-66
Washington D.C., National Gallery of Art, Gift of Edith Stuyvesann Gerry, 1959.3.1

26

Un King Charles spaniel

Óleo sobre lienzo, 46 x 38 cm
1866
Washington D.C., National Gallery of Art, Ailsa Mellon Bruce Collection, 1970.17.36

27

El pífano

Óleo sobre lienzo, 161 x 97 cm
1866
París, Musée d’Orsay, Legs du Comte Isaac Camondo, 1911

28

Vista de la exposición universal de 1867

Óleo sobre lienzo, 108 x 196.5 cm
1867
Oslo, Nasjonalgalleriet

29

Las pompas de jabón

Óleo sobre lienzo, 100 x 81 cm
1867
Lisboa, Museo Calouste Gulbenkian

30

La ejecución de Maximiliano

Óleo sobre lienzo, 195.9 x 259.7 cm
1867
Boston, Museum of Fine Arts, Gift of Mr. And Mrs. Frank Gair Macomber, 30.444

31

La ejecución de Maximiliano

Óleo sobre lienzo, 48 x 58 cm
1867
Copenhague, Ny Carlsberg Glyptotek

32

El entierro

Óleo sobre lienzo, 72.7 x 90.5 cm
1867-70
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, Catherine Lorillard Wolfe Collection Wolfe Fund, 1909 (10.36)

33

Retrato de émile Zola

Óleo sobre lienzo, 146.5 x 114 cm
1868
París, Musée d’Orsay, Donation de Mme. émile Zola sous réserve d’usufriut, 1918. Entré en 1925.

34

Retrato de Théodore Duret

Óleo sobre lienzo, 46.5 x 67 cm
1868
París, Musée du Petit Palais

35

El Balcón

Óleo sobre lienzo, 170 x 124.5 cm
1868-69
París, Musée d’Orsay, legs. Gustave Caillebotte, 1894

36

Rincón de café-concierto

Óleo sobre lienzo, 97.1 x 77.5
1868-69
Londres, National Gallery

37

Joven pelando una pera

Óleo sobre lienzo, 85 x 71 cm
1869
Estocolmo, Nationalmuseum, Donated by the artist Anders Zorn

38

Berthe Morisot con ramillete de violetas

Óleo sobre lienzo, 55.5 x 40.5 cm
1872
París, Musée d’Orsay

39

El ferrocarril

Óleo sobre lienzo, 93.3 x 114 cm
1873
Washington D.C., National Gallery of Art, Gift of Horace Havemeyer in memory of his mother Louisine W. Havemeyer, 1956.10.1

40

La dama de los abanicos (Retrato de Nina de Callias)

Óleo sobre lienzo, 113.5 x 166.5 cm
1873-74
París, Musée d’Orsay, Don de M. et Mme. Ernest Rouart, 1930

41

En barca

Óleo sobre lienzo, 97.2 x 130.2 cm
1874-76
Nueva York, Metropolitan Museum of Art, H. O. Havemeyer Collection, Bequest of Mrs. H. O. Havemeyer 1929 (29.100.115)

42

La parisina (estudio de Ellen Andrée)

Óleo sobre lienzo, 192 x 125 cm
c. 1875
Estocolmo, Nationalmusuem, 1917 donated by Sya Syndicate

43

Retrato de Stéphane Mallarmé

Óleo sobre lienzo, 27.5 x 36 cm
1876
París, Musée d’Orsay

44

Frente al espejo

Óleo sobre lienzo, 92.1 x 71.4 cm
1876-77
Nueva York, The Solomon R. Guggenheim Museum

45

Retrato de Faure en el papel de Hamlet, en la ópera

Óleo sobre lienzo, 196 x 129 cm
1877
Hamburgo, Hamburger Kunsthalle

46

La rue Mosnier con banderas

Óleo sobre lienzo, 65 x 80 cm
1878
Los ángeles, The J. Paul Getty Museum

47

En el invernadero

Óleo sobre lienzo, 115 x 150 cm
1879
Berlín, Staatliche Museen zu Berlin, Nationalgalerie

48

Retrato de Clemenceau en la tribuna

Óleo sobre lienzo, 115.9 x 88.2 cm
1879-80
Fort Worth, Kimbell Art Museum

49

Retrato de Madame Marlin o La dama en rosa

Óleo sobre lienzo, 94 x 75 cm
1879-81
Dresde, Staatliche Kunstsammlungen Dresden, Gemäldegalerie

50

Espárrago

Óleo sobre lienzo, 16.5 x 21.5 cm
1880
París, Musée d’Orsay, don Sam Salz, 1959

51

Manojo de espárragos

Óleo sobre lienzo, 46 x 55 cm
1880
Colonia, Wallraf Richartz Museum

52

Émilie Ambre en el papel de Carmen

Óleo sobre lienzo, 92.4 x 73.5 cm
1880
Filadelfia, Philadelphia Museum of Art

53

Un bar en el Folies-Bergère

Óleo sobre lienzo, 96 x 130 cm
1881-82
Londres, Courtauld Institute of Art

54

Rosas musgosas en un jarrón de cristal

Óleo sobre lienzo, 58 x 36 cm
1882
Williamstown, Sterling and Francine Clark Art Institute

55

El otoño (Méry Laurent)

Óleo sobre lienzo, 73 x 51 cm
1882
Nancy, Musée des Beaux-Arts

56

Amazona sobre fondo azul

Óleo sobre lienzo, 73 x 52
1882-83
Madrid, Museo Thyssen-Bornemisza

57

Flores en un jarrón de cristal

óleo sobre lienzo, 32.6 x 24.3 cm
c. 1883
Washington D.C., National Gallery of Art, Ailsa Mellon Bruce Collection, 1970.17.37

58

Rosas y lilas blancas

Óleo sobre lienzo, 75 x 55 cm
Colección particular, donación con reserva de usufructo al Estado francés, 2000

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba