Joaquín Espalter
1841. Lápiz sobre papel, 260 x 190 mmNo expuesto
Madrazo coincidió con este pintor en Roma, donde había llegado desde su ciudad natal, Barcelona, en 1833. Allí ambos compartieron similares intereses artísticos y se relacionaron con los pintores nazarenos, cuya influencia marcó sus respectivas trayectorias. Espalter se instaló en Madrid en 1842, dedicándose al retrato, a la pintura de historia y a la decoración mural de diferentes palacios e instituciones públicas.