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La derrota de Sísara
Giordano, Luca
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Giordano, Luca

Nápoles, 1634 - Nápoles, 1705

Miniatura autor

Luca Giordano gozó en vida, tanto en Italia como en España, de gran popularidad que, a su muerte, cayó precipitadamente arrastrada por dos prejuicios que se han mantenido hasta fechas recientes. El primero fue el de su rapidez de ejecución y como consecuencia su superficialidad, que siempre le repro ...

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La derrota de Sísara

Hacia 1692. Óleo sobre lienzo, 102 x 130 cm.

Representa el acto final de la batalla. Barac, victorioso, atraviesa el arroyo de Quisón en el momento decisivo en el que el general enemigo, Sísara, es derribado de su carro, situado justamente en el centro de la composición. Vencido, su ejército, mucho más poderoso, fue aniquilado por los israelitas. En la parte alta aparece un grupo de ángeles, hacia el que se revuelve el protagonista de la escena, que anticipa su sangriento final. Sísara huyó a pie hasta alcanzar la tienda de Jael, quien lo invitó a entrar y a descansar. Aprovechando su sueño profundo, tomó una estaca y la hundió en su sien con la ayuda de una maza.

En las diversas ocasiones que se han estudiado estas pinturas se citan en sentido inverso al relato bíblico, esto es, primero La derrota de Sísara y, en segundo lugar, Victoria de los israelitas y el cántico de Débora, que aquí, para dar coherencia a la narración, se colocan en sentido cronológico.

En junio de 1690 Giordano recibió el primer pago a cuenta de la pintura que debía pintar en la cúpula de la iglesia napolitana de Donnaromita Nuova: ≪a tutta soddisfazione del signor Luca Giordano tanto di materiali quanto della manifattura ogni cosa a loro spese, mentre curera detta pittura tanto dentro la cupola, quanto fuori cioe l’evangelisti e mezze lune≫. En un documento correspondiente al mes siguiente, se especifica que el tema a pintar era ≪l’Istoria d’Ebora e Sisara≫, así como la fecha de finalización acordada, el mes de diciembre de dicho año, señalando, finalmente, que todo el conjunto debía concluirse ≪di tutta perfettione e di sua mano≫ (Nappi 1991, p. 178, docs. 193, 194 y 195). Al propio Giordano cabe atribuirle, pues, la paternidad del concepto general de la pintura, no solo de la cúpula, sino también de las pinturas del presbiterio, obra finalmente realizada por un discreto imitador. En el momento de partir para España en 1692, los frescos no habían sido concluidos, razón por la cual dos de sus discípulos, Giuseppe Simonelli y Girolamo Cenatiempo, debieron continuar los trabajos.

La obra se concluyó en 1696, siguiendo el relato de Parrino (≪La Cupola cominciata a dipingere dal Giordano, chiamato a Spagna dal Re Nostro Signore, terminata dal Simonelli suo discepolo≫. Parrino 1700, t. I, p. 204). Diversos cronistas napolitanos y biógrafos del artista, como Baldinucci (Afirma que el pintor dejaba ≪solo imperfetta una cupola ed altri simili opere grandi a fresco che poi furono terminate molto bene da Giuseppe Romanelli [sic por Simonelli] il suo fedele e buono allievo≫. Filippo Baldinucci, Vita di Luca Giordano pittore napoletano [1713-21], Florencia, Biblioteca Nazionale, ms., codice Palatino 565, c. 155v. Cit. en Ferrari y Scavizzi 1992, t. I, p. 331), dan fe de todo ello, aunque la información que proporcionan es, lamentablemente, muy escasa. Debido al mal estado de las pinturas napolitanas, resulta imposible afirmar qué porcentaje fue concluido por el maestro y hasta dónde llega la colaboración de sus ayudantes, aunque hay motivos para pensar que los trabajos se encontraban bastante avanzados en el momento de emprender ruta a España.

Como en otras ocasiones, aquí también se han planteado problemas sobre la naturaleza de estas obras; esto es, si son bocetos previos a las pinturas murales; si son los utilizados como modelo por los pintores que concluyeron el fresco en su ausencia; o, más improbable, si se trata de ricordi o pinturas realizadas más tarde, quizás con un interés comercial. A favor de su condición de bocetos se ha situado tradicionalmente toda la crítica que se ha ocupado de estas obras. Sin embargo, en 2001 Giuseppe Scavizzi dudó sobre su verdadera naturaleza, apuntando que su proximidad iconográfica con los frescos permitiría sospechar que eran una copia obediente de las pinturas murales (Scavizzi en Napoles 2001, p. 40).

Aunque el argumento es impecable, no despeja todas las dudas existentes sobre su carácter. Efectivamente, no tiene nada de particular que, por respeto a la voluntad del maestro, sus ayudantes no alteraran en nada lo dispuesto por aquel en su pintura mural, por lo que la supuesta proximidad entre ambos no constituye una prueba definitiva. Además, el estado de conservación de los frescos es tan mediocre que resulta difícil incluso aventurar un juicio sobre su proximidad iconográfica con los bocetos del Prado (Aparecen reproducidos en Ferrari y Scavizzi 1992, t. I, p. 144).

Se ha supuesto que Giordano los portó consigo en su viaje a Madrid, quizás como modelo para otras pinturas o como regalos para algún personaje relevante, práctica conocida a través de otros ejemplos. Sin embargo, esta hipótesis resulta bastante improbable si consideramos la posibilidad de que fueran pintados como guía para que sus discípulos concluyeran los frescos.

Más probable es que, si de bocetos se trata, quedasen en Nápoles en 1692 y que en fecha imprecisa aparecieran en el mercado de arte italiano. El marqués de la Ensenada pudo adquirirlas de dos formas distintas. La primera podría ser una compra en Italia, donde residió intermitentemente entre 1733 y 1743, y donde llegó a desempeñar el cargo de secretario de Estado y Guerra del infante don Felipe, momento en el que fue reclamado por Felipe V para encargarse en Madrid de las secretarías de Hacienda, Indias, Marina y Guerra (Abad León 1985, t. I, pp. 59-113). La segunda opción, la más probable desde mi punto de vista, es que sean obras procedentes de la colección Medinaceli, origen de importantes pinturas presentes en la colección Ensenada. Estas dos bien pudieron formar parte de la colección del IX duque de esa casa, Luis de la Cerda Fernández de Córdoba, que alcanzó los puestos más reconocidos (y remunerados) de la monarquía, siendo posteriormente apartado del gobierno y encarcelado en 1710. Alcanzó el título en 1691, cuando era embajador en Roma, desde donde pasó a Nápoles, en 1695, donde ejerció como virrey, destinos que afinaron su gusto por la pintura. De regreso a España en 1700, alcanzó en 1709 el culmen de su carrera administrativa, siendo al año siguiente depuesto, encarcelado y exiliado a Pamplona, donde murió en 1711. Su colección fue heredada por su sobrino, Nicolás María Fernández

de Córdoba, marqués de Priego y duque de Feria, sin que haya sido posible establecer cómo una parte importante de ella (con obras atribuidas a Barocci, Sacchi, Cignani o Maratta, además del propio Giordano) pasó a la colección Ensenada. No resulta imposible que sean los dos ≪borrones≫ de batallas presentes en el inventario realizado a la muerte del duque. La falta de correspondencia de las medidas no parece invalidar del todo esta propuesta, teniendo en cuenta el escaso esmero de sus redactores.

Las dos pasaron a la Colección Real durante el reinado de Carlos III, procedentes de la colección del marqués de la Ensenada y avaladas por Anton Rafael Mengs. Esta compra fue una de las llevadas a cabo durante la década de 1760, adquisiciones que parecen justificarse por la necesidad de decorar el nuevo Palacio Real de Madrid, cuya construcción había acabado pocos años antes. Además de los cuadros procedentes de la mencionada colección, Mengs, junto con el arquitecto Francesco Sabatini, eligió en 1764 en el palacio del Buen Retiro pinturas con ese objetivo (Aterido, Martínez Cuesta y Pérez Preciado 2004, t. I, p. 284, nota 170). Además, Mengs seleccionó las piezas procedentes de la colección de Isabel Farnesio, madre de Carlos III, que se integraron en la Colección Real, y adquirió en Madrid otras dos colecciones: la de Juan Kelly (1764) (Águeda 1989) y la de la casa profesa de la Compañía de Jesús (1769) (Sánchez López 2007). [Úbeda de los Cobos 2017, pp. 148-150]

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Ficha técnica

Obras relacionadas

Número de catálogo
P000160
Autor
Giordano, Luca
Título
La derrota de Sísara
Fecha
Hacia 1692
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 102 cm.; Ancho: 130 cm.
Procedencia
Colección Real (colección Marqués de la Ensenada, ant. 1754-1768; Palacio Real, Madrid, antecámara de la serenísima infanta, 1772, nº 233; Palacio Real, Madrid, gabinete de la señora infanta, 1794, nº 494)

Bibliografía +

Beroqui, Pedro, Apuntes para la historia del Museo del Prado, BOLETIN DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE EXCURSIONES, 38, 1930, pp. 199.

Ferrari, Oreste, Luca Giordano. Vol. I. Testo, II, Edizione Scientifiche Italiani, 1966, pp. 174.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: catálogo de las pinturas, Museo del Prado, Madrid, 1972, pp. 335.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: catálogo de las pinturas, Museo del Prado, Madrid, 1985, pp. 248.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, I, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1990.

Seipel, Wilfried, Luca Giordano 1634-1705, Electa, Napoli, 2001, pp. 314-315.

Luca Giordano y España /, Patrimonio Nacional: El Viso, Madrid, 2002, pp. 178-180.

Luna, J. J., Guerra y pintura en las colecciones del Museo del Prado. S. XVI a Goya, Arte en tiempos de guerra Jornadas de Arte (14º.2008.Madrid), 2009.

Otros inventarios +

Inv. Carlos III, Palacio Nuevo, 1772. Núm. 233.

Inv. Testamentaría Carlos III, Palacio Nuevo, 1794. Núm. 494.

Catálogo Museo del Prado, 1854-1858. Núm. 34.

Inv. Real Museo, 1857. Núm. 34.
''Giordano / 34. Derrota de Sísara. / Victoria alcanzada por Israelistas contra aquel general de los cananeos junto al torrente Cison. El Señor aterró á Sísara y á todos sus carros de guerra, y su gente, la cual fue pasada á cuchillo al presentarse Barac, en tanto grado, que Sísara, saltando de su carro, echó á huir á pie (Jueces, Cap. 4º). Boceto.</br>Alto 3 pies, 8 pulg; Ancho 4 pies, 8 pulg.'' [Inventario Real Museo, 1857]

Catálogo Museo del Prado, 1872-1907. Núm. 179a.

Exposiciones +

Luca Giordano en el Casón del Buen Retiro
Madrid
21.02.2008 - 01.06.2008

Lucas Jordán y España
Madrid
01.03.2002 - 02.06.2002

Luca Giordano
Los Ángeles CA
04.11.2001 - 20.01.2002

Luca Giordano
Viena
17.06.2001 - 07.10.2001

Luca Giordano
Nápoles
03.03.2001 - 27.05.2001

Fecha de actualización: 25-04-2019 | Registro creado el 02-12-2015

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