Retrato de hombre joven
Hacia 1675.No expuesto
Retrato pintado sobre cartón, un soporte que no era raro para este tipo de obras, y del que procede que en ocasiones a los pequeños retratos se les llamara “naipes”. En la atribución de esta obra a Juan Carreño de Miranda intervienen varios factores. Aunque la mayor parte de su carrera se dedicó a la pintura religiosa, desde 1671 (año en que fue nombrado pintor de cámara) hasta su muerte en 1685 se dedicó preferentemente al retrato, tanto de Carlos II y su familia como de otros cortesanos. De hecho, ha pasado a la historia como el retratista por excelencia de esa corte. El ejercicio de su cargo, sin duda le obligaría a realizar “pequeños retratos”, tal y como había ocurrido con su predecesor Velázquez. De hecho, queda alguna pieza de este tipo (Madrid, Fundación Lázaro Galdiano), que muestra una concepción pictórica similar a la de sus retratos a escala natural. Este es también el caso de la presente pieza, en la que conviven una concepción pictórica muy liberal con una asombrosa precisión a la hora de describir los rasgos del rostro y de transmitir eficazmente una sensación de viveza, energía y determinación. Para ello hay un juego maestro de las sombras y las luces que van modelando el rostro, y es muy interesante también la manera como dinamiza el fondo, alternando en él zonas de claridad diferente, para destacar mejor la figura, a la manera de como ya lo había hecho Velázquez.
El cuello, pequeño, cerrado y recto en la parte frontal, es característico del reinado de Carlos II, a partir de en torno a 1670. En cuanto al cabello, aunque en esos años predominaba en la moda masculina cortesana el pelo muy largo, cayendo por debajo de los hombros, alternaba con la tipología que representa este retrato, con el cabello largo y voluminoso, pero que apenas rebasaba el cuello.
Portús, Javier, 'Legado W.B.Jordan. Anónimos y atribuído a Juan Carreño de Miranda. Seis pequeños retratos de pintura española del Barroco'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2024, Madrid, Ministerio de Cultura, 2025, p.228-236