El pintor y grabador Perugino Sensi
1873. Óleo sobre lienzo, 37,2 x 31,2 cmSala 062A
Gaspar Sensi Baldachi, litógrafo y pintor de origen italiano, discípulo de Tomasso Minardi cuando contaba más de treinta años de edad se trasladó a Madrid y en esta ciudad estableció su residencia principal hasta su muerte. En este retrato, obra de Federico de Madrazo, está más presente la voluntad de hacer un estudio de cabeza que el interés por captar la psicología del personaje. No obstante resulta evidente el atractivo senil de la fisonomía de Sensi: las huellas de la edad en el rostro, los ojos hundidos que marcan una zona de sombra que subraya la inexpresión de la mirada perdida en un punto fijo, la vida encrespada de los cabellos y la poblada barba que contrasta con el color ceniciento del paso del tiempo. Esta simbiosis del estudio-retrato se encuentra subrayada por la técnica que empleó Madrazo en esta obra de madurez. Su capacidad para captar la personalidad del rostro, se combina con la técnica suelta, rápida y audaz propia de un estudio donde tiene plena libertad e incorpora las novedades y técnicas de pintores más jóvenes, como su hijo Raimundo y su yerno Fortuny.
La relación de Sensi y Federico debió mantenerse hasta la muerte del italiano y parece que fue más intensa en la década de los 70: en 1873 Federico hizo este estudio-retrato y en 1879 hay sendas anotaciones en la agenda diario del pintor donde se indica que se sirvió de las manos de Sensi para los retratos del arzobispo de Arequipa y el del padre del Conde de Guaqui. Es evidente que gustaba Federico de este modelo, pero tanto es así que el retrato se mantuvo en la colección familiar hasta su muerte, y en prueba de amistad hizo una réplica ese mismo año para Sensi.
El retrato del Prado se presentó a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando por el pintor Eduardo Balaca, en representación de Elisa del Moral, para que se informara sobre la posible adquisición de la pintura por el Estado con destino al Museo de Arte Moderno. Aunque el informe, dado en la Sesión del 13 de diciembre de 1899, según consta en las actas de la Sección, fue favorable y se valoró en 1.500 pts., hay que suponer que no fue adquirido por estar la obra en el Museo del Prado desde 1895, por legado póstumo de Federico de Madrazo (Texto extractado de Vega, J.: Artistas pintados. Retratos de pintores y escultores del siglo XIX en el Museo del Prado. Museo del Prado, 1997, p. 136).