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Rendición del ejército francés en la Batalla de San Quintín
Giordano, Luca
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Giordano, Luca

Nápoles, 1634 - Nápoles, 1705

Miniatura autor

Luca Giordano gozó en vida, tanto en Italia como en España, de gran popularidad que, a su muerte, cayó precipitadamente arrastrada por dos prejuicios que se han mantenido hasta fechas recientes. El primero fue el de su rapidez de ejecución y como consecuencia su superficialidad, que siempre le repro ...

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Rendición del ejército francés en la Batalla de San Quintín

1692 - 1693. Óleo sobre lienzo, 51 x 167 cm.

Aunque tradicionalmente se ha conocido como La captura del condestable Montmorency, la propia escena representada, así como su sucesión en el fresco de la escalera del Escorial, aconseja adoptar un título más genérico. Anne de Montmorency (1492-1567), condestable de Francia, fue uno de los más destacados militares que tomaron parte en la batalla de San Quintín.

Durante la misma fue herido y capturado por las tropas de Felipe II, permaneciendo durante dos años en prisión, hasta que fue liberado como consecuencia de la firma del tratado de paz de Cateau-Cambresis (1559).

Murió en 1567 por las graves heridas sufridas en la batalla de Saint-Denis. Giordano compuso una escena que refleja el momento final de la batalla, cuando Montmorency, desarmado y sin señal alguna de las graves heridas sufridas, es presentado a un personaje con banda de capitán general que porta en la mano una bengala y que no puede ser otro que Manuel Filiberto de Saboya (1528-1580), máximo responsable de las tropas españolas. Detrás del francés, unos jinetes portan las banderas apresadas.

El Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial se erigió con motivo de la victoria del ejército español frente a los franceses en la batalla de San Quintín, que tuvo lugar el día de san Lorenzo (10 de agosto) de 1557 (Bustamente 2009 y Bustamente 2011).

El enfrentamiento entre el ejército de Felipe II, comandado por Manuel Filiberto de Saboya, y el de Francisco I de Francia, se produjo en la pequeña ciudad francesa de San Quintín. Amenazada por las tropas españolas, la villa fue asistida por el almirante de Francia Gaspar de Coligny con un contingente de vanguardia, que fue inmediatamente seguido por un numeroso ejército comandado por el condestable Montmorency. El 10 de agosto de 1557 Montmorency inicio la batalla, protagonizando torpes maniobras que fueron aprovechadas por Manuel Filiberto de Saboya para obligar al ejército francés a enfrentarse en condiciones muy desventajosas, expuesto a la artillería y arcabuceros españoles que provocaron bajas muy considerables. El resultado final fue una victoria incontestable para Felipe II, que tomó prisioneros a Coligny y a Montmorency, este último gravemente herido. En 1558 las tropas españolas volvieron a vencer a las francesas en la batalla de Gravelinas, provocando la firma del tratado de paz de Cateau-Cambresis al año siguiente.

Toda la decoración de la escalera del monasterio del Escorial fue pintada entre el 6 de septiembre de

1692 (Carr 1987, t. II, p. 83, doc. 17), cuando se informa al rey de que Giordano ya está trabajando, y el 5 de abril de 1693 (Ibídem, p. 88, doc. 23), fecha en la que se notifica a Madrid la finalización de la pintura.

Esta pintura y la anterior (P184) forman parte de un conjunto de cuatro bocetos, que anticipan las pinturas al fresco realizadas por Giordano en el friso de la escalera del Escorial. Los temas tratados fueron: Batalla de San Quintín, El sitio de San Quintín, Rendición del ejército francés en San Quintín y Felipe II inspecciona las obras del Escorial. El Museo del Prado conserva solamente dos obras de este conjunto (P184 y P185). La tercera procede también de la Colección Real y fue regalada por Eugenia de Montijo a su sobrino el duque de Alba, y sigue formando parte de la colección de la Casa de Alba (12 Barcia 1911, p. 113, n.o 115. Spinosa, erróneamente, la cree perteneciente al conjunto actualmente custodiado por la Fundación Francisco Godia de Barcelona. Spinosa 2011, t. II, pp. 189-90). La cuarta podría ser la vendida en Londres en 1988 (Sotheby’s Londres, subasta de 6 de julio de 1988, lote 57. Véase P189).

Giordano comenzó su decoración escurialense por la parte superior de la bóveda de la escalera, tal y como era habitual en las pinturas murales, donde los artistas buscaban que las jornadas subsiguientes no mancharan lo ya pintado. Allí representó a Carlos V y Felipe II ofreciendo sus dominios a la Santísima Trinidad.

Como complemento y una vez acabada la bóveda, Giordano representó en el friso situado por debajo tres escenas relativas a la batalla de San Quintín y a Felipe II supervisando la marcha de las obras del monasterio. Estos bocetos se encuentran, por tanto, entre las primeras obras realizadas por el napolitano en España y podemos sospechar que su destinatario fue Carlos II. La correspondencia cruzada entre fray Alonso de Talavera, prior del monasterio, y Eugenio de Marbán y Mallea, secretario del monarca, menciona el envío de bocetos a la corte, entre los que debieron encontrarse los que nos ocupan. Así, en carta fechada el 10 de febrero de 1693, Marbán comento que: ≪Su majestad se divierte mucho con las manchas o diseños que va remitiendo don Lucas Jordan, que le han parecido muy bien≫ (Carr 1987, t. II, p. 86, doc. 20). Curiosamente, al día siguiente el mismo personaje redactó una segunda carta en la que afirmaba que el rey había visto ≪las manchas que envía D. Lucas Jordán≫, entre las que estarían las del friso de la escalera, puesto que a continuación añade un párrafo que solo puede referirse al denominado Felipe II inspecciona las obras del Escorial. Allí, el secretario del monarca afirma que este ≪se acuerda haber oido referir muchas veces, que cuando se hacia la obra de ese Sitio se fabrico un puente de madera, que venia desde los carros a el, para conducir la piedra con mas facilidad; y haciendo ahora su majestad reflexion sobre esto, me manda diga a V.Ra. que haga reconocer luego los libros y archivos del convento, para ver si es cierta estatradicion; y hallando serlo, se ejecutara en esta conformidad, asi en la mancha (pues sera facil anadir esta circunstancia sin borrar nada de lo principal) como en la pintura de la escalera; y no siendo cierto correra en la forma que viene ideado; y V.Ra. se servira decir a don Lucas Jordan que puede estar muy contento por que esta Su Majestad gustosisimo≫ (Ibídem, pp. 86-87, doc. 21).

La observación de Carlos II debió de ser puntualmente atendida, como se observa en los bocetos conocidos, tanto el del Prado (P189), como el vendido en Sotheby’s en 1988. Efectivamente, detrás de la figura del monarca se aprecia claramente el mencionado puente de madera por el que transitan los carros cargados de piedra que, siguiendo la sugerencia del rey, corregía la primera idea del artista, quizás en el mismo boceto. Sorprendentemente, este detalle fue suprimido en el fresco escurialense, donde el autorretrato de Giordano y el de otro personaje ataviado a la moda contemporánea (¿José del

Olmo?) ocultan la visión del segundo plano. Giordano introdujo otras modificaciones en la pintura mural como es la apariencia de tapices fingidos, procedimiento utilizado por este artista en los paramentos verticales de sus frescos españoles y que aquí adquiere un significado especial, puesto que señala una clara diferencia entre las escenas que ≪ocurren realmente≫ (Carlos II mostrando a su madre, Mariana de Austria, y a su esposa, Mariana de Neoburgo, la gloria que se representa sobre sus cabezas) y las que aparecen como una referencia histórica (la batalla de San Quintín).

Casi todos los autores que han estudiado tanto los bocetos como los frescos han coincidido en aceptar los títulos tradicionales de estas pinturas, esto es: La batalla de San Quintín, La captura del condestable Montmorency, La captura del almirante de Francia y Felipe II inspecciona las obras del Escorial. Solamente Dawson Carr ha ensayado una interpretación distinta que posiblemente este más

cerca de la realidad, sobre todo si se observa la disposición de estas escenas en el fresco. Si aceptamos que allí Giordano nos ofrece una sucesión de acontecimientos, entonces resulta necesario cambiar el orden habitual en que se citan, así como los asuntos que representan. De acuerdo con esta interpretación, la primera secuencia continuaría siendo la pintura P184, Batalla de San Quintín. La segunda escena representada en el fresco es la que habitualmente se cita en tercer lugar, y probablemente representa El sitio de San Quintín (antes La captura del almirante de Francia), cuyo boceto original se conserva en la Casa de Alba. En la tercera escena del fresco se representa la Rendición del ejército francés en San Quintín (antes, Prisión del condestable Montmorency, P185) y, finalmente, Felipe II inspecciona las obras del Escorial, tal y como se ha interpretado tradicionalmente.

El friso presenta una visión privilegiada desde lo alto de la escalera, desde donde se despliega una completa panorámica del relato bélico. Este comienza en el lado sureste y discurre en el mismo sentido de las agujas del reloj, señalando la continuidad entre las diversas escenas a través de las figuras próximas a los extremos.

Junto con los retratos ecuestres de los monarcas (P197 y P198), son los bocetos más cuidados realizados por Giordano durante su etapa española. Los que realizó después fueron grisallas (sacristía de la catedral de Toledo), también de excelente ejecución, o apuntes someros, como el numeroso conjunto para el Casón o para San Antonio de los Alemanes, concebidos para su uso personal. Resulta evidente que Giordano se vio obligado a dar lo mejor de sí mismo en sus bocetos escurialenses, piezas cuyo destinatario final era el propio rey y cuya misión era facilitar la aprobación de sus proyectos. A través de ellos se perciben aspectos esenciales de la forma en la que este artista entendía el oficio de pintar. Sobre una preparación rojiza, que probablemente no se manifestaba entonces de forma tan presente como ahora ocurre, Giordano distribuyó sus agitadas figuras con una asombrosa economía de medios. Tanto los colores oscuros como los claros están laboriosamente tratados por Luca, salpicando notas de color que facilitan la identificación de los personajes más relevantes, al mismo tiempo que señalan la sucesión de planos. Los colores oscuros que no llegan al negro están directamente construidos sobre la preparación rojiza, a la que Giordano añadió someros toques de colores claros o negros para identificar formas o volúmenes.

De esta manera y con la prodigiosa técnica del napolitano, una simple línea blanca se convierte en una montaña, o una mancha de ese mismo color, en la grupa de un caballo, del que prácticamente nada más existe.

En determinados momentos raspa con el mango del pincel los tonos claros (preferentemente nubes) dejando al aire la preparación para señalar con ello la forma de lanzas, estandartes, etc. Merece especial mención el uso del negro, con el que Giordano dibuja elementos anatómicos, perfiles o sombras, y cuya presencia se hará cada vez más patente durante su etapa española. Así, en los bocetos de la iglesia de San Antonio los toques finales no se realizan con colores claros (como hasta entonces había sido habitual), sino con el negro. [Úbeda de los Cobos 2017, pp. 260-263]

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Ficha técnica

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Número de catálogo
P000185
Autor
Giordano, Luca
Título
Rendición del ejército francés en la Batalla de San Quintín
Fecha
1692 - 1693
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 51 cm.; Ancho: 167 cm.
Serie
Serie de bocetos para los frescos de la escalera de El Escorial sobre la Batalla de San Quintín
Procedencia
Colección Real (Palacio del Buen Retiro, Madrid, ermita de San Juan, 1701, nº 916; Palacio del Buen Retiro, Madrid, tribuna de Atocha, 1794, nº 1127; Palacio Real, Madrid, secretaría de Estado, 1814-1818, nº 1127).

Bibliografía +

Griseri, Andreina, Bozzetti di Luca Giordano per l' escalera dell' Escorial, Paragone, 81, 1956, pp. 33-39 il.25a.

Ferrari, Oreste, Luca Giordano. Vol. I. Testo, II, Edizione Scientifiche Italiani, 1966, pp. 178.

Santa Teresa y su tiempo, Ministerio de Educación y Ciencia, Dirección Gener, Madrid, 1970, pp. 52.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: catálogo de las pinturas, Museo del Prado, Madrid, 1972.

Espinós, Adela; Orihuela, Mercedes y Royo Villanova, Mercedes, El ''Prado disperso''. Cuadros depositados en Madrid. VII. Museo de América, Boletín del Museo del Prado, III, 1982, pp. 55.

Barghahn, Barbara Von, Philip IV and the Golden House of the Buen Retiro in the Tradition of Caesar, Garland PublishingInc, Nueva York. Londres, 1986, pp. 398/lá. 1370.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, I, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1990, pp. nº891.

Luna, J. J., Guerra y pintura en las colecciones del Museo del Prado. S. XVI a Goya, Arte en tiempos de guerra Jornadas de Arte (14º.2008.Madrid), 2009.

Gayo, Mª Dolores; Jover de Celis, Maite, Evolución de las preparaciones en la pintura sobre lienzo de los siglos XVII y XVIII en España., Boletín del Museo del Prado, XXVIII, 2010, pp. 39-59.

Otros inventarios +

Inv. Testamentaría Carlos III, Buen Retiro, 1794. Núm. 1127.
Otra [pintura] de Jordan igual a la anterior [diseño de la Pintª. de la Escalera pral. de dho Monastº. (de Sn. Lorenzo el Rl.) de poco mas de media vara de alto y siete quartas de ancho], con la Batalla de Sn. Quintin por el Sr. Felipe 2º...1000

Inv. Fernando VII, Palacio Nuevo, 1814-1818. Núm. 1127.
Secretaría de Estado [...] {22211-22212} 1127-1129 / 2 varas largo dos tercias alto borrones de las batallas de la escalera principal del Escorial = Jordan

Catálogo Museo del Prado, 1854-1858. Núm. 891.

Inv. Real Museo, 1857. Núm. 891.
Giordano. / 891. Batalla y toma de san Quintin. / Boceto de uno de los frisos de la escalera principal del monasterio de san Lorenzo del Escorial. / El primero que en este boceto aparece es el almirante gobernador de la plaza, que es llevado delante del duque de Saboya, capitan general del egercito español. / alto 1 pie, 10 pulg, 6 lin; ancho 6 pies.

Catálogo Museo del Prado, 1872-1907. Núm. 209.
209.-Batalla y toma de San Quintin. / Alto 0,53. Ancho 1,68.-Lienzo. / El Almirante gobernador de la plaza es conducido ante el Duque de Saboya, capitan general del ejército español. / Es también boceto de otra pintura del mismo friso.

Exposiciones +

Luca Giordano
Madrid
21.02.2008 - 01.06.2008

Objetos presentados +

Armadura: .1.

Casco / yelmo: .1.

Estandarte: .70.

Fecha de actualización: 25-04-2019 | Registro creado el 03-12-2015

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