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Alarico, rey godo
Leonardo, Jusepe
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Leonardo, Jusepe

Calatayud (Zaragoza), 1601 - Zaragoza, 1652

Pintor español. Fue discípulo de Pedro de las Cuevas, viviendo en su casa entre 1616 y 1621, lo que demuestra lo temprano de su llegada a la Corte. Además, el tratadista Jusepe Martínez nos informa de su aprendizaje junto al pintor Eugenio Cajés. En 1635 y junto a otros importantes artistas, como Ve ...

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Alarico, rey godo

Hacia 1635. Óleo sobre lienzo, 205 x 118 cm.

Esta obra forma parte de una serie de cinco efigies de reyes godos realizadas por otros tantos pintores activos en Madrid a mediados de la década de los treinta del siglo XVII, varios de los cuales (Vicente Carducho, Félix Castello y Antonio de Pereda) habían firmado algunos de los cuadros de batallas del Salón de Reinos del palacio del Buen Retiro. Dos de ellos muestran la fecha de 1635 y todos tienen unas medidas y siguen una composición similares, lo que subraya su carácter seriado y sugiere que los respectivos artistas recibieron instrucciones precisas acerca de cómo plantear su obra. En todos los casos sus personajes se encuentran de pie, en primer término, armados, ante un fondo de batalla y acompañados de una inscripción que los identifica. A través de los rasgos de sus rostros y el color de sus cabellos se subraya el origen septentrional de esa monarquía.

La primera mención conocida a este cuadro y sus compañeros se incluye en el inventario de los bienes que dejó a su muerte, en 1700, Carlos II, y los sitúa en el palacio del Buen Retiro. En ese momento se encontraban dispersos en tres salas distintas, pero tanto Alarico como Agila (P5183), de Antonio de Pereda, se citan en un espacio inmediato al Salón de Reinos. Cerca también de ese lugar estaban muchos de los retratos de los reyes de Aragón que se habían encargado en 1634; todo lo cual sugiere que la serie de los reyes godos se concibió como parte del discurso sobre la identidad de la Monarquía Hispánica que se generó en torno al Salón.

Muy probablemente la serie quedó inconclusa, como sugiere no sólo el corto número de obras que la componen sino también el desigual prestigio de los cinco personajes representados, los cuales, además, habían abrazado el arrianismo. Por ejemplo, la imagen del reinado de Alarico II (486-507) que predominaba cuando se pintó el cuadro era ambivalente. Se le reconocía el mérito de haber sido el primer rey godo que elaboró un código de leyes, pero durante su mandato se extinguió el dominio godo sobre Francia, y existía una opinión negativa sobre sus cualidades personales, como refleja el perfil que trazó el padre Juan de Mariana en su Historia general de España (libro V, cap. 6): El imperio y señorío que su padre le dejó asaz próspero, él le continuó con engaños y crueldad por espacio de veinte y tres años, que fue el tiempo que reinó; por esta causa se compadeció poco la gente de sus desastre, antes pensaban y decían que le tenían merecido (Texto extractado de Portús, J. en: El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte, Museo Nacional del Prado, 2010, p. 244).

Ficha técnica

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Óleo sobre lienzo, 1635
Número de catálogo
P03391
Autor
Leonardo, Jusepe
Título
Alarico, rey godo
Fecha
Hacia 1635
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 205 cm.; Ancho: 118 cm.
Serie
Serie de los Reyes Godos del Palacio del Buen Retiro
Procedencia
Colección Real

Bibliografía +

Pérez Sánchez, A. E., D. Antonio de Pereda (1611-1678) y la pintura madrileña de su tiempo, Ministerio de Cultura, Madrid, 1978, pp. nº97.

Espinós, Adela; Orihuela, Mercedes y Royo Villanova, Mercedes, ''El Prado disperso''. Cuadros depositados en Madrid. VIII. Museo del Ejército, Boletín del Museo del Prado, III, 1982, pp. 120.

Angulo Iñiguez, Diego, Historia de la pintura española: escuela madrileña del segun, Instituto Diego Velázquez, Madrid, 1983, pp. 98-99.

Barghahn, Barbara Von, Philip IV and the Golden House of the Buen Retiro in the Tradition of Caesar, Garland PublishingInc., Nueva York, 1986, pp. 214 / lám. 834.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, I, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1990, pp. nº2617.

The art of power : royal armor and portraits from imperial S..., Sociedad Estatal para la Acción C, 2009, pp. 69,153-215.

El arte del poder : la Real Armería y el retrato de corte, Museo Nacional del Prado: Socied, Madrid, 2010, pp. 244-245.

Otros inventarios +

Inv. Testamentaría Carlos III, Buen Retiro, 1794. Núm. 1013.
Otra [pintura] de Josef Leonardo con el retrato entero de un Rey Gº. de dos varas y media de alto y vara y tercia de ancho...500

Inv. Real Museo, 1857. Núm. 2617.
Jose Leonardo / 2617. El rey Alarico godo. (De Atocha.) / Alto 7 pies 3 pulg; Ancho 4 pies, 4 pulg.

Exposiciones +

El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte
Madrid
09.03.2010 - 23.05.2010

José Juárez: recursos y discursos del arte de pintar
México D.F.
01.06.2002 - 31.12.2002

Ubicación +

Toledo - Museo del Ejército (Depósito)

Objetos presentados +

Corona

Armadura: El rey Alarico aparece representado con una armadura que sigue el diseño de la armadura a la romana de Guidobaldo della Rovere, duque de Urbino. Las armaduras "a la romana" evocaban las corazas de cuero "thoracatas" de la antigua Roma. El gusto renacentista por revivir la Antigüedad clásica fue soberbiamente expresado en esta armadura, la única de su género que se ha conservado completa en el mundo. En este tipo de armadura no se copiaban con exactitud los modelos romanos, pero sí se reinterpretaban. Fue hecha en 1546 para Guidobaldo II della Rovere (1514-1574), duque de Urbino, como indican las iniciales en el centro del faldaje del espaldar, enlazadas con las de su esposa Giulia Varano (1524-1547). En la borgoñota, que responde a tipologías contemporáneas, se alude a su propietario a través de la victoriosa diadema de hojas de roble ("rovere" en italiano). Guidobaldo II era un gran amante de este tipo de armas, al igual que Felipe II, a cuyo servicio entró en 1558. Esta armadura se encontraba en la Real Armería entre las armas del rey, a quien el duque debió de regalársela probablemente en agradecimiento a su nombramiento como caballero del Toisón de Oro en 1561. La armadura es uno de los objetos más emblemáticos de la colección, forjada en 1546 por Bartolomeo Campi, polifacético artista de Pésaro y armero ocasional. Es una de las escasas obras italianas firmadas de este periodo. En la cintura, junto a la firma, destaca una excepcional referencia al tiempo que tardó en hacerla. Campi detalla que acabó en dos meses lo que normalmente llevaba un año de trabajo. Hoy la armadura se conserva en la Real Armería, Patrimonio Nacional, Madrid, con el núm. de inventario A.188 (Soler del Campo, A. en: El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte, Museo Nacional del Prado, 2010, p. 240).

Escudo

Espada

Fecha de actualización: 29-10-2016 | Registro creado el 28-04-2015

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