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Copa de la Vendimia
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Taller de los SarachiFontana, Annibale -Diseñador- (?)
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Taller de los Sarachi
Fontana, Annibale -Diseñador-(?)

Copa de la Vendimia

Último tercio del siglo XVI. Cristal de roca / cuarzo hialino, Esmalte, Oro

El cuerpo es un vaso alargado, de perfil ahusado, que se cierra con una tapa cupuliforme, rematada en un pequeño vástago torneado que sostiene una bola chata. El pie, circular, es de astil corto y nudo torneado. Aunque falta la del pie, robada en 1918, han sobrevivido dos guarniciones anulares de oro, de las cuales la inferior, semejante a la de la Copa de las Cuatro Estaciones (O00083), está esmaltada con roleos negros y cartones verdes, así como con óvalos de esmalte rojo de transflor que imitan rubíes. En el cuerpo del vaso se ha abierto una escena figurada que ocupa casi toda la superficie, delimitada en la parte superior por una franja decorada con guirnaldas. Entre arboledas y parras, varias figuras, entre ellas un sátiro, vendimian, recolectan racimos, y una pisa la uva en un lagar. En la base encontramos una decoración de animales fantásticos con alas o aspecto monstruoso, y ondas marinas. La técnica y el aspecto de la escena grabada relacionan este vaso con la Fuente con la historia de Hermafrodito (O00080), que, siguiendo la opinión mayoritaria de la crítica, consideramos obra de los Sarachi, posiblemente según un diseño de Annibale Fontana, a excepción de los camafeos que la adornan. Esto permitió atribuir la copa al mismo taller, pues las anatomías de los personajes (especialmente los perfiles), los árboles, el follaje, el suelo y las aves parecen de la misma mano. Por otro lado, la decoración de ambas obras está muy próxima a la de la Redoma con Midas y Apolo u Orfeo (Museo degli Argenti, Florencia, Inv. Gemme 1921, n. 620), adscrita asimismo al taller de los Sarachi, donde también se emplea el recurso de la fina guirnalda que llena el vacío de la parte superior. La forma de crear un acabado mate, conseguido al aplicar las muelas sobre la superficie pulida del cristal, y el tipo de incisiones, siguiendo la técnica de los entalles, dotan a los tres vasos mencionados de un lenguaje similar. El campo y las copas de los árboles se logran creando una masa uniforme, de aspecto algodonoso y no brillante, en la que se graban las matas y los matorrales, las hojas y el tronco de los árboles, las parras, las aves, los paisajes con sus edificaciones lejanas, etcétera. La misma técnica sirve para labrar los personajes, con su silueta mate en la que se insiste para destacar algunos detalles anatómicos; sobre estos se trazan los ropajes mediante incisiones que simulan los pliegues. Los rostros, normalmente de perfil, se personalizan con líneas que marcan nariz, labios, ojos, cejas, barbilla, mientras que las cabelleras se deshacen en guedejas, marcadas por comas incisas. Todo apunta a que esta copa es obra del taller de la familia Sarachi, quizás basada en un dibujo de Fontana y que, por la datación de otras piezas similares puede fecharse en el último tercio del siglo XVI. Por lo que respecta al tema representado, parece una escena de género de tema muy común, que podría considerarse adecuada para un contenedor de vino. Sin embargo, la presencia del sátiro o fauno remite al mundo clásico y dionisiaco, asunto frecuentemente utilizado en las artes plásticas del Renacimiento. Dionisos es la antítesis de Apolo, pues representa la vuelta del hombre a la naturaleza. El dios solar se eleva, flota, resplandece, representa el arte reglado, netamente griego, después judeocristiano, occidental. Dionisos, por el contrario, es misterioso e imprevisible, irrumpe desde Asia, habita bosques umbríos, selváticos, viñas frondosas donde no llegan los rayos del sol; puede ser deforme, alejado de la belleza de Apolo; iguala a los humanos en el éxtasis y el olvido; sus acompañantes son extraños, y también sus ritos. Tema muy adecuado, en fin, para los integrantes de la Accademia della Val di Blenio, colocados bajo el patrocinio de Baco. En definitiva, tras una escena aparentemente inocua puede esconderse todo un ideario estético que se contrapone al esplendor del arte oficial (pongamos como ejemplo la Contrarreforma de Borromeo), contestado con un arte oscuro, denso, pero con un toque de humor en su concepto y que reclama, en su forma, la belleza del mundo clásico, con sus cuerpos desnudos y sus dioses, las arboledas sagradas y los sueños.

Es una de las piezas pertenecientes al Tesoro del Delfín, el conjunto de vasos preciosos que, procedentes de la riquísima colección de Luis, gran Delfín de Francia, vinieron a España como herencia de su hijo Felipe V, primer rey de la rama borbónica española. Luis de Francia (1661-1712), hijo de Luis XIV y María Teresa de Austria, comenzó su colección tempranamente influenciado por su padre. La adquisición de obras se producía por diversas vías, desde regalos hasta su compra en subastas y almonedas. Al morir el Delfín, Felipe V (1683-1746) recibe en herencia un conjunto de vasos con sus respectivos estuches, que fueron enviados a España. En 1716 estaban en el Alcázar de Madrid, desde donde se trasladaron, en fecha posterior, a La Granja de San Ildefonso, lugar donde se citan a la muerte de Felipe V, conservados en la llamada Casa de las Alhajas. En 1776 se depositaron, por real orden de Carlos III, en el Real Gabinete de Historia Natural y continuaron en la institución hasta el saqueo de las tropas francesas en 1813. La devolución de las piezas se produjo dos años más tarde y con algunas pérdidas. Fue en 1839 cuando la colección llega al Real Museo, donde sufrieron en 1918 un robo. Con ocasión de la Guerra Civil española fueron enviadas a Suiza regresando en 1939, con la pérdida de un vaso, desde entonces se encuentran expuestas en el edificio Villanueva (Texto extractado de Arbeteta, L.: El Tesoro del Delfín. Catálogo Razonado, 2001, pp. 269-270, y de Idem: Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés, 2015, pp. 114-117).

Ficha técnica

Obras relacionadas

Estuche para Copa de la Vendimia
Cuero, Madera, Terciopelo, Siglo XVIII
Número de catálogo
O00081
Autor
Taller de los Sarachi ; Fontana, Annibale -Diseñador- (?)
Título
Copa de la Vendimia
Fecha
Último tercio del siglo XVI
Técnica
Esmaltado; Grabado
Materia
Cristal de roca / cuarzo hialino; Esmalte; Oro
Dimensión
Alto: 29 cm.; Diámetro: 11 cm.; Diámetro de la base: 6,5 cm.
Serie
Tesoro del Delfín
Procedencia
Colección Real

Bibliografía +

Angulo Íñiguez, Diego, Catalogo de las Alhajas del Delfin, Museo del Prado, Madrid, 1989, pp. 136,137.

Arbeteta Mira, Letizia, El tesoro del Delfín: alhajas de Felipe V recibidas por herencia de su padre Luis, Gran Delfín de Francia, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2001, pp. 269,270.

Arbeteta Mira, Letizia, 'Taller de los Sarachi; Annibale Fontana (?).Copa de la Vendimia' En:, Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés., Museo Nacional del Prado, Madrid, 2015, pp. 114-117 n.12.

Otros inventarios +

Inv. Gabinete Historia Natural, 1776. Núm. 107.
Vaso en forma de perfumador

Exposiciones +

Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés
14.10.2015 - 10.01.2016

Grandezza e Splendori della Lombardía Spagnola, 1535-1701
Milán
10.04.2002 - 16.06.2002

Ubicación +

Sala 101 (Expuesto)

Fecha de actualización: 19-03-2016 | Registro creado el 02-12-2015

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