Disparate general
1815 - 1819. Aguada roja, Lápiz rojo sobre papel verjurado, 232 x 332 mmNo expuesto
La composición consta de dos dibujos: el del recto Disparate general (D4349), y el del verso, El pavo real vanidoso (D4349/1).
Goya comenzó la serie de los Disparates en 1815, siendo fiel reflejo del contexto histórico y personal del artista que, finalizada la Guerra de la Independencia, vio derrumbarse parte del mundo progresista con el que de algún modo se había identificado. Es previsible que trabajase en ella hasta 1819, momento en el que el cambio de signo político, el triunfo del general Rafael Riego, trajo consigo la proclamación de la Constitución de 1812 y un ambiente de esperanza donde la atmósfera opresiva de los Disparates estuviera fuera de lugar. Inacabados e incompresibles, rompieron con la por entonces versión oficial y propagandística que el resto de los grabadores mostraban en sus estampas, tiempos de adulación personal a Fernando VII. Esta serie, nos muestra a un artista que da rienda suelta a su creatividad realizando dibujos muy trabajados, en los que subyacen trazos de lápiz o sanguina que esbozaron una composición que fue progresivamente complicándose y adquiriendo una de las cualidades fundamentales de los Disparates, la atmósfera, lograda con intensas y variadas aguadas: pinceladas de distinto grosor y longitud, más o menos diluidas, casi secas en ocasiones, suaves o quebradas, definiendo las figuras o simplemente esbozando las masas. Los temas que parecen dar sentido y unidad a esta serie son una expresión crítica universal de la esencia del ser humano, de sus miedos, su violencia, sus creencias, sus vicios y errores.
El dibujo preparatorio para Disparates, 9, Disparate general (D04349), muestra una escena extraordinariamente confusa, de un poderoso dinamismo, en el que se aprecia la angustia de lo informe y un caos inquietante. Sánchez Cantón en 1928 le asignó el título Agrupación fantástica; sin embargo, en 1954 aceptó que se trataba del dibujo preparatorio del Disparate general. El marco a sanguina fue añadido con posterioridad a la aguada y el papel presenta varios pliegues, así como una mancha de tinta negra en el borde derecho, tal vez resultado de la presión ejercida por el tórculo durante el calco del dibujo sobre la lámina de cobre.
El pavo real vanidoso (D04349/1), del que no se conoce una versión grabada, está situado en el reverso de la lámina. El pavo real de este dibujo, fechado en 1814 c. (?), está relacionado con la figura con cabeza humana y largas patas de ave que puede apreciarse en el nivel subyacente del dibujo preparatorio para el Disparate ridículo (D04288). Gassier en 1975, afirmó que aquella figura podía ser un estudio preliminar de El pavo real vanidoso. Probablemente inacabada, la imagen ha sido descrita como una caricatura de Wellington. Algunos rasgos comunes con el retrato de El duque de Wellington, del Museo Británico (Prints and Drawings, 1862,0712.185) , podrían avalar esa asociación. De ser cierta la hipótesis, Gassier y Wilson en 1970, señalaron que la caricatura probablemente estaría relacionada con la segunda visita del duque a Madrid en 1814, en calidad de embajador. (Texto extractado de https://www.museodelprado.es/goya-en-el-prado