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Gladiadores romanos con espadas de madera
Romanelli, Giovanni Francesco
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Romanelli, Giovanni Francesco

Viterbo (Lazio), 1610 - Viterbo (Lazio), 1662

Nacido en Viterbo, hacia 1610, Romanelli estudió allí con los Jesuitas, cuya formación humanística es evidente en la cultura clásica que transparentan sus obras. En Roma, Passeri le cree discípulo de Domenichino, pero ya desde principios de la década de 1630 Romanelli colabora con Pietro da Cortona ...

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Gladiadores romanos con espadas de madera

1635 - 1639. Óleo sobre lienzo, 235 x 356 cm.

Hasta 1956 esta pintura fue atribuida a Pietro da Cortona, equivocación comprensible por la proximidad del estilo de Romanelli con el de su maestro. Así aparece, efectivamente, en la Testamentaría de Carlos II y en el catálogo del Prado de 1845 (p. 373, núm. 1623), donde es mencionado por vez primera, en la escalera que conducía a las nuevas salas flamencas del piso bajo. En el catálogo de 1878 (p. 31) se encontraba ya depositado en el Tribunal Supremo, como otras pinturas correspondientes a este mismo ciclo. Sufrió las consecuencias del incendio que allí tuvo lugar en 1915, desgracia que se sumó a una deficiente restauración posterior. En el año 2005 fue restaurado de nuevo, esta vez con brillantes resultados. El mérito de su correcta atribución correspondió a Alessandro Marabottini, que en 1956 propuso la paternidad de Romanelli, opinión confirmada por Briganti en 1962 y desde entonces nunca puesta en duda.

No es posible concretar una fecha para esta pintura a partir de sus características estilísticas. Por ello, los límites cronológicos tienen que ser establecidos por las fechas generales del proyecto para el palacio del Buen Retiro, esto es, entre 1635 (fecha de las primeras pinturas) y 1639, en que está documentado un envío desde Roma. El hecho de que Romanelli regalase una pintura al embajador de Felipe IV en esa ciudad, marqués de Castel Rodrigo, precisamente en esta última fecha, prueba que entonces existía un contacto entre ellos, quizás como consecuencia del encargo para el Buen Retiro. Por tanto, esta pintura corresponde a su etapa juvenil, muy influido por el carácter heroico y arqueologizante que aprendió con Pietro da Cortona y en un momento en el que Romanelli formaba parte de la corte artística establecida en torno al cardenal Francesco Barberini. De gran trascendencia posterior fueron sus dos viajes a la corte de Francia (1646-1647 y 1654-1657), donde decoró al fresco la galería del palacio Mazzarino y el apartamento de la reina madre Ana de Austria, en el Louvre.

Parece claro que Romanelli ilustró un entrenamiento de gladiadores con espadas de madera, aunque para ello no se sirvió de ninguna de las láminas que ilustran los libros de literatura anticuaria utilizados por otros artistas participantes en este ciclo. La imagen más próxima se encuentra en la obra de Justo Lipsio Saturnalium, donde aparece una exedra semejante y las mismas luchas incruentas. En esa misma obra se ilustra a continuación una escena parecida en la que los gladiadores luchan con armas reales, escena que no existe actualmente entre las conservadas en el ciclo de Roma antigua, pero que bien pudo ser una de las Palestras de gladiadores citadas en la Testamentaría de 1701 y que no han llegado hasta nosotros.

A lo largo de las últimas décadas se ha tratado de establecer la existencia de una serie de cuadros relativos a la Historia de Roma, entre los que se encuentra esta obra, encargados por los representantes de Felipe IV en esa ciudad y en Nápoles a partir de una fecha cercana a 1634 para el palacio del Buen Retiro. Persisten veintiocho obras que pueden relacionarse con este proyecto (conservadas principalmente en el Museo del Prado y Patrimonio Nacional), a las que se pueden añadir otras seis más actualmente destruidas o cuyo paradero se desconoce, todas ellas citadas en la Testamentaría de Carlos II. En total, unas treinta y cuatro pinturas, el conjunto más numeroso de todos los del Retiro incluyendo el Salón de Reinos y sólo inferior en número a las escenas mitológicas que en esos mismos años el cardenal-infante don Fernando, hermano del rey, solicitaba a Rubens para la Torre de la Parada. Su número constituye el primer argumento que permite entender la importancia otorgada a este ciclo en el nuevo palacio (Texto extractado de Úbeda de los Cobos, A. en: El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro, Museo Nacional del Prado, 2005, pp. 169-170; 231).

Ficha técnica

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Óleo sobre lienzo, 1636 - 1638
Entrada triunfal de Constantino en Roma
Óleo sobre lienzo, 1636 - 1638
Número de catálogo
P02968
Autor
Romanelli, Giovanni Francesco
Título
Gladiadores romanos con espadas de madera
Fecha
1635 - 1639
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 235 cm.; Ancho: 356 cm.
Serie
Historia de Roma Antigua, Palacio del Buen Retiro
Procedencia
Colección Real (Palacio del Buen Retiro, Madrid, 1794).

Bibliografía +

Pérez Sánchez, Alfonso E., Pintura italiana del S. XVII en España, UniversidadFundación Valdecilla, Madrid, 1965.

Pérez Sánchez, Alfonso E., Pintura italiana del siglo XVII: exposición conmemorativa dedel ciento cincuenta aniversario de la Fundación del Museo del Prado, Ministerio de Educación y Ciencia, Madrid, 1970.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, I, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1990.

Úbeda de los Cobos, Andrés, El Palacio del Rey Planeta : Felipe IV y el Buen Retiro, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2005, pp. 231-233.

Úbeda de los Cobos, Andrés, El Palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2005, pp. 231.

Luna,J.J., Guerra y pintura en las colecciones del Museo del Prado. S. XVI a Goya, Arte en tiempos de guerra Jornadas de Arte (14º.2008.Madrid), 2009.

Otros inventarios +

Inv. Testamentaría Carlos III, Buen Retiro, 1794. Núm. 998.
Otra [pintura] de Francº. Romaneli, con una Palestra de Gladiadores con espadas de palo y escudos de acero de quatro varas de largo y tres menos quarta de alto, marco dorado...12000

Catálogo Museo del Prado, 1854-1858. Núm. 1623.

Inv. Real Museo, 1857. Núm. 1623.
P. de Cortona / 1623. Gladiadores romanos. / Simulacro en un anfiteatro, con espadas de madera, presidido por tres matronas, a cuyo lado hay dos hombres tocando la trompeta para animar a los combatientes. / Alto 8 pies, 4 pulg; ancho 12 pies, 8 pulg.

Catálogo Museo del Prado, 1872-1907. Núm. 141.

Exposiciones +

El palacio del Rey Planeta. Felipe IV y el Buen Retiro
Madrid
06.07.2005 - 30.10.2005

Objetos presentados +

Trompeta: Dos trompetistas representados en la parte superior izquierda de la composición. El primero, figura representada de perfil, más cercano al espectador. Sujeta una larga trompeta curva de metal dorado de una sola vuelta al igual que la otra representada. De la tipología de las trompetas con la mayor parte del tubo de sección cilíndrica abierta en campana en el extremo final. En este caso se representa como un antiguo Cornu romano, aunque no es visible la barra de sujeción central del instrumento; el pabellón remata en cabeza de animal, como suele ser usual en estos instrumentos. El soldado la sujeta con ambas manos y se aprecia la hinchazón de los carrillos al presionar con fuerza para la insuflación del aire, como corresponde a los instrumentos de boquilla. La fuerza de su soplido se indica también mediante el movimiento de la figura. El segundo, figura representada casi de espaldas, más alejado del espectador. Sujeta una larga trompeta curva de metal dorado de una sola vuelta. El instrumento es similar al primer soldado, sólo cambia que sujeta la embocadura con la mano derecha (otro soldado con la izquierda) sin que esto tenga ninguna incidencia en la representación musical. El cornu es un instrumento de viento utilizado por el ejército, que originariamente estuvo fabricado de cuerno y más tarde de metal (Varr. L. L. V. 117). Athenaeus habla de su origen etrusco. Es un instrumento grande (unos 3 m.) y de sonoridad poderosa, cuyo pabellón se incurva formando casi la forma de una letra "G" mayúscula, con una barra central que sirve para sostener el instrumento a la conveniencia del intérprete. Como las trompetas naturales, da la serie natural de armónicos, que se modifica sólo por la presión de los labios en la boquilla. Según puede deducirse de las descripciones dadas por los poetas, su sonoridad era probablemente una octava más grave que la trompeta. Era habitual que formara dúo con el lituus, también de origen etrusco (Proyecto Iconografía Musical, U.C.M.).
El cornu se utilizaba como instrumento de señales y los encargados de su tañido en el ejército romano fueron los "cornicines".

Fecha de actualización: 19-09-2016 | Registro creado el 28-04-2015

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