La batalla de Las Navas de Tolosa
1757. Mármol, 83 x 123 cmNo expuesto
Representa el enfrentamiento entre el ejército cristiano liderado por los reyes de Castilla, Aragón y Navarra, y el almohade del califa Muhammad Al-Nasir, batalla ocurrida el 16 de julio de 1212. Da protagonismo en el centro a Alfonso VIII de Castilla que había formado una gran coalición cristiana y obtener con apoyo del papado para una cruzada contra los musulmanes, y que iba al mando de los cristianos organizados en un cuerpo central, mientras otros dos cuerpos en las alas fueron dirigidos por los reyes de Aragón y Navarra, una alianza entre reinos que contribuyó a su unión. La escena presenta también señaladamente a un eclesiástico. Los almohades, vencidos, habían desplegado su caballería en las alas y escalonaron sus tropas de infantería en el centro. La derrota determinó el inicio del declive del poder musulmán en la península. De hecho, tras la batalla, Fernando III el Santo conquistó Córdoba, Jaén y Sevilla en las siguientes décadas.
El escultor ha centrado más sus esfuerzos en la talla de los cuerpos de los caballos en altorrelieve y en diversos escorzos. Felipe de Castro valoró la obra críticamente, “… haber observado en ella muchas desproporciones en las figuras de hombres y caballos, como asimismo poca fidelidad a la Historia para distinguir a aquella célebre victoria de todas las demás de España como distinguió” (AGF, Secc. Ob., Leg. 456, citado por Tárrraga, 1996, p. 66). Efectivamente, la composición busca sobre todo el máximo movimiento, pero resulta una escena confusa y un jinete principal desproporcionado, para representar la batalla que ganaron los cristianos a las fuerzas islámicas dirigidas por el califa almohade, Muhammad al-Násir, con el rey de Castilla, Alfonso VIII a la cabeza, acompañado de Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra, el 16 de julio de 1212 en Sierra Morena, que marcó un punto de inflexión en las relaciones entre musulmanes y cristianos en la Península Ibérica. Lorente (1954, p. 71) señala que el 28 de junio de 1758 Salas y Bergaz entregaron la medalla de la Batalla de las Navas.