La toma de Toledo
1759. Mármol de Badajoz.Depósito en otra institución
La escena hace referencia a la capitulación y entrega de la ciudad al rey Alfonso VI (1047/1048-1109) en la conquista del Toledo musulmán, tras un lago asedio en mayo de 1085, aunque en esta victoria el rey permitió la salida de al-Qadir y de sus partidarios antes de su entrada triunfal para tomar posesión de la ciudad y consiguientemente de todo el reino, lo que significó la incorporación del territorio situado entre el Sistema Central y el río Tajo, que incluyen las poblaciones de Talavera, Madrid y Guadalajara.
Composición abigarrada y complicada, que refleja el Toledo del siglo XVII-XVIII, no el de Alfonso VI, está muy probablemente inspirada en un grabado barroco: se reconoce el Puente romano de Alcántara que tiene dos ojos, al ser donde el rio Tajo se estrecha a su paso por Toledo, detrás los restos del artificio de Juanelo Turriano para subir agua a la ciudad, y al fondo, y en lo alto, el Alcázar.
El escultor ha encontrado bastantes dificultades en las proporciones de las figuras y los caballos, así como en el modelado, algo duro y poco efectista, especialmente de rostros y vestimentas.
Huberto recibió este encargo en 1758 según él mismo relató en el memorial que elevó en 1768 junto con su hijo para ser adscrito al Cuerpo de Ingenieros Militares, publicado por Fernández del Hoyo en 1984. Tras entregar el relieve el 29 de octubre de 1759 como señala Albarrán, 2012, p. 318, Felipe de Castro y Gian Domenico Olivieri respectivamente enviaron la tasación al intendente real Baltasar de Elgueta, tal como trascribió Plaza, 1975, p. 410: "Muy señor mío: He visto y reconocido en el almacén de Palacio la medalla que esculpió el escultor Dn. Huberto Dumadré en mármol de Badajoz y representa la Toma de Toledo, para una sobre puerta del corredor del mismo Palacio y, por haberla hallado mal inventada y ejecutada, soy de dictamen vale 10.000 reales de vellón. Madrid 3 de noviembre de 1759". Y "...Atendiendo al carácter y a la estimación que le han adquirido las muchas obras que de orden de S.M. han estado a cargo, y en vista del mucho trabajo y fatiga que en dicha medalla ha tenido, soy de parecer que se le pueden dar por la obra de mano 15.000 reales...".
En este proyecto estuvieron trabajando los hermanos Dumandré, Huberto y Antonio, que hicieron cada uno una medalla.