La Filosofía
1756. Mármol, 85 x 126 cmSala 085
La alegoría de la Filosofía, que porta un libro y un reloj de arena, se acompaña probablemente de Teofrasto, filósofo y botánico griego llamado por Linneo “el padre de la botánica”, que tiene a sus pies un libro abierto, a modo de herbario por la decoración de planas, y del escritor y militar Plinio el Viejo, autor de los 37 libros de la “Historia Natural”.
El dibujo circular debajo del libro abierto parece la representación de los cuatro elementos, aire, tierra, fuego y agua, entremezclado con instrumentos científicos, que pueden ser un barómetro, un termómetro y dos esferas armilares o instrumentos de medida tipo astrolabio o cuadrante. La imagen del centro quizá pudiera ser una retorta de alquimia o algo similar. De esta forma, el octógono o estrella de ocho puntas está rodeado por símbolos de los cuatro elementos aristotélicos junto con símbolos solares, alquímicos y geométricos. Lo que representaría a su vez la unidad del saber antiguo y espiritual, la estructura ordenada del cosmos. La figura de la derecha sujeta dos globos, uno terraqueo con la silueta de América, y otro probablemente celeste.
Fue concluida por el escultor malagueño en octubre de 1756 según la documentación del AGP, Secc. Ob., Leg. 4, recogido por Lorente (1954, p. 70) y Tárraga (1996, p. 65), que publicó también la firma, y presentó este modelo a la Real Academia de Nobles Artes, “fin de con seguir algún distintivo y volver a su Patria con este honor” (ARABASF, citada como leg. 42, Arm. I, que es en la actualidad Le-5-172-1), y por el que fue nombrado Académico de Mérito por la escultura. Tárraga señala que la adjudicación de esta obra le fue otorgada por el Intendente del palacio como reconocimiento o premio a la labor que venía desempeñando como encargado de la saca de jaspes y mármoles en las canteras de Andalucía. El propio Elgueta elogió no sólo su conocida habilidad, la que dice le consta “por una Medalla de mármol que trabajó aquí para el Corredor, que no hay otra igual en el Almacén, en el sentir de los inteligentes”, añadiendo sus virtudes humanas: “… busqué a este hombre por su hombría de bien, Christiandad y inteligencia para este encargo...” (AGP, Secc. Ob., Leg. 456). (El Museo del Prado agradece a Fernando Fontes, director y a Rosa Ma Martín Latorre e Ignacio de la Lastra, especialistas del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología, así como a Victor Guijarro Mora, profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad Juan Carlos I, su asesoramiento para la interpretación de algunos elementos).