San Nicolás de Tolentino
1667 - 1670. Óleo sobre lienzo, 166 x 105 cmDepósito en otra institución
El santo agustino, representado como doctor con el libro de las reglas, viste hábito negro constelado de estrellas, entre las que destaca, gracias a la reciente restauración del cuadro, la que brilla sobre su pecho emitiendo unos fulgores especialmente intensos, y que alude a la estrella que le guiaba por las noches cuando iba a rezar a la iglesia. Sobre su mano izquierda se ha posado una perdiz que remite a uno de sus milagros, el de la resurrección de las tres perdices asadas que le ofrecieron, pese a no comer carne, cuando se hallaba enfermo. Como señaló Pérez Sánchez, su tipo físico es el mismo que el del San Antonio de Padua del retablo de la ermita del Cubillo, que el Mozo pintó hacia 1665-66. Lo repite aquí unos años después, haciendo uso de esa pincelada áspera suya tan característica, pero con mucha más carga de materia pictórica en el modelado del rostro. La intensidad de la mirada del santo se ha acentuado con toques de blanco que simulan el brillo de los ojos y que, junto con los golpes de pincel restregado en las mejillas, barbilla y nariz, potencian la luminosidad de una efigie cuya calidad pictórica se ha hecho más evidente tras la restauración.
Navarrete Prieto, Benito, 'Francisco de Herrera, el Mozo. San Nicolás de Tolentino'. En: Herrera el Mozo y el Barroco total, Madrid, Museo Nacional del Prado,, 2023, p.190-201 [195 nº 30]