La Gramática
1758. Mármol, 84 x 121 cmNo expuesto
La alegoría de la Gramática se acompaña, según las indicaciones del padre Sarmiento, de dos importantes figuras de la historia. Por un lado, a la izquierda el humanista, filólogo e historiador Antonio de Nebrija (1444-1522), colegial de Bolonia, autor de la primera Gramática castellana publicada en 1492, si bien aparece representado con una indumentaria que no corresponde a ese momento histórico. Por otro, a la derecha, Marco Terencio Varrón (116-27 a. C.), erudito considerado uno de los mayores sabios de la Antigua Roma y de alto nivel intelectual, al que el poeta Petrarca definió como “il terzo gran lume romano”, es decir, la tercera gran luz romana, tan solo por detrás de Cicerón y Virgilio.
La gramática, junto con la lógica y la retórica, disciplinas relacionadas con la elocuencia, se consideraron fundamentales en la educación clásica desde la Grecia antigua, y así lo señalaba ya Platón en sus Diálogos. Estos tres asuntos se conocieron como “trívium” -que junto con el quadrivium formaban las siete artes liberales durante la Edad Media, también llamadas “sermocinales”-, y eran consideradas esenciales todavía en el siglo XVIII.
Tárraga (1996, pp. 63-64) recuerda, según la documentación (AGP, Secc. Ob, Leg. 456), que Felipe de Castro, enjuició La Gramática y puso en duda la autoría -cuando el relieve está firmado en un lateral-, texto inédito que la investigadora reprodujo: “Certifico que por orden del Sr Dn. Balthasar Elgueta y Vigil. pasé al Almacén al reconocimiento, y tasa de la Medalla en mármol de Badajoz se me dice ha ejecutado Dn. Gregorio Carnicero, la que representa el Arte de la Gramática; y teniendo presente una orden del Sr Intendente de 4 de abril del año pasado de 1757 en la que me hace entender que S. M. le manda prevenga que siempre que se me presente alguna obra para tasarla, la aprecie según el trabajo, y acierto con que está executada: por tanto obedeciendo... digo que en esta Medalla se hallan muchas cosas buenas: es a saber, buena composición, buenas actitudes y partido de Paños en algunas de las figuras y todo bien lustrado; pero al mismo tiempo se hallan muchos desaciertos como son el que la mujer que representa la Gramática (que es el Héroe que llamamos de la Historia) está mal dispuesta así en actitudes como en paños corrompiendo estos y dislocando el desnudo de la figura, que debía de hallarse debajo de ellos; su rostro es de carácter mezquino, los brazos y demás miembros son toscos o grosolanos cuyo carácter se observa más bien en los dos niños que están a cada uno de los lados de la Gramática, que son de los más malos que se puede hacer, asi en rostro como en disposición y corrompido de desnudo; la perspectiva está mal entendida por que el punto de vista está en alto en medio de la historia, y los planos y Arquitectura no están sujetos a este punto encaminándose a otros varios, que es contra la naturaleza de el que mira una acción y objeto; la figura que está a la izquierda de la Gramática en primer término que quiere representar a nuestro Insigne Antonio de Lebrixa pero no lo consigue, por parecer un flamenco con la gorguera de lechuguilla que tiene en el cuello y en las manos cuyo traje no se usó en el siglo XV que es en el que floreció este nuestro famosísimo literato, ni la fisonomía es la suya; el retrato de Antonio de Lebrixa lo tenemos en su Diccionario Latino y español que se imprimió en Granada el año de 1536 abierto de buril por Phelipe de Borgoña que lo copió del que poco tiempo antes había pintado por el natural, Rincón Pintor de los Señores Reyes Católicos Dn Fernando y Da Isabel, como largamente explican los versos que se leen debaxo de este retrato en dcho Diccionario. Allí se ve su rostro muy semejante al de Aristóteles (como nos lo describe Dn Antonio en su Biblioteca) y su vestido semejante al del rey Fernando el Católico; con el cuello descubierto y de edad crecida que muestra acercarse a los 77 años al fin de los cuales murió en el de 1522. Todo lo cual debía indagar el que esculpió la medalla para no cometer errores semejantes; porque los Artífices es necesario que sean eruditos, y introducidos en las Ciencias, que sepan bien las fábulas, las historias, los tiempos, y los ritos para que sus obras las executen con acierto, y se distingan de las mecánicas y mercenarias. En atención pues a la desigualdad de este bajo relieve de la Gramática vengo en conocimiento que son varios los autores de él: que las mejores figuras son tomadas de las estampas de Rafael y de otros maestros: las figuras malas son de un autor moderno; la perspectiva y Arquitectura es de otro; y la ejecución de otros; de que se sigue que Dn Gregorio Carnicero no es el autor, ni de la composición, ni execución de dcha. Medalla, sino un mero operario que ayudó a trabajarla. Todo lo cual soy pronto a demostrar con más evidencia presente a la obra y al que suena haberla hecho, por cuyos motivos y respecto a todo lo dicho hallo que vale esta Medalla de la Gramática, doce mil reales de vellón. Madrid y Enero 14 de 1758”. La citada investigadora recoge también la opinión de Olivieri, que lo pondera y lo valora económicamente más alto (AGP, Secc. Ob, Leg. 460): “Este Artífice no ha ahorrado tiempo ni fatiga para esmerarse y azer quanto ha savido, tanto en la Composición del todo, como en su Conclusión, no deja de tener defectos, pero son tolerables y los disimulará la distancia, por lo que según mi inteligencia alio que vale la obra de manos quatorze mil Rs vn, por las muchas figuras que tiene, y trabajo, esto es mi dictamen que sujeto al de V. S...”. Lorente (1954, p. 71) ya había publicado que el 28 de junio de 1758 entrega la medalla de la Gramática. Tárraga (1996, p. 63) publicó la firma del relieve en el lateral.