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No hay que dar voces
Goya y Lucientes, Francisco de
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Goya y Lucientes, Francisco de

Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, Francia, 1828

Miniatura autor

Goya nació accidentalmente en Fuendetodos, pueblo de su familia materna. Braulio José Goya, dorador, de ascendencia vizcaína, y Gracia Lucientes, de familia campesina acomodada, residían en Zaragoza, donde contrajeron matrimonio en 1736. Francisco fue el cuarto de seis hermanos: Rita (1737); Tomás ( ...

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No hay que dar voces

1812 - 1814. Sanguina sobre papel verjurado, agrisado, 170 x 214 mm.

Dibujo preparatorio para Desastres de la guerra, 58, No hay que dar voces. Composición recuadrada con sanguina, esquinas realzadas con toques del mismo material. Marcas angulares en el verso a lápiz compuesto, coincidentes en su ubicación con las esquinas del recto. Tenue impronta de la huella de la lámina, resultado de la presión del tórculo durante el proceso de calco del dibujo sobre la plancha de cobre, 152 x 206(r) mm.

Los Desastres son la máxima expresión que un artista haya sido capaz de realizar de la irracionalidad de la violencia y de sus terribles consecuencias sobre el Hombre. Lo esencial de estas obras es su intención de universalizar el tema de la violencia, de mostrar la esencia del mal que acarrea, y de brindarnos unas imágenes ante las que no podamos permanecer indiferentes, ya que su mera contemplación es como un puñetazo a nuestra conciencia.

Goya trató no tanto de dejar constancia de hechos concretos sino de captar la esencia de los mismos. Se sitúa de este modo en un plano contiguo a la acción, tomando parte en el suceso como nunca hasta ahora artista alguno había realizado. De ahí también la proximidad de las figuras que protagonizan cada uno de los Desastres, monumentales, muy cercanas a nuestro plano de visión, y que apenas dejan espacio para lo anecdótico de los fondos. Es posible interpretar los desastres a partir de hechos concretos documentados. Lo que acontecía en estos años estaba en boca de todos, en la calle, en la prensa, en los panfletos, en la literatura e incluso en el teatro. Goya es capaz de crear imágenes completamente nuevas a partir de estos hechos y de la información que generaron; partiendo de la realidad, la transforma en imágenes nuevas, sin equivalente formal hasta entonces, y que se van a convertir en referentes universales de los desastres que genera la guerra.

Otro aspecto esencial de esta serie son los títulos. En ocasiones una sola palabra le basta a Goya no solo para sintetizar la idea expresada en la imagen sino también para informarnos sobre la calificación moral que le merecen estos actos.

Goya no organiza con rigor las ochenta estampas. Pese a la existencia de dos numeraciones en las planchas, no es posible determinar con certeza qué criterios aplicó Goya en la ordenación de la serie. Es posible advertir tres grandes grupos, pero dentro de cada parte los temas se repiten, se alternan, se producen breves concatenaciones de imágenes reforzadas por los títulos, pero no siempre se sigue un orden metódico en el que se agrupen todas las estampas de un mismo tema. Parece como si Goya quisiera mostrar lo aleatorio que existe en la guerra, donde no se sabe qué es lo siguiente que va a pasar. Pese a todo, es posible realizar agrupaciones temáticas que ayudan a entender los distintos aspectos abordados por Goya, teniendo siempre presente que es la muerte la protagonista indiscutible de estas obras y alrededor de la que todo gira. Frente a las imágenes heroicas y aduladoras, Goya presenta la violencia y la muerte en sus más puras expresiones. Nada más explícito que ver sus lienzos del 2 y 3 de Mayo para comprender su escaso éxito conmemorativo en un ambiente en el que el patriotismo exacerbado y la adulación sin límites tenían su reino. Las obras de Goya de contenido bélico no muestran a los héroes militares o populares que lucharon contra los franceses, de todos conocidos gracias a las publicaciones y a las galerías de retratos grabados, ampliamente difundidos en la España de su tiempo. Por el contrario Goya nos muestra, partiendo de acontecimientos reales, la esencia de los mismos, la representación universal del heroísmo, la brutalidad, el hambre, la desesperación, la destrucción, pero sobre todo la muerte. Y todo ello protagonizado por el pueblo anónimo, verdadera víctima de la guerra. Este protagonismo de la población, de los combatientes, y en suma, del ser humano, es un aspecto igualmente esencial en los Desastres. Al utilizar casi con exclusividad el aguafuerte, logra que las líneas de las figuras destaquen contundentemente sobre fondos casi vacíos, sin apenas matices tonales, acentuando así el dramatismo del horror y la muerte mostrado en las escenas elegidas. Destacan así las figuras, anónimas, ubicadas en espacios indeterminados. Compositivamente recurre con frecuencia a esquemas piramidales en los que la combinación y confrontación del blanco y el negro tienen valores dramáticos y simbólicos, dirigiendo así la mirada del espectador hacia los aspectos más relevantes del asunto representado. De este modo la distancia entre espectador y protagonista se reduce notablemente, logrando una proximidad que no se para solamente en lo visual sino que trasciende al plano emocional. He aquí el objetivo verdadero de Goya, emocionar al espectador/lector de estas estampas. La primera parte de los Desastres nos muestra distintos aspectos de la violencia bélica. La escasez de alimentos, unida al alza desmesurada de los precios producto también de la especulación, dejará desabastecida a la ciudad, y así el hambre se convertirá en el compañero habitual de sus pobladores. Y tras él, al igual que las plagas, llegaron las enfermedades y la muerte. Este es el hilo conductor de la segunda parte de los Desastres, que va desde la estampa 48 a la 64. En ellas la violencia ya no es explícita, pero Goya va a escenificar sus efectos secundarios, también con la muerte como conclusión. El resultado es un conjunto de imágenes desoladoras, sobrecogedoras por su intensa carga dramática. En un ambiente urbano de densas atmósferas, apenas esbozado con ligeras referencias arquitectónicas, Goya va a mostrar el camino que a través del hambre conduce a la muerte: los que piden en las calles, los que a duras penas subsisten de la caridad, los moribundos. (Texto extractado de Matilla, J.M.: Estampas españolas de la Guerra de la Independencia: propaganda, conmemoración y testimonio, en: Cuadernos Dieciochistas, 8, 2007, págs. 260-265)

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Ficha técnica

Obras relacionadas

No hay que dar voces
Aguafuerte sobre papel avitelado, ahuesado, 1812 - 1814
Número de catálogo
D04259
Autor
Goya y Lucientes, Francisco de
Título
No hay que dar voces
Fecha
1812 - 1814
Técnica
Sanguina
Soporte
Papel verjurado, agrisado
Dimensión
Alto: 170 mm.; Ancho: 214 mm.
Serie
Desastres de la guerra [dibujo]
Procedencia
Javier Goya; Mariano Goya; Valentín Carderera; Mariano Carderera; Museo del Prado, 12.11.1886.

Bibliografía +

D'Achiardi, Pierre, Les Dessins de D. Francisco de Goya y Lucientes Au Musée du Prado à Madrid, II, D.Anderson, Roma, 1908.

Delteil, Loys, Francisco Goya., I, Chez L'Auteur, Pris, 1922.

Mayer, August L., Francisco de Goya, Labor, Barcelona, 1925, pp. 231.

Sánchez Cantón, Francisco Javier, Sala de los dibujos de Goya, II, Museo del Prado, Madrid, 1928, pp. 150.

Lafuente Ferrari, Enrique, Los desastres de la guerra de Goya y sus dibujos preparatorios, Instituto Amatller de Arte Hispánico, Barcelona, 1952, pp. 26.

Uberwasser, Goya: Gemalde. Zeichnungen. Graphik. Tapisserien, Kunsthalle Basel, Basilea, 1953, pp. 87.

Sánchez Cantón, Francisco Javier, Los dibujos de Goya: reproducidos a su tamaño y en su color, I, Museo del Prado, Madrid, 1954, pp. 119.

Gassier, Pierre, Vie et oeuvre de Francisco de Goya: l' oeuvre complet illustré: peintures, dessins, gravures, Office du Livre, Fribourg, 1970, pp. nº 1091.

Gassier, Pierre, Dibujos de Goya. Estudios para Grabados y Pinturas, II, Noguer, Barcelona, 1975, pp. 278.

Derozier, C., La Guerre D'Independance Espagnole a Travers L'Estampe (1808..., II, Universidad de Lille, Lille, 1976, pp. 925.

Blas, Javier, El libro de los desastres de la guerra Francisco de Goya. Vol. I, Museo del Prado: R.A.B.A.S.F., Madrid, 2000.

Nieto Alcaide, V, La guerra y lo imaginario en la pintura de Goya. En Historias inmortales, Barcelona, 2003, pp. 319-329.

Matilla, José Manuel, Estampas españolas de la Guerra de la Independencia: propaganda, conmemoración y testimonio, Universidad de Salamanca, 2008.

Bordes J., Matilla J.M. y Balsells S, Goya: cronista de todas las guerras : los ''desastres'' y la fotografía de guerra, Centro Atlántico de Arte Moderno y Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Las Palmas De Gran Canaria Y Madrid, 2009, pp. 196.

Otros inventarios +

Colección Dibujos Goya (Numeración Sánchez Catón). Núm. 150.

Catálogo Goya, Pierre Gassier y Juliet Wilson. Núm. 1091.

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Fecha de actualización: 17-11-2016 | Registro creado el 28-04-2015

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