Premio de tu amor lascivo
Primer tercio del siglo XIX. Aguada, Tinta negra, Lápiz, Tinta agrisada, Pluma sobre papel verjurado, 310 x 210 mmNo expuesto
Interior de grandes sillares de piedra y una ventana enrejada en el ángulo superior izquierdo. A la izquierda, con los brazos y las piernas abiertos y el rostro dolorido mirando a lo alto, un hombre recibe una puñalada en el pecho, asestada por una joven a la que otra –por detrás- intenta en vano sujetar cogiéndola con por un pecho y su flotante manto. Muy ágilmente movidos los tres personajes. Mediante el blanco del papel, certeramente dispuestas las luces sobre el rostro y el pecho del hombre, la figura toda de la celosa asesina y la faz y el busto de la que intenta impedir el crimen. Estenográfico y dinámico –en efecto de origen barroco- el dibujo. Sencillo y ajustado también en las aguadas de los personajes en escena. De carácter y expresividad que bien puede considerarse romántica.
Debe ser escena que enlaza con dos dibujos de esta misma serie: Cumpliendo de tus felicidades (D4918) y No está la dama para chistes (D4919). En otro de los dibujos, Que oprimido se halla mi corazón (D4924), vuelve a aparecer el tema de los celos criminales.
Forma parte de la serie formada por 24 dibujos (de D4906 a D4929) que representan los pasajes de la vida relajada y el fin de ella. (Texto extractado de Puente, Joaquín de la., Unos Contracaprichos de José Zapata, Boletín del Museo del Prado, 1990, pp. 51-66).