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Vaso en forma de dragón o ''caquesseitão''
Taller de los Sarachi (?)
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Taller de los Sarachi (?)

Vaso en forma de dragón o ''caquesseitão''

Hacia 1626. Cristal de roca / cuarzo hialino, Esmalte, Oro, 23,2 x 51 cm.

De tamaño considerable, este vaso está formado por diversas piezas de cristal de roca unidas entre sí con diez guarniciones de oro esmaltado. Representa a un animal fantástico de cortas alas membranosas, cuello largo y cuerpo realizado de una sola pieza, muy alargado, labrado con plumas o escamas, dos pequeños pechos, un dorso con una hilera de espinas y una cola escamosa enroscada. Se apoya en unas grandes patas de ave. Lleva un pequeño cuerno en la cabeza y en sus fauces abiertas sobresale la lengua, que forma una especie de cuenco prolongado. Es practicable gracias a una abertura superior ovalada, con su tapa, revestida de una guarnición de oro con tres fajas paralelas, que parecen realizadas para disimular una rotura, y cuyo estilo es más tardío que el del resto de las guarniciones, todas ellas de oro esmaltado a reserva sobre fondo negro, las de las alas con diseño de ovas y franjas. En el cuello y la cola el diseño de las guarniciones es semejante, salvo por la presencia del esmalte verde, a los de las Jarras con asas en forma de bichas del Prado [O00090 y O00091], lo que podría indicar que provienen del mismo taller. En cuanto a la guarnición de la tapa, es posterior y muy diferente, pues corresponde a un estilo que se puede ver en los repertorios grabados de modelos para orfebres, consistente en ramos de hojas picudas acompañadas de granos en hilera, todo ello delimitado por líneas que se consiguen excavando la masa del metal, que luego se rellena con esmalte. El aspecto del animal recuerda, con su potente cabeza, cola, alas y patas labradas con rotundidad y limpieza en el cristal, a diversas obras relacionadas con el taller de los Sarachi. Sin embargo, las escamas del cuerpo, o más bien las plumas, son demasiado regulares, algo que no es frecuente en sus producciones. Es por ello que aquí se deja abierta la posibilidad de que sea una obra de su entorno. Si bien algunos investigadores han identificado a la pieza como un basilisco, no parece plausible, y muy posiblemente representa un caquesseitão, un extraño animal avistado en Sumatra por el explorador y aventurero portugues Fernao Mendes Pinto, y cuya descripción fue incluida en La peregrinación, el libro que recoge sus viajes por la India, China, Japón, Siam, Birmania y otros países asiáticos entre 1570 y 1578 (Peregrinação o Peregrinaçam de Fernam Mendes Pinto, Lisboa, 1614). En su capítulo decimocuarto Mendes Pinto describe a un extraño animal con escamas, un cuello similar al de las cobras, espolón en la cabeza, alas de murciélago, patas de ave y espinas en el lomo. Además, su aspecto guarda semejanza con el vaso realizado con una nuez de Maldiva que figura en el libro primero de los Exoticorum libri decem de Carolus Clusius (o Charles de L’Ecluse), publicado en Leiden en 1605, un grabado que pudo servir de modelo para vasos similares, pues reproduce un tipo de aguamaniles, casi todos de plata, de origen oriental. Otro aspecto a considerar es la utilidad de este vaso, ya que el vaciado de su interior supone un importante esfuerzo que solo se justificaría si se pretendiese que contuviera líquidos. Sin embargo, el diseño del cuerpo parece poco funcional para utilizarlo como jarro de vino o agua, mientras que las fauces, prolongadas en esa especie de piquera, remiten a la forma de los candiles, por lo que podría ser un aparato de iluminación, y de hecho no faltan vasos de cristal en forma de velones y candiles. Asimismo, podría considerarse la posibilidad de que se hubiera concebido como perfumador, al igual que otros ejemplares similares en plata. En todo caso, al igual que sucede con el llamado Jarro de Narciso (O00077), que completa su sentido al llenarse de agua, recomponiendo la fuente donde Narciso se contempla, el uso acabaría de perfeccionar la obra, uniendo el fuego o el humo a su aspecto terrorífico y extraño, lo que también recuerda a las chimeneas en forma de rostros antropomorfos con las fauces abiertas, las máscaras devoradoras de jardines como los de Bomarzo, y tantos otros elementos que corresponden a la idea de juego deleitoso, que precisa del ingenio de su creador y la agudeza de su receptor. Es una de las piezas pertenecientes al Tesoro del Delfín, el conjunto de vasos preciosos que, procedentes de la riquísima colección de Luis, gran Delfín de Francia, vinieron a España como herencia de su hijo Felipe V, primer rey de la rama borbónica española. Luis de Francia (1661-1711), hijo de Luis XIV y María Teresa de Austria, comenzó su colección tempranamente influenciado por su padre. La adquisición de obras se producía por diversas vías, desde regalos hasta su compra en subastas y almonedas. Al morir el Delfín, Felipe V (1683-1746) recibe en herencia un conjunto de vasos con sus respectivos estuches, que fueron enviados a España. En 1716 estaban en el Alcázar de Madrid, desde donde se trasladaron, en fecha posterior, a La Granja de San Ildefonso, lugar donde se citan a la muerte de Felipe V, conservados en la llamada Casa de las Alhajas. En 1776 se depositaron, por real orden de Carlos III, en el Real Gabinete de Historia Natural y continuaron en la institución hasta el saqueo de las tropas francesas en 1813. La devolución de las piezas se produjo dos años más tarde y con algunas pérdidas. Fue en 1839 cuando la colección llega al Real Museo, donde sufrieron en 1918 un robo. Con ocasión de la Guerra Civil española fueron enviadas a Suiza regresando en 1939, con la pérdida de un vaso, desde entonces se encuentran expuestas en el edificio Villanueva. (Texto extractado de Arbeteta, L.: El Tesoro del Delfín. Catálogo Razonado, 2001, pp. 319-320, y de Idem: Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés, 2015, pp. 132-135).

Ficha técnica

Obras relacionadas

Estuche para basilisco
Cuero, Madera, Tela, Hacia 1700
Número de catálogo
O00112
Autor
Taller de los Sarachi (?)
Título
Vaso en forma de dragón o ''caquesseitão''
Fecha
Hacia 1626
Técnica
Cincelado; Esmaltado; Tallado; Grabado
Materia
Cristal de roca / cuarzo hialino; Esmalte; Oro
Dimensión
Alto: 23,2 cm.; Ancho: 51 cm.; Fondo: 24 cm.; Ancho base: 11,5 cm.; Fondo base: 14 cm.
Serie
Tesoro del Delfín
Procedencia
Colección Real

Bibliografía +

Angulo Íñiguez, Diego, Catalogo de las Alhajas del Delfin, Museo del Prado, Madrid, 1989, pp. 176,177.

Arbeteta Mira, Letizia, El tesoro del Delfín: alhajas de Felipe V recibidas por herencia de su padre Luis, Gran Delfín de Francia, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2001, pp. 319,320.

Nexon, Y., Topographie d´une collection d´art au XVII siècle: L´ Hôtel Ségnier, Studiolo, 8, 2010, pp. 82-83.

Arbeteta Mira, Letizia, 'Taller de los Sarachi (?). Vaso en forma de dragón o 'caquesseitão' En:, Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés., Museo Nacional del Prado, Madrid, 2015, pp. 132-135 n.17.

Otros inventarios +

Inv. Gabinete Historia Natural, 1776. Núm. 129.
Sierpe con su cabeza y cola enroscada

Exposiciones +

Arte transparente. La talla del cristal en el Renacimiento milanés
Madrid
14.10.2015 - 10.01.2016

Ubicación +

Sala 101 (Expuesto)

Expuesto
Fecha de actualización: 27-10-2016 | Registro creado el 02-12-2015

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