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Morales, Luis de. El Divino

San Juan de Ribera [expuesto]

Enciclopedia > Voz

Morales, Luis de. El Divino

Alfonso Rodríguez G. de Ceballos

(Badajoz, h. 1510-1586). Pintor español. Nació probablemente en Badajoz hacia 1510 y murió en la misma ciudad en 1586, sin que hasta ahora se hayan podido precisar más estos datos. Pintor de gran calidad y acusada personalidad, acaso el mejor entre los españoles de la segunda mitad del siglo XVI, a excepción de El Greco. Su formación plantea serios problemas, aunque Palomino lo hace discípulo del flamenco, residente en Sevilla entre 1537 y 1563, Pedro de Campaña. Ciertamente la meticulosidad y detallismo de su pincelada y la concepción del paisaje son de origen flamenco, y la mayoría de sus temas icónicos de tradición medieval tardía. Pero realiza unos tipos humanos y emplea un colorido y un sfumato emparentados con la tradición lombarda de un Bernardino Luini y de un Cristoforo Solario, que seguramente conoció no mediante un viaje a Italia sino posiblemente a Valencia, para ponerse al tanto de las novedades aportadas por los leonardescos Fernando Yáñez y Fernando de Llanos y los rafaelescos Vicente y Juan Masip. Sin embargo, el sesgo más personal de su pintura radica en la atmósfera atormentada y casi histérica en que respiran sus personajes, volcados más que a la acción hacia una intensa vida interior, llenos de melancolía y renunciamiento ascético y característicos del clima de crispada religiosidad que habían impuesto en la España del XVI los movimientos de reforma, desde los menos ortodoxos del erasmismo y el alumbradismo, hasta los más genuinos del misticismo y el trentismo. Morales, denominado el Divino por su primer biógrafo, Antonio Palomino, porque pintaba solo asuntos religiosos con gran primor y sutileza, alcanzó su mejor época desde 1550 hasta 1570, pintando entonces numerosos retablos, trípticos y lienzos aislados que obtuvieron enorme difusión porque satisfacían la religiosidad popular de la época, si bien algunas de sus telas contienen ­citas y datos de erudición letrada, producto del contacto con los clientes ilustrados, a contar en primer lugar los obispos de la diócesis de Badajoz, a cuyo servicio estuvo. No está, por el contrario, documentalmente corroborada su presencia en el monasterio de El Escorial llamado por Felipe II, aunque parece que éste adquirió alguna de sus obras para regalarlas a continuación. La enorme producción y la continua solicitud de sus temas iconográficos más frecuentes y populares le obligaron a mantener un nutrido taller en el que colaboraron sus dos hijos, Cristóbal y Jerónimo; taller responsable de muchas copias que circulan y son todavía tenidas como autógrafas de Morales.

Obras

Bibliografía

  • Backsbacka, Ingjald, Luis de Morales, Helsinki, 1962.
  • Gaya Nuño, Juan Antonio, Luis de Morales, Madrid, Instituto Diego Velázquez, csic, 1961.
  • Gué Trapier, Elisabeth du, Luis de Morales and ­leonardesque infuences in Spain, Nueva York, Hispanic Society of America, 1953.
  • Marías Franco, Fernando, Luis de Morales «El Divino», «Cuadernos de Arte Español», n.º 16, Madrid, Historia 16, 1992.
  • Rodríguez G. de Ceballos, Alfonso, «El mundo espiritual del pintor Luis de Morales», Goya, n.º 196, Madrid, enero-febrero de 1987, pp. 194-204.
  • Rodríguez Moñino, Antonio, Los pintores badajoceños del siglo XVI. Noticias y documentos, Badajoz, Diputación Provincial, 1956.
  • Solís Rodríguez, Carmelo, Luis de Morales, Badajoz, Fundación Caja Badajoz, 1997.
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